MEDIANÍA por Poverello

Portada de LA VIDA DE LAS MUJERES

Puede ser que haya sido víctima de eso que los psicólogos experimentados llaman la profecía autocumplida, porque obligado me vi por un club de lectura a embarcarme en la lectura de la última Premio Nobel de Literatura. Y como en realidad poco nos separa de la infancia rebelde, basta que te sientas obligado a algo para que le tomes ojeriza. El caso es que me dije que al menos podría ser uno de los que había leído algo de Munro y con más retardo del esperado me sumergí en sus páginas, y de tal modo que por momentos creí que naufragaba y me hundía hasta el fondo del abismo.

Me explico. Munro, a ejemplo de tantas féminas de la primera mitad del siglo XX y de las que se siente deudora, se dedicó sobre todo al difícil arte del relato, y esta que nos ocupa podría considerarse su única novela, si exceptuamos “La vista desde Castle Rock”, que en parte es un nuevo libro de cuentos o relatos. No obstante, con idéntico criterio podríamos referirnos a “La vida de las mujeres”, pues en realidad es una novela cuyos capítulos constan del metódico introducción/nudo/desenlace, aunque exista un desarrollo global de la obra a través del personaje principal de Del Jordan, una chiquilla que se va haciendo mayor delante de nuestros ojos, y de algunos secundarios de lujo -tío Benny, la madre de Del, Marion Sherriff...- que por momentos hacen más que sombra a la protagonista. Y en esta sucesión de hechos cronológicos narrados en primera persona por la chiquilla en cuestión y que posiblemente mucho comparte en espíritu con la evolución personal de la propia autora radica la medianía en la que planea el libro de Munro. Algunos capítulos son muy buenos, sobre todo el que da inicio a la novela y los dos últimos obviando un epílogo necesario pero poco estimulante, y la resolución catódica de otros, haciendo especial referencia al dedicado a una de las pérdidas más comunes en la vida adolescente: la de la fe, en virtud de Major, el perro de la familia Jordan. Pero otros me resultaron de una pesadez apabullante, importándome bastante poco los sucesos alrededor del personaje principal, en parte lastrados por la discontinuidad y sensación de estar deslavazados y con escaso objetivo común más allá de ir describiendo los sucesivos golpes o experiencias vitales que va recibiendo la evolutiva Del.

Con todo, no pretendo decir que Alice Munro escriba mal ni mucho menos, antes al contrario hace un buen uso del lenguaje y recorre los dificultosos recovecos de la sencillez marcados entre otros de manera sublime por Chéjov, maestro del relato, pero como comentaba en alguna otra reseña no hay cosa más difícil que ser sencillo, y ahí Munro no alcanza ni la genialidad del ruso ni a otras precisas constructoras, sobre todo de relatos, como Eudora Delty, Anne Porter, McCullers o -en un enfoque muy distinto- Lispector. Podría determinar que “La vida de las mujeres” es un libro para mujeres y por eso no acabé de entrar en faena -aparte de ese victimismo de la profecía autocumplida-, pero del mismo modo que me gustaron más los últimos capítulos, situación por la que no recurriré a que iba predispuesto al disgusto, diré que de las autoras a las que hacíamos mención todas escriben sobre situaciones comunes, realidades, visceralidades de mujeres, y me llegaron al alma siendo sus escritos muy anteriores a Munro, como la naturalidad pasmosa de Welty en su también única novela “La hija del optimista”, con algunas escenas cotidianas y ciertas referencias a los recuerdos que tengo clavadas en la mente a fuego. La misma Anne Porter, en muchos de sus relatos, ya hacía unas sorprendentes referencias a la liberalización de la mujer, o al menos a no aceptar su condición: 'María Concepción', 'La cuerda', 'Magia', 'Aquel árbol'... , como sucede de una manera más velada, pero no menos interesante con la madre de Del,

Podríamos decir que esta obra es una sabia mezcolanza de débitos, algunas más claras que otras como la pérdida progresiva de la inocencia de Del y que recuerda inmisericorde, aunque de manera bastante menos dolorosa y radical a la Mick de “El corazón es un cazador solitario” de McCullers, y un buen acercamiento a la escritora Premio Nobel, que con toda probabilidad merezca una oportunidad sagrada -y que otorgaré- con sus libros de relatos.

Escrita hace 8 años · 5 puntos con 7 votos · @Poverello le ha puesto un 6 ·

Comentarios

@Guille hace 8 años

Bueno, después de tú crítica no será la próxima obra que lea de ella, pero cuando caiga ya comentaré aquí con más conocimiento de causa.

Por ahora, llevo dos cuentos de Secretos a voces, y debo decir que me han parecido espléndidos. Y también he detectado algunas de las cosas que apuntas, como eso de ir desgranando la vida de las mujeres (en los dos cuentos son las mujeres los protagonistas y barrunto que será norma general) a golpes vitales o la sencillez de su prosa y a mí sí me llega esa forma de narrar. Sin embargo, leí La hija del optimista y, lo siento, ni fu ni fa. ¿Será cuestión de sensibilidades distintas?

@Poverello hace 8 años

Pues si es cuestión de sensibilidades lánzate entonces con esta novela, que lo mismo te apasiona.

Por mi parte pienso que más de sensibilidades quizá sea un tema relacionado con lo que uno desea encontrar en un tipo determinado de literatura. Me explico otra vez. Cuando leo colecciones de relatos (ya puede llamarse el autor Asimov, K. Dick, Aldecoa e incluso Bocaccio) o literatura social e inspirada en autores/as de buena carga crítica (como suponíase la que nos ocupa) busco un regusto y una sensación más allá de lo que cuentan las palabras, un trasfondo que en nada tenga que envidiar a otras obras de mayor enjundia. Por poner el ejemplo de nuestra percepción divergente. "La hija del optimista", una novela bastante corta, está elaborada con una precisión quirúrgica desde sus primeras páginas hasta un clímax indecible entre Fay y Laurel que en pocas palabras define todo lo que Welty quiere plasmar sobre el respeto, los recuerdos y las decisiones. Igual puedo decir de la novela de McCullers, aún más exquisita a nivel de planteamiento y con una profundidad que te golpea las costillas con la naturalidad de quien está viendo pasar un tren sobre uno mismo.
Esta novela de Alice Munro -exagerando- es como buscar esa inmensa idea que todo lo llena y encontrarte con "Ivanhoe", que me encantó y le puse un 9 si no recuerdo mal, pero es una novela de aventuras, magnífica, pero que poco más pretende. Las pretensiones de Munro se me quedan algo descolgadas en este tipo de obras, pero insisto, no es una mala novela y se lee generalmente con gusto.

@Guille hace 8 años

Entiendo perfectamente lo que quieres decir. En realidad, la literatura no se diferencia mucho del amor. ¿Por qué una mujer nos enamora y otra, quizás más guapa, quizás más inteligente, quizás más simpática, no remueve nada dentro de nosotros?

Con Munro he sentido un amor a primera vista. Estos amores a veces no terminan de cuajar y a veces esa primera impresión es la más veraz de las impresiones porque es la que te golpea (por emplear una expresión tuya) en lo más íntimo, en aquello que la razón apenas puede matizar. Con McCullers también lo sentí, pero con Welty no, y mira que la chica prometía, pero cuando no se puede, no se puede.

@_567_ hace 8 años

A Munro la he descubierto hace muy poco y me gustó más de lo que pensaba, creo que es una gran cuestista pero dudo mucho que esta novela larga suya me gustara y es que sus relatos cortos, ya siendo de poca extensión resultan la mar de densos aunque, eso sí, de una gran calidad literaria.

Gran reseña, Poverello.-

@Tharl hace 8 años

Está bien saber que no hay que comenzar a Munro por su única novela. Ella tampoco debió acabar muy contenta porque no volvió a intentarlo con el género.

@Poverello hace 7 años

Quisiera insistir, tal y como digo en la reseña, que Munro me parece muy buena escritora y que el único pero que le pongo a esta obra -sólo que en mi caso es un pero relativamente importante- es los altibajos y la discontinuidad narrativa a lo largo de la novela. Tampoco la considero especialmente densa, aunque no sería de extrañar que los cuentos sí que lo fueran, pues en esta obra los capítulos son en su mayoría bastante largos, alrededor de 40-50 páginas lo que los hace poco condensados en ideas.

Por otro lado, esta novela tampoco debió de ser del gusto de los editores españoles, pues siendo de sus primeras obras es la última en publicarse en castellano excepto su último libro de cuentos que vio la luz en Cánada en 2012. Y, ciertamente, como dice Tharl, aunque pueda deberse a un mero impulso creador, enfocado de manera obvia al relato como muchos otros escritores y escritoras, Munro no volvió a escribir una novela.

@Faulkneriano hace 7 años

Cuando un escritor recibe el Premio Nobel, se publica hasta sus listas de la compra.

Reseña ponderada y ecuánime. No he leído la novela, así que mal puedo opinar. El único libro de cuentos que sí leí, Demasiada felicidad, me pareció extraordinario.

En cuanto a lo del club de lectura, seguramente me pasaría lo mismo que a Poverello. Por eso no se me pasa por la cabeza apuntarme. Mi club es de tan poco pelo que solo tiene un socio.

Para terminar, rompo una lanza por Munro, aunque no creo que lo necesite.

@nikkus2008 hace 7 años

Bueno, por Faulk había escuchado ya cosas buenas de esta escritora; ahora Pove medio como que la entierra. Intentaremos entonces con sus cuentos, por las dudas. Bien Pove, por tu reseña tan bien explicada...

@Poverello hace 7 años

Pido perdón a la Munro y a sus admiradores y admiradoras por haberme debido de explicar tan mal en la reseña. Tanto que, excepto en la interpretación de Faulk, parece claro que la novela no merece la pena y que casi entierro a la autora como tan bien define nikkus. Y eso que le puse un seis, no un cinco ni un cuatro...

Está claro, que cuando alguien recibe el Nobel se publica todo lo que ha escrito, la lista de la compra y hasta ese cuento que tenía en un cajón y nunca casi que nadie se enterara de que había escrito, pero la novela adolece simplemente de lo que comento, según mi parecer: continuidad, hilo narrativo y enjundia más allá de presentar pues eso, la vida de las mujeres, a pesar de que algunos capítulos son muy buenos y serían unos buenos relatos.
Mi idea es seguir con algún libro de relatos de la autora, ya que no me ha dejado mal sabor de boca fuera de la falta de hechura. Por poner un ejemplo reciente, cuando leí la primera novela de McCarthy la disfruté del todo y estaban presentes buena parte del estilo y las características de sus obras posteriores, pues ahora no me ha sucedido eso y esperaba más, pero sin dramatismos, antes al contrario, me ha dejado con ganas de leer algo más. Por ello, no me extrañaría un ápice que alguien que leyera esta novela de Munro le acabe soltando un siete tan pancho. Desde luego, sí que quizá empezaría con los cuentos y luego leer la novela, aunque Krust, con muy buen criterio también, suele ser de los que prefieren leer cronológicamente las obras de un escritor.

Cuando lea relatos me veré obligado igualmente a escribir una reseña y darle a Alice Munro el valor que muy probablemente se merezca.

@nikkus2008 hace 7 años

...o tal vez no Pove, tal vez no lo merezca, ¿quién sabe?. Mi exageración al decir que "la enterraste" a la Munro, se debe tal vez al contraste entre lo que había leído sobre ella, y lo que vos mismo expusiste muy bien, y dejando en claro siempre los altos y bajos del libro y de la escritora; creo que a vos también te ocurrió algo similar: esperabas algo, y te encontraste con otra cosa. Esto para nada significa acribillar a nadie. Si por ejemplo, alguien decide escuchar un disco de, digamos, Pink Floyd, por haber escuchado muchas alabanzas, y le toca conocerlos mediante "Ummagumma", en vez de "Dark side of the moon" o "Wish you were here" o "The wall" o "Animals", tal vez, se me ocurre, pueda decepcionarse un poco; y esto no quiere decir que ni el disco "Ummagumma" sea malo y nbi que los Floyd sean malos, pero que no ha dado en el punto justo, o en el punto más alto, en este hipotético y caprichoso caso imaginario.
Eso, la Munro tal vez sea un crack, o tal vez no, a pesar del Nobel; cada uno lo decidirá a su debido tiempo, y luego de haber consumido suficientes dosis de Munros...

@Guille hace 7 años

Puedes estar tranquilo, @Poverello, Munro ha querido salir al paso de toda esa polvareda que se ha levantado tras publicar tu reseña con estas sucintas y estremecedoras palabras: "Que se hable de mí aunque sea bien".

@Tharl hace 7 años

Vaya, Guille, debemos leer la misma prensa. Yo también leí ese artículo:

"
Tras los abundantes rumores sobre su retirada, Alice Munro ha anunciado su propósito de seguir escribiendo. Su próxima publicación, confiesa a este medio, se titulará "Mi compra". Por el momento no se conocen demasiados detalles de la nueva iniciativa de la Chéjov canadiense. Solo ha querido revelar el título del primer capítulo "Demasiado Mercadona".

Las declaraciones han sido confirmadas por los editores de Hacendado. “Alice es una escritora muy versátil, más de lo que pensamos. Ahora, tras su tropiezo con la novela, se le ha ocurrido probar con un nuevo género: la lista de la compra. Estamos encantados de que pensara en nosotros”, comentaba una cajera cani experta en cuento moderno y posmoderno.

Estas alegres noticias para todo amante de la lechuga llegan tras la polvareda que levantó la archiconocida web Sopa de Libros con una "reseña ponderada y ecuánime" sobre su única novela.

"¡Me quiere enterrar!, ¡Poverello me quiere enterrar!" exclamaba Munro hace unos días recogida en el sofá, con una caja de clínex en el regazo y viendo el remake canadiense de Pretty Woman. “Cómo desgrana la vida de esa pobre mujer, mírala, pobrecita, Poverello la puntuaría un 6”, estallaba Munro entre sollozos.

Fue tras acabar todas las cajas de Häagen-Dazs, al bajar a por más, que se le ocurrió la idea de su próximo libro. "Soy premio nobel, publicaran cualquier cosa. Que se hable de mí, aunque sea bien".
"

@Poverello hace 7 años

Me he reído mucho, Tharl, pero cuando vengan las reclamaciones de la Academia sueca por mi pírrico seis espero que @Angelillo se lo tome con idéntico sentido del humor y no me expulse de la Web por indeseable.

Como hay que morir matando me defenderé diciendo que del anterior Nobel, Mo Yan, sólo han leído algo cuatro o cinco usuarios, y de ellos, en uan de sus obras, @lucero ha tenido la valentía de ponerle otro 6 y @Mayte la osadía de un 5. Ellas se merecen los latigazos. Y bueno, me he quedado sorprendido (es un decir) de que del de 2012, un tal Thomas Tranströmer, no existe ni una ficha abierta y ahí, en parte, uno de los responsables es el administrador, jeje.

Para salvarme definitivamente de la quema comparto con admiración una frase de Munro que sí que tiene que ver con el debate y que me ha encantado:
“Siempre pensé que iba a ser novelista. Me decía que cuando mis chicos fuesen grandes y yo tuviese más tiempo para escribir novelas, iba a hacerlo. El cuento estaba puramente determinado por el largo de las siestas de mis hijos Pero después resultó que ésa fue la manera en la que aprendí a escribir y ya no pude hacer otra cosa”.

@Faulkneriano hace 7 años

Acabo de votar dos libros de Munro: a uno le he puesto un seis y a otro un nueve: Me da la impresión de que esta mujer mejora con la edad... Los cuentos de Amistad de juventud se pasan de buenos...

@Poverello hace 7 años

Pues tras este pequeño fiasco leí el libro de relatos "Secretos a voces" y casi pido disculpas y todo en el comentario que hice en la reseña de Guille. Un 8 y quizá me quedé corto.

No sé si será como los buenos vinos o que esté más capacitada para los cuentos, pero una enjundia difícil de captar.