Una extravagante novela de espionaje y humor de gusto anticuado, con personajes muy peculiares, la prosa sofisticada de Nabokov y la rareza del poema. Cuidado con los comentarios de la contraportada de algunas ediciones, son "spoiler". Un libro para leer despacio, moviéndose adelante y atrás por las páginas (como el "autor" sugiere) y ver todas sus curiosidades. hace 16 años con una nota de 3
Historia arquetípica de Lovecraft con palurdos endogámicos, profesores con la insana y ridícula intención de salvar el mundo de los Primigenios -alabados sean-, la Universidad de Miskatonic y el Necronomicón acechando siempre al fondo. Y el horror, claro. El horror más definido y tangible propio de "la época del destape" de HP en la que por fin nos dejaba ver algo de sus criaturas. Y esta vez no es un pequeño gul o un etéreo batir de alas, es algo grande.
Hace muy buena pareja con "La llamada de Cthulhu" y es un imprescindible para los devotos de las entidades cósmicas hace 16 años con una nota de 3
"Los pilares de la Tierra" es como un culebrón televisivo o un serial rosa-amarillo por fascículos. Pero consigue a la perfección ser adictivo y entretenido. Literatura de masas, al menos no pretende revolucionar nada ni destapar oscuros secretos masónicos. hace 16 años con una nota de 3
El relato es oscuro, un tanto surrealista por momentos, a medida que la visión del protagonista amenaza con derretirse al calor de la demencia. El libro está lleno de simbolismos y referencias mitológicas judías (no sólo el golem), difíciles de comprender si no se domina la tradición hebrea. El marco es este, y el motivo es un hombre que se busca a sí mismo. hace 16 años con una nota de 3
Si te gustó "La vuelta al mundo en 80 días", aquí tienes una continuación menos famosa (no tuvo serie de dibujos). Distintos personajes, pero más aventuras peligrosas por países exóticos y bellos paisajes. hace 16 años con una nota de 3
En el sentido de que no se entiende ni papa si no has leído los anteriores; como libro individual es espantoso. Además el autor está convencido de que todo vampiro se retuerce agónica y victorianamente en las barrocas sendas de la agonía psicoexistencial de su torturada alma. De vez en cuando, y con una destreza que obviamente queda lejos de las capacidades de escritores de esta clase de libros, podría estar bien. Pero no es el caso.
Punto positivo del libro: la visión de los sistemas sociopolíticos y legislativos de los Tremere. Realmente interesante. hace 16 años con una nota de 3
Hombres y mujeres escriben diferente. Cuando un hombre escribe, sus páginas tienden a centrarse en el personaje desde afuera, mientras que las mujeres lo hacen desde el interior. Por eso los hombres escriben novelas de aventuras y las mujeres hacen relatos intimistas. (Generalizo sin ánimo de polemizar). La frescura de "La buena tierra" es el tratamiento de un personaje masculino con el tacto de una autora mujer. No son pensamientos ni sensaciones superficiales lo que se describe, sino la verdadera psique y alma de Wang-Lung mientras lucha por salir adelante y alimentar a su familia. hace 16 años con una nota de 3
El libro es una buena idea, pero floja en su ejecución. Era una historia con mucho potencial, y a favor tiene que no se pone a explotar sensacional ni sentimentalmente; en este sentido es un relato muy honesto. Por lo demás es un cuento corto con algo de relleno para alargarlo que ni aburre ni destaca. hace 16 años con una nota de 3
Lástima de pereza al escribir la novela. El autor tiene muy claro en mente lo que quiere contar, y con cierta desidia crea un marco apenas dibujado para exponer sus ideas oscuras. Es una lástima que no se tomara en serio la novela y hubiera escrito un relato detallado o al menos completo. La historia lo merecía. Profundizar en el ambiente, en los personajes, en el morbo siniestro de los cenobitas, en todo. hace 16 años con una nota de 3
Pionero en el vampirismo como lo conocemos ahora aquí, pero más bien esquemático y simple. Un relato breve y muy tópico, quizás entretenido pero nada desarrollado. hace 16 años con una nota de 3
"El signo amarillo" y "Los perros de Tíndalos" son imprescindibles. "Días de ocio en el país de Yann", básico para los arqueólogos de la obra onírica de Lovecraft. "Un habitante de Carcosa", melancólico y abrupto. "Las ratas del cementerio" es la cosa más agobiante que he leído en bastante tiempo. Todos los relatos tienen muy buen nivel, resulta curioso; no tiene nada que ver con otros libros de relatos cortos donde la calidad da bandazos. A esto se suma la acertada estructuración del tomo y el resultado excelente.
Hay una excepción: el último... hace 16 años con una nota de 3
Viejos países exóticos, viejos pueblos ya disueltos y asimilados, vistos de cerca por un hombre con mala suerte. Merece la pena leerlo, aunque no te guste la época el lugar: es una historia humana universal e inolvidable. hace 16 años con una nota de 3
Relato breve que por momentos se da un aire a "El principito". Desde luego tiene papeletas para convertirse en libro de recuerdo (quizás no a largo plazo) y ser manoseado con cariño de vez en cuando.
Como defecto, en malas manos (adolescentes rebeldes sin causa) puede convertirse en un estímulo anárquico. En esto se me parece a "V de Vendetta". Aquí el mal es una sociedad normal con sus mezquindades de andar por casa. Claro que Juan Salvador intenta hacerla volar, no volarla. hace 16 años con una nota de 3
El mundo, concretamente un pequeño pueblo casi aislado, tras la guerra civil, visto desde ojos de once años. No se preocupa de la guerra ni de obsesiones de mayores: el protagonista se pone a recordar su aldea la noche antes de abandonarla. Suavemente divertido, señala algunas conductas adultas y su posible mezquindad; describe los primeros contactos del infante con las emociones fuertes como el amor y la consciencia de la propia mortalidad. Nostálgico e incluso triste al final. hace 16 años con una nota de 3
Cuando habla el narrador, pero especialmente cuando hablan o piensan los personajes, el lenguaje es arcaico y rural; da a la novela un toque tan genuino como molesto, para mi gusto. Todas las opiniones son de gente del campo con una visión muy limitada. A veces vienen párrafos (o parrafadas) filosóficas que no pegan ni queriendo con lo que es el personaje; no tanto por el contenido en sí, sino porque brota de pronto una prosa casi poética y llena de imágenes. Otras veces son alegatos y defensas de un estilo de vida. Incluye el discurso de las ciudades son frías y nadie se conoce, los pueblos son... hace 16 años con una nota de 3