Tramposamente maravilloso por arspr

Portada de CARA DE PAN

Por referencias colaterales variadas he acabado llegando a esta autora que desconocía y está seguro que leeré más de ella.

Como titulo en la reseña, este es un libro tramposo. O más que él en sí mismo, el falso dilema que encierra. A saber: las reglas, (sociales y de comportamiento en este caso, pero da lo mismo, es aplicable a cualquier campo), funcionan de maravilla hasta que dejan de funcionar en casos especialmente construidos, bien a conciencia bien por el azar, para hacerlas saltar en pedazos. (Me vuelve a la cabeza el fantástico Gödel, Escher, Bach, ... para el que quiera una reflexión matemática sobre el asunto).

Y con eso construye Sara Mesa un cortito libro obvio y falso en su dilema, pero francamente humano y delicioso, (aunque amargo), para leer en dos tardes. Porque claro la mezcla Viejo, Casi (adolescente) y encuentros secretos huele a problema, -a cierto tipo de problema en el que todos estamos pensando-, en el 99% de los casos. El problema, y valga la redundancia, (para todos, incluso para ellos dos), es el 1% restante e inclasificable que hace saltar la norma por los aires... Pero claro, ¿qué vamos a hacer? ¿olvidarnos de dicho patrón especialmente problemático en el 99%, para no atropellar al 1%?

Complicado, muy complicado. Porque todos necesitamos generalizar en nuestra relación con el mundo o no seríamos capaces de movernos. Pero todos deberíamos estar atentos a esos 1% que nos descolocan totalmente los esquemas. Y no porque los esquemas estén mal, sino porque no dejan de ser eso, esquemas con aristas a montones. Y te puedes estar perdiendo todas esas aristas que pueden ser francamente muy pero que muy cortantes...

Escrita hace un año · 5 puntos con 2 votos · @arspr le ha puesto un 9 ·

Comentarios

@Poverello hace un año

Sara Mesa se ha hecho más famosa aun estas vacaciones gracias a un titular en redes sociales bastante desacertado de El Cultural que la revista tuvo que rectificar.

Me llama la atención la novela gracias a tu reseña. Y además estoy en una fase de leer preferiblemente novelas escritas por mujeres.

@Faulkneriano hace un año

Me lo apunto, arspr. Yo leí Cicatriz y no me pareció gran cosa. Y, cierto, Poverello, estoy leyendo obras escritas por mujeres a punta pala, como decimos por aquí. La cuestión es que uno quiere leer buenas obras escritas por mujeres (como buenas novelas escritas por hombres), y no siempre se acierta.

El título no es muy prometedor, eso tienes que reconocerlo.

@arspr hace un año

A ver si os gusta. Más que la historia (que entre la sinopsis y mi reseña yo creo que es obvia prácticamente al 100%, pero es que tampoco hay más), o la reflexión moral, que como he desarrollado tampoco da para más, lo que me ha encantado es la descripción humana de los personajes. Especialmente la absoluta normalidad de ella dentro de su igualmente absoluta particularidad personal, (como podría ser dicho de cualquier hijo de vecino), que me ha permitido creérmelo hasta el fondo sin un pestañeo, sin un momento de duda respecto de lo que se esté narrando o sugiriendo.

(Al contrario de lo que por ejemplo me ocurrió con el, para mí, sobrevaloradísimo Lolita que es casi casi una imagen especular oscura, -es decir, dentro del mencionado 99%-, de este en casi todos los aspectos).

@arspr hace un año

Por cierto, que se me olvidaba @Faulkneriano, el título tiene su claro motivo dentro del libro. Uno además muy sencillo y que, sin serlo en realidad, bien podría identificarse como la gota que colma el vaso para precipitar lo que se narra.

@Faulkneriano hace un año

Aclarado. Siempre he pensado que es difícil desentrañar las razones de la excelencia.

Saludos.

@Tharl hace 11 meses

Acabo de leer "Un amor", de Sara Mesa, que ha sido laureado como lo mejor del 2020 (a veces con titulares ofensivos como el de El Cultural). Y me ha gustado mucho más de lo que pensaba. Es una novelita muy sencilla y clara que se lee de un tirón, en la línea de lo que comenta arspr.

Es de lectura muy fácil pero su complejidad se encuentra en la dimensión moral. No porque Mesa juegue a la provocación, sino porque explora muy bien y de forma muy individualizada toda la maraña psicológica, afectiva y moral que hay en esta historia de una mujer que se traslada a un pueblo y entra voluntariamente en cierto juego de autoanulación voluntaria. Con mucha referencia a la antropología (pensamiento mágico, víctima sacrificial) y a problemas de lenguaje, pero de manera tan orgáncia que ni te das cuenta. Me gusta mucho esa fascinación misteriosa y casi supersticiosa hacia lo superficial: qué hacer y cómo comportarse ante alguien tan liso -¿o acaso está fingiendo? ¿acaso son todo dobleces?- que no hay nada que interpretar; o el atractivo con que el pensamiento mágico se expande y es capaz de asimilar experiencias de otro modo tan ambiguas. La manera en que Mesa trabaja los "tipos" (el alemán, el hippie, la bruja...) y combina el realismo con una atmósfera casi mítica o fantástica producto de la percepción de la protagonsita es una pasada.

La novela gana mucho a partir de la segunda parte y usa un estilo indirecto libre fabuloso. Si la leeis tengo ganas de saber qué pensáis vosotros.

@Poverello hace 11 meses

¿Y por qué no has reseñado, aunque sea de esta manera sencilla, en la novela en cuestión, Tharl? Te estás volviendo indolente con la edad., jeje.

Gracias, compi, me alegro de que comentes de nuevo. Me anoto esta de Mesa también.

@arspr hace 11 meses

Yo también me la apunto. De hecho: comprada, reventado el DRM (por principios) y cargada en el lector.

@Tharl hace 11 meses

Es verdad que estoy volviéndome perezoso. A ver si saco un rato y escribo una reseña breve de la novela, que bien la merece.

Arspr, si la lees comenta, que es una lectura bastante íntima -por el tono que crea Sara Mesa- y uno la acaba con ganas de comentar.

@Poverello hace 6 meses

No he leído nada más de Sara Mesa, así que no sé si su estilo narrativo es habitualmente el de esta novela corta (muy original y francamente curioso en el entramada de diálogos) o es que le venía al pelo. Como seguiré, porque me ha resultado una lectura muy disfrutable y amena, ya me sacaré a mí mismo de dudas.

Respecto a la novela en sí, creo que Mesa decide usar un contexto muy concreto y visceral que puede sacar nuestros mayores demonios, con un objetivo mayor: servir de altavoz a las personas inadaptadas, a aquellas originales (me gusta más que raras) y que difícilmente serán comprendidas o capaces de armonizar con la sociedad y los colectivos que las rodean. El párrafo final me resulta clarificador en este sentido, usando la autora los mismos adjetivos calificativos e idéntica estructura para referirse a ambos personajes.

Cara de pan no es Lolita narrado desde otra perspectiva, creo yo, es más un Freaks actualizado a los prejuicios y a la incomprensión de los tiempos presentes.

@arspr hace 6 meses

No, no, me he explicado mal en mi referencia a Lolita. Cara de Pan y Lolita son las antípodas en todo. Por eso lo de la metáfora que pretendía con la imagen especular oscura, con el reverso tenebroso de la fuerza que dirían los frikis (y no tan frikis).

Y cuando digo en todo es en todo. Desde su foco entre ese 1% y 99% que decía desde el principio, en lo que a mí me gustaron, en lo que aún es más importante: en lo que me los creí, (donde los guarismos se dan evidentemente la vuelta), por supuestísimo en la sobrevaloración general que creo que existe en uno y no en otro, e incluso (y arriesgándome a ser listillo de merendero con lo que sigue) en las ínfulas e intenciones de altura de vuelo que los propios autores tenían para cada uno de ellos.

Vamos, para mí está novela ha sido una delicia (agridulce eso sí) y Lolita fue un truño malayo con todas sus letras (aunque decir eso me califique o me deje de calificar como un iletrado analfabestia).