Lluvia. Omnipresente en toda la novela. Del devenir de los acontecimientos, podría entenderse como símbolo de cambio, de limpieza; y aún así es todo lo contrario.
Reconozco que pocas novelas me han transmitido tanta desesperanza como esta.
Ese otoño húngaro, esa lluvia, ese barro, esas ropas mojadas...
Lluvia. Omnipresente en toda la novela. Del devenir de los acontecimientos, podría entenderse como símbolo de cambio, de limpieza; y aún así es todo lo contrario.
Reconozco que pocas novelas me han transmitido tanta desesperanza como esta.
Ese otoño húngaro, esa lluvia, ese barro, esas ropas mojadas...