Arrancad las semillas, fusilad a los niños por Shorby

Portada de ARRANCAD LAS SEMILLAS, FUSILAD A LOS NIÑOS

Tenía muchas ganas de leer al autor, así que cuando se me cruzó esta novela escrita a finales de los años 50 no me pude resistir.

Eso sí, para variar iba totalmente a ciegas y ostras, qué libro más duro.

Nos metemos de lleno a formar parte de un grupete de quince chavales, en un reformatorio en plena Guerra Mundial, que son llevados a un pueblo vacío, en la montaña, ya que su alcalde piensa que a los problemáticos hay que eliminarlos “desde la semilla”.

Nos cuenta todo uno de los chavales, que además nos hace saber que en el grupo de delincuentes juveniles también se encuentra su hermano pequeño, como también nos cuenta que los campesinos de la zona les temen, hasta el punto de abandonarles encerrados y dejar el pueblo desierto, pues da comienzo –aparentemente- una epidemia… cosa lógica, teniendo en cuenta el lamentable estado en que se encuentran todos.

Así, vamos viendo las penurias en las que se ven, ese “hacerse mayor de golpe” por vivir en tiempos de guerra y por vivir a su vez de esta forma tan lamentable, abandonados a su suerte, donde o pisas o te pisan. Y desde luego, procura pisar, porque si no estás jodido.

En toda la novela no hay ni un ápice de esperanza, ni un rayito de sol, solo aprendizaje que llega a base de las barbaridades que les toca vivir.

El autor nos deja momentos súper crudos mientras vemos una evolución en los personajes (o al menos en algunos), pues como no podía ser de otra forma, acaban chocando y dan paso a ese efecto líder tan temido y obvio a la vez, manteniendo al lector enganchado y con la nariz pegada al libro, que avanza sin prisa pero sin pausa, poniéndonos la piel de gallina mientras caminamos por esa atmósfera cargada y llena de tensión.

Curiosamente, mi primer libro del autor y a la vez su primera novela. Brutal y desgarradora.

Estoy deseando volver a leer algo suyo.

Escrita hace 2 meses · 0 votos · @Shorby le ha puesto un 7 ·

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