MAJOR LEAGUE por Faulkneriano

Portada de LA AVENTURA SIN FIN

Soy un mal lector de poesía: impaciente, descentrado, apresurado, falto de empatía, terriblemente crítico con todo lo que huela a pretencioso o mediocre,. Me apresuro a reconocerlo. Y, como el cuerpo no me pide leer poemas más que de tarde en tarde, y siempre en pequeñas cantidades, procuro no perder el tiempo con vates locales, novedades o importaciones de última hora dictadas al compás de los premios. Es lo que tenemos los que nos perdemos por la prosa: queremos leer sólo a los grandes. De Eliot he leído poemas sueltos, aunque no pasa año en que no me propongo leer La tierra baldía y los Cuatro cuartetos. Pero advierto. es un gusto leer a un gran poeta cuando habla de otros grandes. Y no se anda con chiquitas: Dante y Shakespeare son sus referencias y casi todo lo demás son poetas menores. Salva, eso sí, a Baudelaire, a algunos poetas isabelinos, a Virgilio (del que, por cierto, hay en este página quien decia que era un puro paniaguado del Imperio, sin más mérito ni originalidad que haber leído a Homero) y alguno que otro. Reflexiona sobre una porción de cosas interesantes, en especial el papel y la evolución de la crítica y sobre qué es un clásico. Señores: me quito el sombrero. Lo difícil, en todo caso, es estar a su altura. Y es que Eliot jugaba en las ligas mayores.

Más de una vez he dicho en esta página que es conveniente y saludable leer crítica literaria de la buena, no de la de los amiguetes, antes de meterse en aventuras lectoras. Libros como éste me lo confirman. Entre otras cosas, volveré a la Comedia de Dante y terminaré el Cielo, ahora que Eliot me lo acaba de abrir de par en par.

Escrita hace 9 años · 4 puntos con 4 votos · @Faulkneriano le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@Poverello hace 9 años

Ánimo, Faulkneriano, a mí el Paraíso me costó casi descender al infierno, ja ja. Tendré que leer a Eliot.

Saludos.

@nikkus2008 hace 9 años

Creo que atodos nos cuesta un poco la poesía Faulk, y creo que por los mismos motivos que los tuyos. Yo también soy impaciente, pero me gusta leer poesía, e intento leerla precisamente los días en que menos acelerado estoy. Hay momentos, en que uno se encuentra algo más reposado, menos inquito; esos días sonj apropiados para leer poesía, al menos para mi.
Siempre conecté mejor leyendo poemas en lugares al aire libre; a Keats, recuerdo, lo leí sentado en una gran piedra, en medio de un arroyo; de un lado la montaña, del otro campo abierto. Y lo amé. A los Lakistas: Coleridge, a Wordswoth, al menos conocido Southey, a Byron a Shelley, en un laberinto verde con fuentes sonoras, en medio del caos de la capital, dentro de un museo, en pleno verano. A Poe, de noche, en mi habitación; a Baudelaire, Verlaine, Rimbaud, Blake, en la calle, en otoño especialmente. Cada poeta me sugiere además, por su estilo y su música, un momento adecuado, específico dentro del día, y desde ya, una estación determinada. Hay poetas "para la noche" y poetas "para el día".
Justamente no es esta mi mejor racha como lector de poesía, me pasa lo que vos Faulk. A Eliot lo leí parcialmente, y me ha gustado bastante, veremos...