RESIGNACIÓN A MENUDO, FUERZA A VECES, SABIDURÍA SIEMPRE. por Volsung

Portada de MATADERO CINCO

Por dónde empezar… Dicen que las personas nos quedamos con lo primero y lo último de todo lo que nos cuenta y que el nudo, o lo que haya donde clásicamente debería haber un nudo, nos entra por una oreja y sale por la otra. De ahí que los gurús de la comunicación vayan pregonando por todo el planeta que el secreto para ser un buen orador es meter mucha paja entre un principio impactante y un final emotivo. Ay qué pervertidos y cuánto les gustan los powerpoints además. Qué se le va a hacer.

Qué se le va a hacer. La frase más escrita en éste libro. Un libro simpático. De Matadero 5 decía un crítico: "un libro triste que no te hará llorar, una comedia de la que está prohibido reírse". ¿Suena un poco a aguachirri no? Un poco sí, pero la verdad es que yo me he reído bastante. Aunque muy lejos en el estilo está en la línea, bueno, no yo lo pongo en la línea, de libros tipo Alguien voló por el nido del cuco. No es casualidad que sea un libro de los sesenta.

Bombardeo de Dresden a finales de la segunda guerra mundial, la operación aérea americana con más bajas civiles enemigas (por encima de Hiroshima y Nagasaki).

Acelerar el fin de la guerra.

Los límites de la percepción, concretamente en cuanto al espacio tiempo.

Sin drogas.

Billy Pilgrim, nuestro anti-héroe conmovedor-hilarante-cenizo-¿demente?-…

Es un libro sencillo, a no ser que el lector sea un fanático de la complejidad y le irrite el punto de cruz con el que Vonnegut va hilando la trama. El orden o desorden no es un problema, para mí en éste libro, es muy coro. Tampoco que, por esa misma brevedad, no haya personajes ni contextos complejos. Podría decirse que matadero 5 es una galería de cuadros, o una tracklist, o lo que es, escenas hábilmente encadenadas y que principalmente logran su efecto por la concisión emocional que buscan despertar. De nuevo un argumento más para los que quiera decir que es una novelita simplona. Ya la querría yo para mí ésta novelita simplona.

Sin embargo, más allá de las buenas reflexiones, aventuras, imágenes, gags etc, hay en el libro una cierta moralina inspirada en el pensamiento positivista (tan en boga, también, hoy día) que, a mis ojos, le quita puntos.

He disfrutado con éste libro, tanto que me he hecho con otro suyo: Desayuno de Campeones. Me quedo con una brillante, aunque muy muy poco desarrollada, crítica al individualismo del ideal clásico yankee. Una reflexión sobre lo desastrosos que eran los prisioneros americanos en la WW II.

Es decir, aunque no creo que sea una recomendación de primera línea Vonnegut me ha dado suficiente para que quiera tenerlo a mi lado por un tiempo todavía, pero eso será más adelante. De momento, habrá que ver si me las apaño para terminar La música del mundo, del “Nabokov español” (aish…).

Aún en el horizonte va surgiendo la promesa y amenaza de La broma infinita.

Escrita hace 6 años · 4.8 puntos con 5 votos · @Volsung le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@SokraM hace 6 años

Primera noticia de que alguien haya sido llamado el "Nabokov español". Y luego busco y veo: Andrés Ibáñez. Primera noticia también, que no tiene por qué significar nada, porque sé poquísimo sobre escritores españoles. ¿Maniobra de marketing o genio olvidado? Dímelo tú, Volsung.

Respecto a Matadero Cinco, es de esas obras que está en boca de todo el mundo pero que me da bastante pereza leer. Tal vez deba cambiar el chip. Para empezar, el mes que viene me voy a leer "Catch 22", o "Trampa 22" que creo que es como se tradujo aquí en España y que todo el mundo considera complementaria a esta novela. Algunos hasta las leen simultáneamente. En función de lo que ocurrá con esa otra novela, ésta será o no será puesta en la pila de pendientes.

@Volsung hace 6 años

La verdad es que creo que disfrutar o no de Matadero depende más del ánimo del lector que del libro. Vonnegut juega con las cartas a la vista.

Lo de nabokov español era irónico (y eso que el ruso tampoco es de mis preferidos), porque lo llamaban así en un blog y porque el mismo Ibañez aprovecha cualquier ocasión para decir cúcanto le gusta y cúanto le inspira. Con cualquier ocasión me refiero a dos entrevistas (sí, lo sé, muy científico) y las explícitas en ésta su primera novela. Yo soy un ignorante en cuanto a escritores españoles de ahora, pero quería probar con algún contemporáneo y me dejé engatusar. Intentaré acabarlo, eso es lo mejor que puedo decir, así que de genio olvidado poco poquísimo.

@Poverello hace 6 años

No me parece a mí un libro sencillo por más que te lo puedas leer de una sentada. Incluso en virtud de esa estructura extraña de la que hablas a más de un lector se le atraganta; por momentos hasta me recordó a "La espuma de los días". No fui de esos, me impactó por originalidad y enfoque. Recuerdo como en mitad del surrealismo y anécdotas de difícil credibilidad, Vonnegut insiste una y otra vez en terminar párrafos con un lacónico "así fue".

"Todos somos insectos prisioneros en ámbar", comenta el prota en alguna parte del libro. Vonnegut no cuenta lo que cuenta de oídas y quizá eso hizo que aunque también me riera en multitud de ocasiones se me bloqueara la mente con algunos capítulos, como con la simbólica estructura del bombardeo de Dresde contado de atrás hacia delante.

Al menos no parece el autor renunciar a la esperanza: siempre nos quedará un Tralfamadore.

@Volsung hace 6 años

?Ponía "así fue"? En el mío habían traducido "Qué se le va a hacer". Curioso, porque hay un matiz considerable...

Tienes toda la razón al apuntar que la estructura es lo que más merecería comentarse desde un punto de vista literario. Yo me he decidido a simplificar para hacer la reseña menos pesada y por que como tu dices, en la práctica, la estructura no realentiza la lectura. Si se lee de una sentada, como es el caso, aunque sea elaborada, no me parece que se pueda llamar complicado (no-sencillo). No es absalon absalon ni nada así (no conozco La espuma de los días).

En cuanto a la naturaleza del tiempo...Lo cierto es que me parece un tema de una profundidad técnica que se me escapa. No por cómo se usa en el libro, si no por las teorías vigentes que también rechazan el enfoque intuitivo de un tiempo lineal. La idea de Tiempo como soporte de la realidad y no como una dimensión de la materia desplazándose/construyendo el espacio no me es lo suficiente familiar. También aceirtas con esto de que Vonnegut no renuncia. Nos dice que nos aferremos a los momentos hermosos. La belleza de nuestra vida. La estética como virtud, una corriente habitual en el ateísmo occidental (existe ateismo no-occidental?).

@Tharl hace 6 años

Este es de esos libros que nunca me decido a leer. Ahí anda, en mi lista, de vez en cuando se me viene a la cabeza y se va como ha venido. No sabía gran cosa, así que agradezco de verás la reseña.

Un abrazo
(me sé de un hombre a un bigote pegado que te diría que la condición de posibilidad del ateísmo es el monoteísmo y que los agnóstico ´"adoran como Dios el signo mismo de interrogación”)

@Poverello hace 6 años

Acabo de buscar el texto original en inglés para ver qué es lo que escribe Vonnegut al final de los párrafos después de cada desastre, y la frase de marras es "So it goes", que en realidad no sería exactamente ninguna de las dos traducciones, pues bebería de ambas ideas: "así es la vida". No entiendo por qué no se usa esa expresión en las traducciones que creo que es más preciso a lo que posiblemente quiere expresar el autor: con un matiz de lo que sucedió realmente y otro de resignación sin llegar a lo terrible de ¡qué se la va a hacer!

Como todos sabemos, en realidad el tiempo no existe, no lo hemos inventado para manejarnos; lo que quiere decir que con ese concepto cada autor puede hacer lo que le venga en gana, y eso es lo que muchos hacen usańdolo a conveniencia de la narración. Por mi parte me suelen gustar más las obras que trascurren de manera nada lineal, como Absalón, Absalón ya que lo nombras. Justo esta mañana acabo de terminar El barón rampante, en tiempo absolutamente lineal para entendernos, aunque no sea del todo exacto el término pues quien narra la historia no es el protagonista y lo hace desde los recuerdos, y suelo ver menos complejidad en estas obras costándome algo más ver su valor global. Nadie es perfecto.

Hay quienes dicen, con premisas más que elaboradas que, por mi parte, me parecen un tanto peregrinas, que no existen los ateos, pues ya que la fe es un don gratuito todos lo tenemos, aunque no nos demos cuenta o lo rechacemos, lo que supone en buena medida enfocar o derivar esa creencia y necesaria dimensión trascendente del individuo hacia otra realidad. Levi y algún que otro autor que también vivió en sus carnes la inconsciencia de los campos de exterminio que después de Auschwitz no podía creerse en Dios (dejaron casi de creer a la vez en el ser humano, por algo será). Obviamente hubo otros que no pensaron igual, y Vonnegut puede ser uno de ellos (más allá de la falsa comparativa entre uno y otro sufrimiento), que puede ser considerado un verdadero humanista. Tal vez por eso Matadero cinco conceda ese lugar a la esperanza al que renunció Levi, por ejemplo, en la terrible experiencia Si esto es un hombre.

Curiosos los derroteros que acaban llevando algunos de los comentarios de SdL.

@Tharl hace 6 años

No puedo opinar sobre si Vonnegut es o no un humanista ateo al no haber leído el libro, pero el concepto me suena extraño. Conozco muy pocos ateos de verdad. La mayoría de la gente que niega a Dios sigue creyendo en el corolario monoteísta de Una Verdad, una Moral, una Naturaleza única de las cosas, etc. Es el caso de muchos científicos. ¿No os parece contradictorio ser ateo y monoteísta? En esa linea, ¿se puede ser humanista (una secularización platónica del cristianismo) y ateo al mismo tiempo? A mí lo que me preocupa es, si el humanismo muere junto con Dios, ¿qué nos queda?

@Volsung hace 6 años

Dios representa esa idea consensuada, es decir en la que está de acuerdo la mayoría, que permite una ética común a un pueblo o comunidad. Durante mucho tiempo la fe en Dios permitía ese consenso, pero da problemas cuando los pesaos de los empíricos les da por querer pruebas y evidencias y ahora que empiezan a hacerlo tan bien la cosa se empeora. La ciencia progresa, la religión no. A Kant esta idea lo atormentaba. Normal. Que los religiosos tengan tanta tendencia a matarse entre sí también quita fuerza a Dios como principio de cohesión social.

Yo soy tan ateo que me parece perfecto llamar Dios al principio que una la gente si la moral que de ahí derive trae una sociedad tolerante y equitativa. Me parece difícil, por aquello de los dogmas y tal, así que creo que hasta que no seamos conscientes de que lo Real somos "nosotros en este planeta" y desarrollemos una etica en base a eso y no en base a constructos mentales la cosa ira al tran tran. Desde luego, es mi opinion. A fin de cuentas algo asi como el 70% de los seres humanos son creyentes.

@Poverello tu frase de "como todos sabemos el tiempo no existe" me parece una intelectualización absurda, desde el respeto. En primer lugar porque la mayoría de la gente sí diría que cree en el tiempo. Segundo porque según las teorías tanto mecano cuánticas como relativistas de la física actual se considera el espaciotiempo como una dimensión única de la realidad y, por tanto, tu comentario negaba implícitamente el espacio real.

@Poverello hace 6 años

Estamos intelectualizando, Volsung, como el hecho de decir que Dios es una idea consensuada, algo con lo que tampoco estoy del todo de acuerdo, un ejemplo básico sería la interpretación del Islam o de la propia Biblia por grupos afines, o el panteísmo hinduísta desde tiempos inmemoriales, o que la religión no progresa, algo que contrasta drásticamente con mi experiencia acerca de muchos estudios bíblicos, exégesis, avances respecto al Jesús histórico que modifican la interpretación de textos...
Y que la mayor parte crea que algo existe no implica que así sea, precisamente porque puede ser una conceptualización, si no por esa misma regla de tres Dios existe y no necesita demostración, ya que la mayor parte de la población mundial tiene un concepto de divinidad.

Por otro lado, tienes mucha razón en lo de la física cuántica, que crea el concepto espacio-tiempo porque sin el espacio el tiempo no existe como realidad objetiva (y viceversa), es una mera percepción relativa que tiene que ser consensuada en las medidas de las posibilidades para poder manejarnos en la vida. Que eso significa que ambos existen, pues vale si así decide entenderse, pero si vamos a hilar fino en todo lo que hablemos podemos estar hasta que se acabe el tiempo, ji. Supongo que la base de esta diferente interpretación o concepción tendrá en parte que ver con el racionalismo de cada cual.

Y esto se trataba de hablar de Vonnegut, me cachis.

Abrazotes.

@arspr hace 6 años

Bueno, ha dado la casualidad de que estaba leyendo este libro casi en paralelo a Volsung, pero yo he sido mucho menos afortunado en los gustos...

El libro comienza francamente bien con una mezcla hilarante de realidad/ficción que parece que va a ser otra cara B del maravilloso "Trampa-22". Pero creo que se desinfla poco a poco. A diferencia de mi anterior Trainspotting que ha ido claramente de menos a más este se me ha desinflado poco a poco.

Y es que en mi opinión, lo poco reseñable del libro es la cita que resume Volsung como título de esta reseña y alguno de los minirrelatos de Kilgore Trout (por ejemplo el del árbol "de la abundancia" ;-) y su curiosa forma de auto-abonarse). El resto me ha parecido mucha paja para poco trigo. De verdad, para hacer un canto a la resignación y a lo poco que valemos como personas en cuanto los hechos históricos que sean nos atropellen, ("so it goes"), tampoco hacía falta tanto libro. Además el histriónico, (y a la vez apático, gris, impersonal - todo ello creo que claramente aposta como énfasis de lo anterior, de lo poco que importamos como individuos ante fuerzas supremas de masas), Billy resulta un poco cansino. Sí, los primeros viajes temporales y sus primeros "pasotismos" tienen su punto de gracia... pero al vigesimo cuarto, o me cuentas algo más o cierras el chiringuito por mero cascarón vacío.

Como ya decía, en mi humilde opinión no le llega ni a la suela del zapato a Trampa-22 ni por supuesto a La Broma Infinita. Una novelilla sin más.

@salakov hace 6 años

A mí me parece una novelaza, sin más.