¿QUÉ HACER? por _926_

Portada de ¿QUÉ HACER?

No sé cómo puntuar un escrito político. Sería absurdo intentar hacerlo en base a su calidad literaria. Pero, por otra parte, por muy socialista que pueda ser, me entra un nosequé cuando le doy la misma nota a Cortázar o a Wilde que a Lenin. Es como si no estuviera en su sitio. Simplemente, no soy capaz de leer nada sin detenerme a considerar su calidad literaria. De todos modos, no creo que importe mucho que le pueda dar a esta obra o al Manifiesto Comunista un 6, un 7 o lo que sea… lo importante son las enseñanzas que pueden extraerse de ellas. El hecho de que le dé un 6 en lugar de un 9 no significa que no esté de acuerdo con las tesis que plantea: obedece simplemente a una inexplicable manía literaria.
De todos modos, a fin de aclararme un poco las ideas, y de volver a escribir una reseña de una vez por todas, intentaré resumir brevemente lo que Lenin expone en este panfleto, escrito allá por 1902 con el objetivo de contestar a los revisionistas que pretendían desviar al movimiento socialista hacia la mera lucha por las reformas dentro del sistema democrático burgués en lugar de promover la revolución. Resulta sorprendente la vigencia de este panfleto, que a pesar de todo debe entenderse dentro del contexto de la Rusia prerevolucionaria. Quiero decir que, a pesar de que Lenin expone sus tesis para que estas sean aplicadas dentro del movimiento socialista ruso de principios del siglo XX, pues el panfleto va dirigido a los socialistas rusos de esta época y no pretende ser un tratado universal de cómo ha de organizarse un partido comunista, eso no significa que sus enseñanzas no puedan ser extrapoladas a cualquier organización socialista, de una forma aplicada y seleccionada. Expongo, pues, algunas de estas tesis, según fui resumiendo y anotando en los márgenes del texto que, por cierto, como otras obras de Lenin, tuve que bajarme de internet, por la nula disponibilidad de estas en las librerías… Umm… ¿por qué será? ¡El imperialismo yankee...! :P Bueno, eso no viene al caso… en fin:

-Las masas no toman conciencia socialista como resultado de la lucha de clases ni se darán cuenta por sí mismas de su papel histórico, ni asumirán la tarea de derrocar a la burguesía. La conciencia socialista les viene infundida desde fuera por un grupo de intelectuales procedentes de la burguesía pero ilustrados en el socialismo. Es tarea del partido educar a las masas en el socialismo e infundirles conciencia revolucionaria.
-Si el partido no asume la tarea de infundir conciencia revolucionaria a las masas, estas tenderán hacia reformismo burgués. Es preciso apartarlas de la ideología burguesa de los “embaucadores reformistas” y conducirlas por el camino de la revolución.
-El partido comunista ha de ser la vanguardia de la clase trabajadora, debe estar asentado sobre una base teórica sólida, tener una fuerte organización y un programa definido.
-Las masas, por sí solas, no harán una revolución victoriosa. Es preciso que un grupo de “revolucionarios profesionales” las guíe, organizando la revolución. Esta tarea corresponde al partido.
-En la democracia burguesa, el gobierno “democrático” nunca está por encima de las clases, sino que sirve a una clase: la burguesía. El objetivo del socialismo es derrocar a esta clase y establecer la “dictadura del proletariado”.

En fin, mucho más podría decirse y analizarse y discutirse sobre estos planteamientos y sobre el comunismo en general, pero entiendo que, por el momento, y sin haberme decidido aún a acometer la lectura de los ocho volúmenes del Capital, no tengo mucho más que aportar a este debate. Es que quería volver a escribir una reseña después de un par de meses sin hacerlo.

Por cierto, este año, entre Los Miserables, la Recherche y el Capital –sin contar Guerra y Paz, Ulises y demás tochazos de mi Wishlist– me están dando ganas de dedicar el 2014 únicamente a cuentos y poesía. Y cómics, que aún no me decido a leer uno…

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Comentarios

@Tharl hace 8 años

Por motivos éticos -tengo serios reparos a la cuantificación absoluta y externa del valor, a la racionalización total de la vida desde fuera, al reduccionismo y a la disolución de la individualidad- e incluso estéticos -por decimonónico que yo pueda ser en ocasiones, me repele e irrita oír hablar hoy en día del proletariado, el pueblo y su dictadura, en lugar de ciudadanos y ciudadanía- no puedo estar de acuerdo con muchos de los principios del comunismo, al menos en la versión más marxista y clásica que es la que mejor conozco (y tampoco demasiado), pero eso no quita que sea un tema que me interesa mucho. Buena reseña.
De todas formas, tal y como van las cosas… parce que estamos volviendo un siglo atrás en el tiempo.

Siempre me ha llamado la atención el deje despótico y elitista de la dictadura del proletariado

@_926_ hace 8 años

El prejuicio liberal de "destrucción de la libertad y la individualidad" contra el comunismo es una mentira mil veces repetida, pero mentira. Marx les contesta en el Manifiesto: "se trata, efectivamente, de la destrucción de la libertad burguesa y la individualidad burguesa". Para el capitalismo, digan lo que digan, libertad significa libertad de comercio, de comprar y vender. Oscar Wilde discute todos estos aspectos en "El alma del hombre bajo el socialismo", en el que explica que bajo un sistema socialista el hombre podrá ser por él mismo, en plenitud, a través de lo que es, y no de lo que tiene o puede comprar. Por lo que he podido entender de mis escasas lecturas comunistas, la "democracia burguesa" o "democracia liberal" (como la española) es la dictadura de la burguesía, lo que explica el término de "dictadura del proletariado", que no designa un sistema dictatorial propiamente dicho, sino la verdadera democracia. Es el cambio de poder de manos de la burguesía (que ahora, al menos en occidente, es más financiera que industrial, no como en en aquella época, lo que invita a una serie de análisis y reflexiones por parte del socialismo, bla, bla, bla...) a manos del pueblo. El gobierno no está por encima de las clases. No puede haber una "democracia imparcial". La democracia que tenemos ahora es burguesa, aunque podamos votar cada cuatro años. "Dictadura del proletariado" designa la democracia socialista. Se trata de elegir una de ellas, y los socialistas optamos por la segunda. No hay término medio: la socialdemocracia es capitalismo con analgésicos. No basta con luchar por las reformas dentro del sistema burgués, sino de sustituirlo por otro más justo. Esto es lo que diferencia a los reformistas, revisionistas, oporunistas, socialdemócratas y falsos socialistas de los revolucionarios, los verdaderos socialistas, pues entendemos que el capitalismo no va a proporcionarnos un medio de emancipación dentro de su democracia burguesa (sería muy tonto por su parte), y el único medio de derribarlo es por la revolución.
No sé si lo que acabo de escribir será totalmente correcto según el marxismo teórico o si mis definiciones de ciertos términos son ciertas de acuerdo con el marxismo, pero esto es básicamente lo que yo he entendido por ahora.

@_926_ hace 8 años

:s GLUPS! a esto es a lo que me refiero con la estética. Creo que a grandes rasgos estaríamos de acuerdo peeero…
No he leído ningún texto al respecto de Wilde, pero sí había oído que defendía un socialismo individualista, algo que siempre me llamó la atención. Supongo que esta etiqueta se debe a que lo normal es un socialismo NO individualista. Ten en cuenta también que la unidad de Marx son las clases sociales, no sus individuos. Creo que en nuestra época (posmodernidad, capitalismo de consumo, o como quieras) pocos son quienes ponen su identidad en función de esta entidad: nos identificamos como individuos, como ciudadanos, no como proletarios.
El comunismo -al menos según Marx- impone tal racionalización en todos los aspectos de la vida que constriñe al hombre y la individualidad. No son extraños los sentimientos extremos de alienación social en regímenes comunistas precisamente por ello. Un tema que preocupó a muchos artistas criados en la dictadura del proletariado. Ya lo adelantaba Simmel en su FILOSOFÍA DEL DINERO.
Las teorías del valor trabajo como muchos de los postulados de Marx, están muy bien aplicadas a los bienes y valores materiales (algo que debería hacer la socialdemocracia), pero cuando asciende a los valores personales se vuelve insostenible cayendo en una abstracción tal del Trabajo -con mayúscula- que se vuelve inútil. Marx creo que es el autor sobre el que he leído que más importancia da a los bienes materiales sobre todos los demás.
Lo que comentas de la dictadura del proletariado y la burguesa está muy bien, sobre todo durante el sXIX e inicios del XX, pero incluso si olvidamos que en sus materializaciones ha tenido más de lo primero que de lo segundo (Stalin, Pol Pot, Mao, etc.), actualmente admitamos que la clase media -esa mayoría de la población actual en peligro de extinción- tiene más de burguesa que de proletaria. En mi opinión la respuesta no está en la sustitución de una clase dominante por otra, sino en los mecanismos de verticalidad (el ascensor social) y la disminución de las diferencia entre clases.

Es que de verdad, a mí, el discurso comunista que tanto me atrajo en su momento ahora me echa mucho para atrás. Prefiero “democracia participativa” a dictadura del proletariado, “pacto social” a revolución, ser ciudadano individual a miembro de una clase social, en definitiva, la ciudadanía al comunismo. Pero si Lenin ya se encontraba con problemas para inculcar conciencia revolucionaria, imagínate los retos que requiere esto otro. A Lenin le basta con que la “masa” tenga conciencia revolucionaria y sus individuos lealtad; para la ciudadanía es necesario que CADA ciudadano tenga capacidad crítica… Puestos a soñar…

@Tharl hace 8 años

Ese era yo :D

@_926_ hace 8 años

Bueno... es difícil. Porque, se supone que, siendo yo el comunista, tendría que encontrar las palabras adecuadas para rebatir esos argumentos, pero el hecho es que aún no las encuentro. Apenas he leído nada aún, mucho menos que tú seguro, apenas soy un aprendiz de comunista, me siento como un bebé frente al marxismo-leninismo, ¡pero de hoy no pasa que empiece a leer el Capital! Mira, la verdad es que seguramente yo acabe siendo, como Borges, un "pacífico anarquista individualista", un escéptico desengañado y hasta puede que un cristiano, algún día... cuando sea viejo. Pero ahora necesito comprometerme totalmente con algo, necesito una causa y... demonios, ¡quiero ser socialista, aunque sea un rato! Tengo dieciséis, no puedo empezar a descreer de todo ya... Creo que puedo ser socialista ahora, y a los cuarenta y tantos empezar a descreer. No me bastan "pactos sociales" ni "democracia participativa", esos son términos huecos, medias tintas... yo quiero una revolución. ¡Quiero estar en una barricada, sí, aunque suene estúpido! ¡Quiero ser un Enjoldras, un Courfeyrac, un Grantaire! Y luego está el Che, y esa película de Jean-Luc Godard, "La Chinoise", que es maravillosa. -"¿Qué es el marxismo-leninismo?" -"Sabes cuando el sol se pone, y entonces es todo rojo... pues en mi corazón el sol nunca se pone." Sí, esos diálogos... y el poema de Bertolt Brecht, y cuando Grantaire se despierta y va a morir con Enjoldras... Me siento un poco tonto, pero es así. Me he enamorado de todo eso, y cuando alguien se enamora de una persona, todos los defectos de esta se le hacen tan pequeños... tal vez sea un romántico, pero no quiero ser viejo y darme cuenta de que nunca he luchado por nada, de que nunca me he comprometido totalmentecon una causa grande y justa... El Che dijo que la revolución se lleva en el corazón y no en la boca para vivir de ella... pues yo la llevo en el corazón.

@Poverello hace 8 años

Muy interesante debate, y complejo. Churchill tiene dos frase brillantes, aunque con la primera estoy más de acuerdo que con la segunda: "La democracia es el peor de todos los sistemas políticos, con excepción de todos los sistemas políticos restantes", y "quien a los 20 años no sea revolucionario no tiene corazón, y quien a los 40 lo siga siendo, no tiene cabeza". Podemos estar más de acuerdo con una forma de des-gobierno que con otra, pero no hay ninguna infalible ni meridianamente mejor/peor que las demás. Incluso el socialismo puro no sabremos nunca si funciona, porque su propia idiosincrasia no contempla el concepto de Estado.
Respecto a la segunda, yo no debo de tener cabeza (como Blackbird), porque llevo más de 20 años escuchando a la peña decirme que ya cambiaré cuando me haga mayor; así que o soy mu' cabezón o no me he hecho mayor todavía. Revolución significa 'giro', tan simple y tan difícil de luchar, y aunque comparto la idea de que cada ciudadano ha de tener capacidad crítica, la masa también es un ser, que digamos, y los cambios sociales serios y radicales a nivel histórico se han producido por la lucha y las reivindicaciones de la masa, aunque cada ciudadano a nivel individual no tuviera conciencia crítica (que sí que es a lo que habría que aspirar, como dice Tharl). Ciertamente hablar de clases sociales parece algo trasnochado, y a mí tampoco me gusta emplear ese término, pero dejar de emplearlo en toda circunstancia y lugar ha creado sensación de individualismo y de que el cambio es menos viable de abarcar al pensar que no existe una conciencia socio-política por encima de cada una de las personas que componen el estado. Si se hablara en ocasiones del término clase social (clase obrera, por ejemplo en lugar de proletariado, que tiene menos sentido histórico) sería más asequible tener un sentir común y que nuestros problemas son los de una mayoría silenciosa. Y todo esto no implica necesariamente violencia, que jamás la apoyaré bajo ninguna de sus formas aunque pueda comprenderla en determinados contextos históricos. La gente de arriba no suele cambiar por pactos sociales, sino porque se les 'obliga' desde el poder que pueden ejercer los de abajo y se hacen conscientes de esa fuerza. Y no estoy en contra de los pactos, pero si alguien está ejerciendo de explotador y siendo injusto con una mayoría yo no voy a sentarme a dialogar con él doscientas veces, lo haré muchas, pero lucharé y usaré métodos que le hagan cambiar, quiera o no quiera.

Que no te roben el corazón, Blackbird, aunque no creo yo que las causas se busquen o se necesiten como algo externo. Las causas se encuentran solas y se abrazan. A veces para toda la vida.

Abrazos también a ambos, como los de las causas que se abrazan.

@_926_ hace 8 años

Estoy bastante de acuerdo contigo, Poverello, aunque el tema de la violencia me despierta algunas dudas... es decir, no es que me guste la violencia, pero el capitalismo es infinitamente violento. Quiero decir, ¿tiene derecho la clase obrera, o la ciudadanía, a usar la violencia para liberarse? No hablo de una violencia dirigida necesariamente contra las personas, sino de una violencia organizada, dirigida contra el capitalismo, contra las instituciones que lo sostienen... hay cierta frase de Mao que dice: "Hacer la revolución no es ofrecer un banquete, ni escribir una obra, ni pintar un cuadro o hacer un bordado; no puede ser tan elegante, tan pausada y fina, tan apacible, amable, cortés, moderada y magnánima. Una revolución es un acto de violencia mediante el cual una clase derroca a otra." Por supuesto, la violencia maoísta me parece excesiva (los guardias rojos tirando a profesores por las ventanas y otras muchas atrocidades), pero la frase no deja de tener su parte de razón. Las revoluciones que han conseguido derrocar al capitalismo, aunque luego se pervirtiesen (Rusia, China, Cuba) siempre han sido violentas. Y las que no lo fueron tanto (la Comuna) fueron aplastadas. No sé quién dijo eso de: "La revolución devorará a sus propios hijos", pero tenía más razón que un santo, a la vista de los hechos. En fin, hay cierta película de Godard, "La Chinoise", basada en una novela de Dostoyevski, "Los endemoniados" (aunque no he leído la novela, conociendo a Jean-Luc, lo de adaptación será bastante relativo y vendrá a significar algo así como "libremente inspirada en la novela de Dostoyevski") que plantea un interesantísimo debate acerca de esto, además de ser alucinante, cinematográficamente hablando. A mí, personalmente, la violencia (y no me refiero a la versión romántica de la violencia; Enjoldras, en la barricada; "Ciudadano, mi madre es la patria", etc, etc...) sino a la violencia real, la cruel, la que siempre se ceba con los más débiles, que son frecuentemente los menos culpables, esa violencia me asquea. Pero después, cuando veo en televisión a la gente concentrada en una plaza, con sus mejores intenciones, levantar sus brazos desnudos y gritar: ¡estas son nuestras armas! no puedo evitar pensar: ¡Ay, poco conseguiréis con esas armas!

@_926_ hace 8 años

Por cierto, otro abrazo para ti :)

@Tharl hace 8 años

Esto se enreda: s
Estoy de acuerdo contigo Pove pero con algunas matizaciones. La masa es un ser, sí, pero puede ser un ser formado por borregos -me da igual que abrecen el fascismo o el comunismo, esa masa es la misma e igual de peligrosa, intolerante, fanática, autodestructiva e ignorante- o por ciudadanos en unidos por su voluntad y conciencia. Esta masa es menos sublime, menos romántica, menos violenta y se disuelve con facilidad, pero cuando la conciencia y el acuerdo es grande mueve montañas. ¿Blackbird, tu preguntas que cuales son las armas de esta masa? La reflexión, la inteligencia, los valores, la perseverancia, la justicia y la razón, algo que jamás tiene una masa exaltada por el orador de turno. ¿Qué logran esas armas? Eso pregúntaselo a Gandhi o a recientemente (aunque es peor ejemplo) a nuestros vecinos del otro lado del Mediterráneo.
Yo tampoco apoyaré jamás la violencia. En primer lugar porque creo que solo es válida para aquel déspota que está seguro de tener la razón y verdad absoluta en sus manos sobre todos los demás y por el bien de todos debe imponerla a cualquier precio. Yo, no tengo tanta suerte ni la conciencia tan seguro. Y en segundo lugar, porque aunque el fin justifique los medios (algo que comparto), y aunque el fin fuera justo, universal, y Verdad absoluta, los medios jamás lo garantizan. ¡Pardiez que contrariedad! Resulta que el cliché “fines-medios” no lo soluciona todo. ¿Qué armas apoyo?, la desobediencia civil. Siempre. Creo que con conciencia ciudadana (algo que escasea y más en España) es capaz de presionar lo suficiente como para que quien tenga el poder firme el pacto social acordado por todos.

El antagonismo de clases, en mi opinión fruto de la más profunda fisura y de la incomprensión que lleva a la demonización de uno por el otro, puede ser superado y ha de serlo. Pero claro, dónde vamos a llegar si de primeras distingues por clases a los alumnos que recibirán una u otra educación… Y ahora además de acentuarlo ídem de ídem con la sanidad, cultura, etc. En cualquier caso, si lo máximo que puede prometerme una revolución es sustituir una clase dominante y explotadora por otra con estética y discurso diferente (el mismo perro con distinto collar), entonces que se quede en los libros que queda mucho más bonita y menos desencantada.

Con lo que sí me habéis dado qué pensar es con que la desaparición de clases sociales crea una “sensación de individualismo y de que el cambio es menos viable de abarcar al pensar que no existe una conciencia socio-política por encima de cada una de las personas que componen el estado”. Pero para grandes cambios como los que hablamos, creo que siempre es posible un acuerdo de mínimos entre ciudadanos. Por eso me revientan en algunos movimientos aquellos que van con su causa personal aprovechando cualquier oportunidad. Esas cosas son las que dividen la masa que se necesita reunir para el cambio.

¡Saludos desde la utopía!

@Poverello hace 8 años

Bueno, este es un extensísimo debate. Gandhi, al que desde luego no se le puede tildar de violento dijo aquello de 'allá donde sea necesario elegir entre violencia y pasividad siempre aconsejaré la violencia'. Ahora bien, el caso es que ¿es necesario elegir entre pasividad y violencia? Es una frase trampa, que implica agotar el resto de recursos no-violentos, que casi nunca se agotan. El término sánscrito a-himsa ni siquiera le convencía a Gandhi porque podía presuponerse la pasividad, y el concepto resistencia pasiva es una nefanda traducción de la expresión satyagraha, acuñada por el Mahatma, y mucho más clara respecto a su significado profundo: lucha por la verdad. Aunque sea por sentido práctico y pragmatismo, no se puede vencer al sistema usando sus mismas armas, porque siempre tendrán más y están acostumbrados a usarlas; se les desmonta de otra forma, que tampoco es con las simples manifestaciones, que son necesarias, pero deben ir acompañadas de otras acciones no-violentas. El asunto de que la Revolución Francesa supuso lo que supuso gracias a la violencia sublevada de las clases pobres es más que discutible (muy discutible por mucho que valore a Enjoldras o Mario) y cuando algo se ha conseguido mediante la violencia sólo se mantiene mediante la violencia. He sido insumiso al servicio militar, me he encadenado, he sufrido cargas policiales bastante abrasivas, por ser fino, y jamás, jamás he creído que la solución sea combatir de igual modo. De hecho siempre me ha molestado bastante más la actitud seudopacifista de mis grupos de apoyo que la violencia ejercida por las fuerzas del estado (es de esperar que el poder establecido actúe así). Los débiles necesitan/tienen otra defensa.
Que algo sea poco conocido no significa que no existe. La resistencia más efectiva al régimen nazi durante la Segunda Guerra Mundial fue en Dinamarca, y fue no-violenta; el EZLN, excepto en unos primeros momentos y de manera residual siempre se mantuvo en posturas pacíficas, no pasivas, y consiguió liberar cientos de hectáreas de tierras; César Chávez, un chicano de la segunda mitad del siglo pasado logró cambiar el sistema de explotación de las viñas y la semiesclavitud a que estaban sometidos los campesinos mediante acciones alternativas... Hay infinidad de situaciones similares y o no se habla de ellas o sólo se les buscan defectos, como si las otros revoluciones hubiesen sido perfectas. Escritores como Thoreau muestran con su vida y sus decisiones que hay otra forma de funcionar. El novelista americano dijo que 'bajo un gobierno que encarcela injustamente, el verdadero lugar para un hombre justo está en la cárcel', ¿pero estamos dispuestos a ir a prisión por nuestros ideales o es más fácil permanecer pasivo o usar la violencia?

Si acaso sigo en privado, jajaja. Que esto parece una tesis.

Abrazos mil.
El tema es complejo y es más cuestión de voluntad personal y de valores educativas. Si el dineral que se emplea en armamento, en ejército, en compra-venta de armas se usará en educar a la población en los métodos no-violentos de resistencia desde la más tierna infancia otro gallo nos cantaría.

@Poverello hace 8 años

Nos cruzamos, Tharl, ji.

@Tharl hace 8 años

Sip, sí que nos cruzamos, en más de un sentido :D
Chapó a tu comentario, absolutamente de acuerdo. En especial en lo referente a la educación, la voluntad y los valores.
Desconocía varias de las oposiciones no violentas de que hablas, me pongo ahora mismo a wikipear =D

@Faulkneriano hace 8 años

Cooooño, esto no lo había visto.

Blackbird, tienes todo el derecho del mundo a ser revolucionario, que para eso tienes 16 años. Mi hijo, que es de tu edad, también lo es, y no pone más límite a sus actuaciones que el no usar la violencia. El asunto es complejo, como bien decís. La lectura de Marx, Lenin o Engels es tan justa y necesaria como la de Adan Smith, Tocqueville o cualquier teórico de la democracia o del capitalismo, pero tiene un problema. Seamos un poco frívolos: la lectura de los clásicos del marxismo leninismo es una pesada losa que se abate sobre el lector desprevenido. He perdido la cuenta de la gente que conozco que ha leído un trozo del primer volumen del Capital y ha parado ahí. El Manifiesto..., más legible, es un tanto decepcionante, porque, más allá de un puñado de ideas muy conocidas, habla de cuestiones muy pegadas a la actualidad de la primera mitad del siglo XIX que dejan indiferente al lector actual. Y en cuanto a los Grundrisse, que tengo en casa... mejor no hablar. Comencé a leer esos dos gruesos volúmenes de Marx y, por curiosidad, comencé a subrayar los párrafos de los que me enteraba de algo. Debo decir que no usé mucho el lápiz. Y es que Marx no es precisamente transparente. Por cada frase literariamente afortunada ("las aguas heladas del cálculo egoísta" y cosas así) se apelotonan páginas y páginas bastante abstrusas. O será que el obtuso soy yo. A Lenin lo he tratado menos, y ¿Qué hacer? promete ser al menos inteligible, pero... Dicen que el más legible es Engels, pero sus obras, escritas por él o a cuatro manos con Marx, son, precisamente, las menos "doctrinarias". Y leer a Mao o a los rusos posteriores a Lenin es directamente perder el tiempo. Con la sola excepción de Trostki, el más lúcido y mejor escritor de todo el partido: su Historia de la revolución rusa es una verdadera delicia.

También, como dice Poverello, hay muchas formas de ser revolucionario sin leer a los santones del marxismo, de la misma forma que se puede ser cristiano sin leer a los Padres de la Iglesia. La comparación, lo sé, no es muy afortunada, y no pretendo ser irrespetuoso con nadie.

Pero, bueno, teniendo en cuenta lo poco absorbente que es el plan de estudios de nuestro Bachillerato, tienes todo el tiempo del mundo, a poco que seas algo despejado, para asomarte a todos los mundos que te venga en gana. Por leer que no quede.

Saludos a todos. Aquí se han dicho cosas curiosas, sin duda.

@Poverello hace 8 años

Ni toda la revolución la contiene el marxismo ni toda la fe los Padres de la Iglesia. La comparación no ha sido nada desafortunada, Faulk, al contrario.

@_926_ hace 8 años

Bueno, me ha ocurrido algo raro. Lo comparto aquí porque el debate que suscitó esta reseña ha contribuido en parte a ello. Hoy terminé de leer el primer volumen del Capital. Económicamente me ha parecido brillante, por lo demás es insoportablemente vacío y mortalmente aburrido. Me ha decepcionado, sí, pero me esperaba esa decepción. En fin, eso tiene poco que ver. Al dejar el libro de nuevo en la estantería, quiso la casualidad o más bien mi manía de ordenar los libros atendiendo a una serie de enrevesados criterios que cambian constantemente que el hueco dejado por el libro de Marx estuviese justo al lado de los libros del señor del bigote. Sí, recuerdo que en su día me pareció gracioso colocar a Nietzsche y Marx juntos, por la sucesión bigote-barba. Aunque hubiera sido muy curioso que toda esta reflexión se debiera a dicha casualidad, no es del todo así (hubiera tenido su gracia, pero ese tipo de casualidades rara vez ocurren fuera de una pantalla o de las páginas de un libro). Yo venía evitando a Nietzsche desde que comencé a interesarme por el comunismo en un ejercicio orwelliano de “doblepensar” que ahora me avergüenza. Pero, cuando vi el libro, en ese momento Nietzsche, el superhombre, la voluntad de poder, Zaratustra… todo eso vino de pronto a mi mente. Recordé como hace apenas unos meses me apasionó tanto que cambió por completo mi forma de ver la vida. He vuelto a leer la reseña que escribí en “Así habló…”, la he comparado con esta y he encontrado innumerables contradicciones. Más arriba escribo: “Seguramente, yo acabe siendo, como Borges, un “pacífico anarquista individualista, (…) cuando sea viejo…” En la mencionada reseña dije: “…de ahí que yo, como Borges, rechace cualquier sistema de organización política…” Precisamente dediqué un párrafo entero a hablar del antisocialismo de Nietzsche. Coincidía con él en rechazar el concepto de igualdad, aunque consideraba la igualdad económica necesaria para la realización del individualismo, siguiendo la teoría expuesta por Wilde en “El alma del hombre bajo el socialismo”. Ahora pienso que el socialismo individualista de Wilde, como bien señala más arriba Tharl, no es ni mucho menos común al comunismo. Es más, pienso que ni siquiera puede considerarse una teoría socialista, sino más bien anarcosocialista, o tal vez sea solo la visión del socialismo de Oscar Wilde, compartida únicamente por Oscar Wilde, probablemente el hombre más contradictorio de la Historia, y que nada tiene que ver con la doctrina marxista. Pero, volviendo al señor del bigote, ¿no choca frontalmente su filosofía con el materialismo dialéctico? En otra reseña, creo que de “La filosofía del tocador”, me declaro nietzscheano. Arriba me declaro comunista. ¿No me precipité acaso? Leyendo esta reseña, me doy cuenta de que hablo como un fanático. ¿Se ha producido una evolución en mi pensamiento, o será que he ignorado mis inclinaciones filosóficas, dejándome llevar por el romanticismo de una causa que choca frontalmente con ellas? Poverello dice, muy acertadamente, que las causas se encuentran y se abrazan, no se buscan. Yo encontré a Nietzsche sin buscarlo. Por el contrario, deseé ser comunista y tuve que “doblepensar” para serlo. ¿Será que soy demasiado influenciable por los libros que leo? No lo creo; tras leer “El Anticristo”, recuerdo haber odiado el cristianismo; pero el pasado Jueves Santo casi lloro viendo a la Virgen de la Amargura. De hecho, últimamente, mi simpatía por María como una madre y una mujer valiente me ha hecho acercarme al cristianismo. Ahora mismo no podría afirmar la inexistencia de Dios. Quiero decir que no creo que sea muy influenciable, sino que mi espíritu crítico es lento y relajado, pero encuentra un extraño placer en venir a incordiarme periódicamente cada vez que me convenzo de algo. El comunismo proclama la igualdad, se basa en la igualdad, y yo no puedo estar de acuerdo con esa igualdad. El materialismo dialéctico y su racionalismo extremo choca frontalmente con la filosofía del señor del bigote, y mis sentimientos por Nietzsche, aunque he procurado ignorarlos, son mucho más fuertes que por Marx o Lenin. Su implacable martillo me alucina, no hay otra forma de decirlo. El hecho es que no soy Oscar Wilde, no puedo vivir en contradicción, y al pobre Oscar sus contradicciones lo llevaron a la tumba. Sé que soy joven y que las contradicciones forman parte de ser joven y que tengo tiempo para resolverlas. Pero, ¿se puede ser comunista y nietzscheano? Acaso la verdad absoluta no esté en ninguna de esas cosas, seguro que no. Pero necesito resolver estas contradicciones: tengo dudas. Dudo de todo, creo que eso es bueno, en cierto modo. Pero no puedo creer fanáticamente en una cosa y renegar de ella al día siguiente, maldito sea el señor del bigote. Me da la sensación de que cuando lea a Kierkegaard seré cristiano, que después volveré a leer a Nietzsche y me lo tirará todo abajo. Me siento un poco como Emil Sinclair antes de comenzar su proceso de autodescubrimiento filosófico. Queridos amigos, si no les importa escribirme unas líneas ahí abajo, ¿podrían ayudarme un poco? ¿Se puede ser comunista, cristiano y nietzscheano? ¿Es todo esto una chorrada y por lo tanto yo mismo un chorra aburrido con unos líos mentales impresionantes? ¿Acabaré arrojándome al cuello de un caballo en una plaza de Turín? ¡Maldito seas, Friedrich, y alabado sea tu implacable martillo, loco sublime!

@Poverello hace 8 años

Hola, Blackbird. Me hacen sonreír tus cuitas, que también fueron/son mías.

Lo primero decirte que lo mejor que puedes hacer es no hacernos demasiado caso (al menos a mí), que cada uno tiene sus procesos y paranoias y ha de encontrar por sí mismo su proceso y su camino personal, como Sinclair o Sidhartta. Cuando comencé a leer a los filósofos, a tu edad más o menos, me hice nietzscheano, marxista, kantiano, de Rousseau, de Kierkegaard (no me sale adjetivarlos), incluso platónico, que llegó a convencerme el griego de esa voluntad de todas las cosas por sesgada que ahora me pueda parecer. Y todo sin dejar de ser cristiano convencido. Eso pretenden los buenos filósofos, demostrarnos que tienen razón y que el mundo y la sociedad han de concebirse según los principios que enuncian. Vamos, que todos tiene razón y ninguno del todo, por lo que, según mi humilde opinión, lo suyo es ir cada cual integrando su propia filosofía y manera de entender (y vivir más bien) la realidad, reconociendo que uno va a morirse y aún no habrá terminado de centrar su pensamiento de manera clara en determinados aspectos por lo que jamás debería uno hacerse el listo o infravalorar los pensamientos ajenos (lo mismo nunca es tarde para pensar como él). Eisntein pasó del cristianismo al ateísmo, del ateísmo al agnosticismo, del agnosticismo a un panteísmo similar al de Spinoza... Cuando se murió, sólo él sabía de verdad en qué creía, y Borges, del que hablas dijo aquello de que "quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones".

Ya pasados los 40 sigo de cristiano convencido (católico extraño) y puedo ser ácrata, comunista, no-violento, revolucionario, pacifista, vegetariano, radical y en determinados momentos un fanático convencido de muchas de las verdades de Nietzsche y hasta "republinárquico" según qué cosas. Digamos que soy incoherente muchas veces, un inútil, un tonto del culo, pero que intenta darle sentido y explicación a cada idea y al por qué de cada decisión y opción que tomo y me da igual si lo dijo Marx, Nietzsche, Rousseau, Montesquieu, Hitler, Gandhi, Francisco de Asís, Buda, el papa de Roma o perico el de los palotes. De todos se aprende, a rechazarlos o a abrazarlos (¡pues no he abrazado yo veces al caballo de Turín y después me he quedado también mudo!), y si creo que llevaban razón y su idea entra dentro de mis cánones vitales sin expulsar lo más importante pues me lo quedo. Objetivo, no tener que asumir la frase, también de Borges como no, de que "he cometido el peor de todos los errores: no he sido feliz".

Sé (y haz) feliz, Blackbird, el resto son vainas.

@_926_ hace 8 años

Muchas gracias, Pove; me alegra saber que no estoy tan loco o al menos no mucho más loco que otras personas que se buscan a sí mismas y a la verdad. Y gracias por recordarme ese poema tan hermoso de Borges. Quizás me haya vuelto un poco paranoico, pero la almohada y "Hojas de hierba" parecen haberme hecho bien. Acaso haya en Whitman más verdad que en Marx. Seguiré buscando y abrazando caballos. Un abrazo :)

@nikkus2008 hace 8 años

Aconsejo mandar todo al diablo Blackbird, a Marx, a Nietzsche (a quién admiro muchísimo), y leer por el placer de leer y no tener el "deber" imperioso de SER alguien o algo o estar de un lado u otro. Simplifiquemos, que muchas veces es más compleja la simplificación que la complicación. Seguí amigo, con "hojas de hierba". Te va a hacer "mejor" hombre leer poesía que adherirte a una idea. Dejáselo a las masas impersonales, a "el montón". Revolucionarios van a haber siempre. Después se desinflan, y hacen todo lo opuesto. Es ley. Lee a Keats, a Baudelaire, a Borges, a Whitman; hay en ellos más verdad, más pasión y mucha más originalidad que los otros. Limitate a hacer lo mejor por el que tengas al lado, si es desconocido mejor. Mañana mismo, en la calle, el el metro, en donde sea. Vas a cambiar el mundo de esa manera; la revolución siempre se vale de medios indeseables. Además, se venden armas, municiones, y otros negocios fenomenales para los interesados en las guerras y pleitos. En cambio, ayudando a un "hombre de la calle", dandole lo que tengas en el bolsillo a un pibe de esos que aparecen sucios, descalzos, salvando un animal herido, vas a hacer tu propia revolución, la única posible. La individual, la empírica; lo demás, son boludeces intelectualoides. No sirven. Y no esperes la sonrisa de nadie cuando lo hagas; te van a morder la mano, más de una vez. Seguí con ese fuego de la adolescencia y emplealo en cosas positivas, no te abrumes con teorías obsoletas, impracticables. ¿Pero quién soy yo para aconsejar, si te llevo 20 años, y estoy más desequilibrado que un maldito demente?, en fin, amigo Balckbird, en fin...

@sedacala hace 8 años

A nikkus2008 ¿Que mosca te picó ayer, que viniste tan sublevado, sentencioso y derrotista? No lo sé, pero eso es lo de menos. Lo que sí sé, es que comentarios expresivos y cargados de la auténtica forma de ser y de pensar de cada uno, como lo son los tuyos de hoy, es lo que yo echo más en falta en SdL; aún a riesgo de chocar con alguien en un recodo.

@nikkus2008 hace 8 años

Hola Sedacala, ¿que tal?, cuáles comentarios de ayer, no recuerdo. Bueno, como sea, gracias por lo que decís. No es mi intención de todos modos chocar con nadie, pero a veces parece inevitable. Siempre en buenos y correctos términos.
Acabo de ver que Balckbird al final de su último comentario, dice que en Whitman habrá más verdad que en Marx. Bueno, no lo sabemos a ciencia cierta, pero yo creo que SI, SIN DUDAS. Me hiciste reír Sedacala con tu comentario de la mosca y la picadura, jeje. Bueno, son las 4:56 am, me voy a dormir che, que maána laburo de nuevo (cuatro meses consecutivos, sin descanso; tal vez a eso se deba mi humor, que se yo)...saludos!!

@Tharl hace 8 años

Salvo por Baudelaire, no he leído ninguno de los autores que comentáis, pero creo que hay la misma verdad y probablemente las mismas intenciones epistémicas en Marx, Simmel, Weber, Lenin, Nietzsche, Bataille, etc. que en Miguel Hernandez, Borges, Zola, Keats, Baudealire, Vargasllosa, McCullers o cualquier otro escritor de literatura de ficción o no. Cambia el género (narrativa, lírica, ensayo, artículo científico), es decir, el medio, pero no las funciones: crear mitos que den sentido.
Hay que leerse a todos -ojalá! se pudiera!-, pero leer no es mimetizarse en lo que lees, sino dialogar con el autor. Y es bueno no estar de acuerdo. Aunque contradigas al mismísimo hombre de las barbas u otras divinidades de la literatura.

@_567_ hace 8 años

Bueno, Blackbird, ya ves que debate has generado. Mucho y bueno es lo que se ha dicho aquí, así que no añadiré nada más, ahora depende de ti asimilar todos esos sabios consejos que se te han brindado aquí y adaptarlos a tu crecimiento personal. Sobre todo no te abrumes con el intercambio de impresiones, nada es tan trascendental como parece, y no pierdas la oportunidad de ser tú mismo y entregar todo ese potencial que pareces atesorar (si te lo crees, dejarás de poseerlo en propiedad) a la causa que tu consideres más noble, esa es la barricada que vale la pena defender. En el fondo, ya lo verás, es lo que te vas a llevar en el petate cuando partas a ese viaje desconocido que será la muerte. Pero ese destino te queda tan sumamente lejos que ni vale la pena pensar…

Venga, ánimo, disfruta la vida, y no te comas demasiado el coco.-

@_926_ hace 8 años

Oh, mein gott! ¡La que he liado! En fin, gracias a todos por vuestros consejos y que el Gran Charlie del Spleen y las Flores Enfermizas ilumine nuestros caminos. Si hay verdad en algún libro, es en ese.


L'Ennemi

Ma jeunesse ne fut qu'un ténébreux orage,
Traversé çà et là par de brillants soleils;
Le tonnerre et la pluie ont fait un tel ravage,
Qu'il reste en mon jardin bien peu de fruits vermeils.

Voilà que j'ai touché l'automne des idées,
Et qu'il faut employer la pelle et les râteaux
Pour rassembler à neuf les terres inondées,
Où l'eau creuse des trous grands comme des tombeaux.

Et qui sait si les fleurs nouvelles que je rêve
Trouveront dans ce sol lavé comme une grève
Le mystique aliment qui ferait leur vigueur?

— Ô douleur! ô douleur! Le Temps mange la vie,
Et l'obscur Ennemi qui nous ronge le coeur
Du sang que nous perdons croît et se fortifie!

@nikkus2008 hace 8 años

Amo con locura a Baudelaire, todos los días lo leo, pero ojo, cuidado amigo Blackbird con intoxicarte demasiado con el spleen, no es nada bueno en definitiva. Eso si, vas a gozar como un loco. Este poema hermoso que transcribiste (El enemigo) es un ejemplo de su talento infinito. Insisto, Baudelaire escribió el mejor libro de poemas en verso rimado de la historia de este planeta y de otros también, jeje. El otoño (estamos en otoño en Argentina) es mucho más profundo (ya lo era, pero faltaban las mágica palabras de Bauldelaire resonando en mi cabeza) desde que leemos "Las flores del mal"; Es profundo, intenso, dolorosamante exquisito. Ah, recuerdo ese cielo ideal de otoño, ese cielo azul y rosa, tan temido por él y por nosotros, los que tenemos el spleen en la sangre desde el nacimiento.

El spleen se combate con una dosis de realismo, y de acciones prácticas Blackbird. Un partido de fútbol, una cerveza, un cigarrillo, una revista barata sobre amoríos de los "artistas" de la tv, etc, te limpian por una rato esa sensación posiblemente errónea de futilidad, de vacío y de amargura que nos dejan los cielos de otoño, el olor a las hojas quemadas, a esas primeras hojas quemadas a mediados del otoño, a esa brisa entre tibia y fresca, tan característica de esa estación, y al, en definitiva, paso irremediable del tiempo, a la pérdida, al pasado, a lo que no tuvimos e intuimos no tendremos.

Fútbol, charlas con algún amigo, tv mediocre; esa es la cura pasajera para el spleen. Me alegra que te haya gustado Charles, muchísimo...

@Tharl hace 8 años

A tomar por culo, el movimiento opta por la violencia.

wordpress.#comment-2125
Resumen en: eldiario.

Ahora sí, quiero largarme de España. Amigos del otro lado del charco, ¿me haceis un hueco? Juro que no llevo polera.

@Poverello hace 8 años

No me gusta. Que algo pueda suceder no implica que haya de apoyarse o justificarse antes de que suceda. De todas formas parece ser que varios colectivos como DRY, Acampada Sol o 15M se han desligado de la convocatoria, lo más probable debido a cómo se ha elaborado el comunicado.

Si sin justificar la violencia ya se nos ha dado caña, ahora...

@Tharl hace 8 años

No justifican la violencia, la convocan y organizan en un discurso hipocrita y manipulativo.
Es una convocatoria ilegal (que apoyo) y por tanto la reaccion policial es evidente. Y defienden, explican, justifican y organizan la respuesta violenta -perdon "defensa activa"-.

Encima tienen el morro de decir que quien quiera ser pacifico vaya y actue como el considere correcto, que no marcan una forma concreta de actuacion... Ja! lo hacen explicitamente en varios puntos como "no apoyamos las sentadas porque dan sensacion de vulnerabilidad". Fingen no darse cuenta de que estan criminalizando y desligitimando todo el movimiento. Como si fuera posible mantenerse sentado, solo y pacifico, mientras hay una batalla campal.

Espero que vayan cuatro, pero vamos, se que no es cierto. Ningun grupo adicto a la violencia se vs a perder esta oportunidad de subir su adrenalina.

@Faulkneriano hace 8 años

Acabo de leerme íntegro el texto de la Plataforma en pie. Los consejos de Ciro a sus tropas antes de entrar en batalla no eran muy distintos de éstos.

Estoy recuperándome. Aviso que voy a tardar un tiempo. Ay, Santi, que estas cosas no son para tí...

@Tharl hace 8 años

Así me he quedado yo... aun me dura el cabreo. Y que encima se escuden en un laissez faire de "cada uno lucha como considera válido, respetemos a todos aunque sean violentos -perdón otra vez, defensores activos-, lo importante es luchar", me saca de mis casillas.

@Jorge_E_Pulido_Paz hace 8 años

Quién reconoció desde el principio a la cabra como tal no se sorprende de que corra en dirección al monte, cabrearse y estar disconforme está no ya bien, sino que es obligado, pero jugar con totalitarios y totalitarismos aceptándolos como animal de compañía u objeto chic produce quemaduras graves.

@nikkus2008 hace 8 años

¿Va a haber un golpe? ¿entendí bien?, espero todo mejore y no haya tanto lío. Ahora, muy inteligente y realista observación de Tharl. A quiénes les guste el quilombo: los piedrazos, las corridas, los gases, la violencia en si misma, no perderán esta chance. Y vénganse todos para acá si se pudre, che, que los esperamos con los brazos abiertos. Vamos a ir a ver al "Millo", al Río de la Plata, al Tigre, etc. Paciencia amigos, todo va a pasar...

@Faulkneriano hace 8 años

Va a haber golpes, eso está claro, pero no un golpe. Tranquilo, Nikkus, de peores cosas hemos salido. Lo que nos cabrea es que se tuerzan (o amenacen con torcerse) iniciativas loables, necesarias y dignas de encomio.

@_567_ hace 8 años

Anonadado, Tharl, gracias por los enlaces por que le vienen de maravilla a este debate que estamos sosteniendo aquí entre todos…
Estuve en muchas de las manis del 15-M en Barcelona, al menos en las gordas, os puedo asegurar que allí (campamento de concentración base en Pza.Catalunya) pude vivir grandiosos momentos personales de aprendizaje y comprobar muchas cosas, entre ellas la fuerza que puede llegar a tener el pueblo cuando se organiza de verdad y lo bien preparados que están muchos (lamentablemente, no todos) nuestros jóvenes a pesar de que les estén mutilando el futuro con esos recortes criminales a la sociedad del bienestar (la educación, la sanidad…) que tanto afectan a esos padres abnegados que se desviven por ellos, también la solidaridad entre el diverso crisol de ideales y pensamientos desde el respeto y el trabajo conjunto contra un sistema que apesta... Eso sí, aunque la indignación general me saque de mis casillas como al que más, renuncio a la violencia como estrategia aunque posiblemente si fuera más joven podría llegar a formar parte de esa infantería suicida de los desheredados del mundo, por eso los entiendo, y aunque no apoye este tipo de acciones tampoco estoy por la labor de denostarlos. Y aunque es cierto que muchas veces esa violencia la promueve el mismo enemigo (flipante lo de la policía infiltrada que he tenido la oportunidad de ver con mis propios ojos) también lo es que ese no es el camino para la victoria que supondría vivir en una sociedad más justa. Hay que buscar alternativas en las trincheras de la cultura (lamentablemente faltan referentes, está claro…), la acción social organizada y constructiva… es complicado, claro, pero no imposible.

En fin, el patio está revuelto, no cabe duda…

@Tharl hace 8 años

Coincido absolutamente en todo con vosotros, Faulk y Krust, aunque en mi caso mis experiencias se dan en Madrid (manifestaciones de rodea el congreso, 15M, acampada en sol [sin llegar a acampar], alguna asamblea y seguimiento y un poco de debate virtual. No soy tan activista como debería).
No estaba de acuerdo con el sistema lento, autófago y con tendencia a la polarización que promovía el 15M (acampadaensol) con sus asambleas, y apoyé a plataformaenpie y la coordinadora25S porque creo que están mejor formados -no dan la sensación de ser niños jugando a hacer política- y porque abogaban por una mayor presión PACÍFICA, en un momento en el que el movimiento estaba estancado, disuelto y sinsentido. Pero jamás apoyaré el uso de la violencia por cuestiones éticas y pragmáticas (parece que eso se le olvida a la gente). De hecho, me horroriza el giro que han dado, aunque ya se intuía en el lenguaje que empezaban a emplear.
Se puede ser joven, revolucionario y, a pesar de fantasear con barricadas rechazar la violencia, sin caer en la pasividad o cinismo por ello.

Y nikkus, como dice Faulk, va a haber golpes, sí, pero no un golpe. El problema, me temo, es que esos golpes no se van a limitar a los “manifestantes defensivos”, sino a represalias jurídicas y legales “justificadas” que padeceremos todos, y el descrédito, etc.

@_926_ hace 8 años

Primera lección para el que quiera dar golpes de estado, dominar el mundo, derribar sistemas y demás: ¡No digas el día, idiota! Nada, Guy Fawkes de andar por casa. ¿Qué demonios esperan? ¿Que la masa idiota -e idiotizada- acuda espontáneamente a que le den golpes? Ja, ja, ja... ¡No se puede ser violento y estúpido a la vez! No va a ser la revolución, va a ser el Día del Apaleamiento (el Día del Garrote para nuestros amigos del otro lado del charco). ''Hoy es el dí, hoy es el dí-ia del apaleamientoooo..."

@Poverello hace 8 años

Yo estoy preocupado, pero no por el asedio en sí, al que se unirán determinados grupos de personas que lo mismo le daría ir a pegar palos al Madrid-Barça. Me conmociona más el uso posterior que el gobierno y los medios de comunicación afines hagan para sacar tajada de esto. Insisto en que la mayor parte de los movimientos más antiguos y que han sido referentes en Europa, se han desmarcado de la convocatoria. Dejo enlace por si os interesa. Vete tú a saber quién anda detrás de este acto. Krust hablaba con mucho acierto de los policías infiltrados en las manis y creando disturbios. Pues eso, ¿serán afines al gobierno o extremistas los que la han montado? Este grupo tiene dos días mal contados.

cuartopoder.

Abrazos escracheros.

@Tharl hace 8 años

twitter.
"Continuar la Estrategia de Asedio no tiene sentido por el insuficiente apoyo social #25A" por ¡En Pie! - 25A @ocupaelcongreso

Me alegro de que no haya habido demasiado apoyo, y eso sabiendo que muchos fueron pensando/pretendiendo que era una convocatoria pacífica. Ahora está por ver como hacen uso de esto mañana los medios…