\"El olor de los cadáveres, claramente perceptible bajo los del pasto y del humus mezclados, no me resulta desagradable, es demasiado dulce tal vez, un poco impetuoso, pero infinitamente mejor que el que emiten los vivos, sus pies, sus dientes, sus sobacos, sus frentes pegajosas y sus óvulos frustrados....
Las palabras de Carriego se filtran como una daga afilada en la memoria y la secciona, dejándola al descubierto, en carne viva; reflotan adormecidas evocaciones, casi vaporosas, imprecisas y débiles como un humo transparente e impalpable; sensaciones enterradas por el indolente paso de los años, retornan...
Las palabras de Carriego se filtran como una daga afilada en la memoria y la secciona, dejándola al descubierto, en carne viva; reflotan adormecidas evocaciones, casi vaporosas, imprecisas y débiles como un humo transparente e impalpable; sensaciones enterradas por el indolente paso de los años, retornan...
"El olor de los cadáveres, claramente perceptible bajo los del pasto y del humus mezclados, no me resulta desagradable, es demasiado dulce tal vez, un poco impetuoso, pero infinitamente mejor que el que emiten los vivos, sus pies, sus dientes, sus sobacos, sus frentes pegajosas y sus óvulos frustrados....
En mi corta vida en SdL he sido uno de los que no he denominado como ensayo los libros de historia, aún a sabiendas de que tampoco eran del género históricas por la confusión a la que conducen, pero como tampoco son ensayos en sí. Oído puesto parta las próximas fichas.