UN PERSONAJE QUERIBLE por EKELEDUDU

Portada de GUSANOS DE LA TIERRA

Opino que Bran Mak Morn, rey de los pictos, es el personaje más querible de cuantos creó Robert Howard, o al menos de cuantos yo le conozco. los verdaderos pictos en realidad fueron celtas pero, al parecer, la misma palabra fue usada por algunos para designar a un pueblo mucho más primitivo que alguna vez pobló las Islas Británicas, y que supongo que deben ser los mismos a quienes M. I. Ebbutt llama íberos en su libro LOS BRITÁNICOS, que ya hemos comentado antes aquí. No obstante, estos pictos de Howard poco tienen que ver, naturalmente, con los pictos-íberos históricos, que no desempeñaron un gran papel en la historia antigua de dichas islas. Existieron, y eso es todo. No fueron los feroces guerreros medio simiescos que en las páginas de este libro aparecen luchando sin cuartel contra los romanos, y Bran Mak Morn es una figura por completo ficticia. Todo lo cual, el propio Howard lo admite en el prólogo de este libro.

Algo que decepciona bastante es lo poco que Bran aparece en los cuentos que sobre él escribió el autor. Sólo en el que da nombre al libro puede decirse que tenga auténtico protagonismo. Es una real pena porque se trata, como dijimos, de un personaje muy querible. Físicamente no impresiona, es un gigante entre los suyos, pero un enano comparado con un hombre promedio. No obstante, como rey es un coloso. A él no le interesan los ceremoniales regios, ni las riquezas, ni las conquistas militares que tanto satisfarían y satisfacieron la vanidad personal de muchos otros soberanos, reales o de ficción; él sólo quiere proteger a su pueblo en lo que pueda y vengarlo cuando no pueda. Tan fiero amor por su gente no puede menos que venir acompañado de un odio igualmente acendrado por los enemigos de su pueblo. Los pictos los tienen múltiples pero, a juicio de Bran, ninguno peor que los romanos. Contra ellos, él es capaz de recurrir hasta a invocaciones prohibidas, en busca de respaldo por parte de temibles entidades lovecraftianas. Y él no es Charles Dexter Ward, ni Walter Gilman, ni ningún otro zoquete similar; es un guerrero, y posee el suficiente coraje para no sucumbir ante ellos al temor o a la locura. Amor y odio para impulsarlo, ya se ha dicho, le sobran. Pero si no pueden doblegarlo ni el miedo ni la locura, sí será en cambio capaz de ceder a la misericordia al comprender que, se le ha ido la mano, que hasta la venganza tiene sus límites. En toda circunstancia, el gran Bran Mak Morn es sentimiento puro. ¿Cómo pueden morir sentimientos tan intensos? Quienes leímos EL SEÑOR DE LA NOCHE, de Tanith Lee, no podemos menos que recordar a Qebba, aquel personaje que fue primero un inocente enamorado al que Azhrarn sumió en la desgracia, y que al morir sólo tenía odio, un odio implacable que le sobrevivió después de muerto y que hizo temblar al mismísimo Príncipe de los Demonios. ¿Puede morir del todo Bran, cuyos sentires son igualmente desmesurados?

Como ya se ha dicho, Bran no aparece, por desgracia, todo lo que uno quisiera, y un cuento que empezaba muy interesante quedó inconcluso. Estos son los puntos débiles del libro. Los puntos fuertes, además del protagonista mismo, están en las soberbias descripciones de batallas y de personajes. Esto último es de destacar, porque la mayoría de esos personajes son guerreros, y daría la impresión de que visto uno, están vistos todos; pero Howard tiene (¿por qué no hablar en presente de un escritor que se ha sabido ganar él mismo, tanto como sus hijos de ficción, la inmortalidad?) una admirable habilidad para que cada uno de ellos parezca único y formidable, comenzando, se entiende, por el propio Bran, concluyendo con el desagradable Thorfel y pasando por Corocuc, Cormac, Turlough y tantos otros entre los que cabe destacar a Kull de Valusia, quien protagonizó otra serie de cuentos del autor y cuya presencia aquí asombra y deleita a la vez. Quizás se pueda objetar la insistencia del autor en recalcar, palabras más, palabras menos, que todos y cada uno de ellos estaban conformados "con la salvaje economía del lobo" pero, en todo caso, la muletilla es eficaz: cuando aparece, no cabe duda de que el fulano de turno es puro músculo, nervio y hueso.

Entre todos los cuentos reunidos en este libro, destaco REYES DE LA NOCHE, GUSANOS DE LA TIERRA, EL HOMBRE OSCURO y ese fragmento que tan bien venía y del que, desafortunadamente, jamás sabremos cómo concluía.

Escrita hace 7 años · 5 puntos con 2 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 9 ·

Comentarios

@nikkus2008 hace 7 años

Bueno, me alegra mucho que te haya gustado este libro; también me ha gustado este personaje, es mucho más humano (dentro del contexto bélico de Howard, lógico) que los otros. Reyes de la noche me pareció brillante, sin dudas, y la aparición de Kull es excelente, mágica. Creo que uno de los mejores y más prolijos y perfectos relatos de Howard es "El dios gris pasa" de Turlogh O'Brien. Se encuentra en un compilado de cuentos que se llama "Ocho clásicos de horror". Si lo podés conseguir, no te vas a arrepentir. Salvo por la letra de la edición, que resulta algo pequeña, el relato en si, es una genialidad; las batallas son narradas con gran precisión. Saludos EKE

@EKELEDUDU hace 7 años

Gracias, Nikkus. ¿Todos los cuentos de ese compilado son de Howard?

@nikkus2008 hace 7 años

Hola Eke, no, son de varios escritores. Hay de M.P.Shiel, Howard, Lovecraft y Crawford. Te dejo el link para más info...un abrazo!!

@nikkus2008 hace 7 años

tercerafundacion.

Ahí va el link...

@Faulkneriano hace 7 años

Algún buen cuento atesora este volumen que reseñas, Ekeledudu, aunque el conjunto me pareció desigual, como siempre me pasa con Howard (y que no me oiga Nikkus)

@nikkus2008 hace 7 años

Te he oído Faulk, jeje; comparto, sin embargo. Mis dieces a Howard son de puro entusiasmo y agradecimiento, por los momentos gratos, de evasión pura y genuina que me ha dado; su calidad puede que sea discutible; ya lo hemos hablado. No es que escriba mal, por el contrario, pero creo que es limitado, ha tenido su techo. Hubiera querido sin embargo, que viviese más tiempo. Estoy seguro, muy seguro, que hubiera progresado y nos hubiera sorprendido con alguna creación fabulosa, y progresado, sin dudas en su estilo. Pero no discuto la desigualdad de sus relatos. En este libro, creo que los tres que apunta Eke son imbatibles. ¿Ven ustedes?, por eso le pongo un diez. Desbordante imaginación en Gusanos de la tierra (muy Lovecraftiano en la aparición del gusano desde las profundidades al ritmo del sonido enloquecedor de esa flauta terrible); Reyes de la noche es genial; la batalla es narrada de manera muy visual, y Kull se roba el cuento. El hombre oscuro es increíble también. Saludos a ambos...

@EKELEDUDU hace 7 años

Bueno, Faulkneriano, yo no le di el máximo puntaje a este libro, y se debe precisamente a que los cuentos desiguales. Pero considero excelentes los que destaqué, y encima el protagonista me encanta. Este último punto levantó el puntaje, porque hay cuentos que quizás estén muy bien narrados, pero el personaje central deja indiferente, con lo cual al lector le da lo mismo lo que le pase.