No veo el momento de hacerme con ambas (espero que mi docto progenitor tenga a bien mercarlas y ahorrarme así el esfuerzo); disfruté "Intemperie", pero mucho, mucho más "El espíritu áspero".
He disfrutado con esta novela; he disfrutado con la forma de la novela, con sus distintas formas, sería mejor decir; he disfrutado mucho de algunas escenas de la novela, de sus diálogos, de sus agudos comentarios (“El camino que conducía de uno a otro era tan inevitable que los animaba a dar mil rodeos”);...