MIGUEL WILL por Shorby

Portada de MIGUEL WILL

No es un secreto que me encanta Somoza, más de una vez he dicho por aquí que es uno de mis autores favoritos.
Hoy, vengo con otra de sus obras, esta vez una obra de teatro en la que participa otro de mis autores fetiche: Shakespeare, nada menos.

En esta historia, mi escritor predilecto nos trae a dos grandes, Shakespeare y Cervantes, describiendo una peculiar relación espiritual entre ambos.
¿Cómo unir a estos dos personajes? Situándonos en 1612 y mediante una obra escrita por Shakespeare –se dice, se rumorea- llamada “Cardenio”, la última del autor.
No se le ocurre otra cosa al gran William que llevar el Quijote a escena. O al menos parte.
Y es que por entonces acababa de traducirse al inglés la primera mitad del libro, justo cuatro años antes de la muerte de ambos autores.

A lo largo de los actos o cuadros que dividen la breve novela, nos vamos a caballo de Stratford –el pueblo de Shakespeare- al Teatro el Globo, en Londres (¡que por cierto!, en mi viaje a London City en mis vacaciones, pasé por delante y me contaron que hoy día se siguen representando obras).
Seremos partícipes de cada ensayo, conviviremos con la compañía de autores y veremos cómo poco a poco se les hace todo un tanto cuesta arriba, todo ello contado con maestría y un toque de humor que da muy buen resultado.

El teatro es uno de esos géneros, a mi pesar, bastante desconocidos que nos trae muchas joyitas la mar de interesantes y, en este caso, siendo teatro dentro del teatro, diferentes; siempre me resulta una lectura amena y rápida… como he dicho otras veces, mejor en directo, por supuesto, pero gusta leerlo. Y más en este caso.
Con esos giros argumentales típicos del autor, que no te esperas y te dejan desconcertado, tenemos una novelita del género que merece mucho la pena, aunque solo sea porque nos trae a dos de los grandes de la literatura clásica.

Y bien, ¿quién es Miguel Will? ¡Lean la obra!

…Libro que, por cierto, ganó el Premio Miguel de Cervantes 1997.


Fue representada por primera vez en a finales de los años 90 en el Teatro Municipal de Almagro.
Lo que me habría gustado verla…

Escrita hace 8 años · 4.3 puntos con 4 votos · @Shorby le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@FAUSTO hace 8 años

Buena reseña, Shorby. Con ella me has vuelta a interesar por este libro que desde hace mucho tiempo quiero leer. Como dije en otra reseña, es imposible encontrarlo en e-book y, por desgracia, no lo tienen en las 2 bibliotecas públicas más cercanas. Al final me tocará “viajar” a otra para encontrarlo, seguro que, por lo que cuentas, merece la pena.
Por cierto, una idea parecida (unir a Cervantes y Shakespeare) se hizo en el cine con “Miguel y William”, una comedia española bastante ramplona que el único mérito que tiene es entretener a ratos.

@Poverello hace 8 años

Curioso lo de Miguel (de Cervantes) Will(iam Shakespeare) que me trae a la memoria algún detalle que me deja perplejo. Como según una creencia (incierta en realidad debido a errores de calendario) ambos murieron el mismo día existen muy diversificadas corrientes de 'Illuminati' que insisten en mantener el mito de que ambos escritores eran la misma persona; incluso hay determinados grupos que van a más allá comentando que en sus escritos hay mensajes ocultos y demás vainas. Lo mismo si lees El Quijote al revés...

Espero no haber hecho spoiler, ji.

@FAUSTO hace 8 años

Uff, demasiado “illuminati” esa teoría (también espero por el “bien” de Poverello que no sea spoiler, je). Aunque dejando a un lado la controversia de la verdadera identidad de Shakespeare (algunas de las más rocambolescas), si es verdad que históricamente pudieron conocerse. Andrés Trapiello apunta en su biografía sobre Cervantes que este hipotético encuentro sería en Valladolid, sede de la corte. Shakespeare viajó en una embajada inglesa como gentilhombre de cámara, y por tanto existe esa remota posibilidad. Desde luego hay un gran trecho para imaginar un reconocimiento entre ambos genios y fundirse en un quimérico abrazo. Un encuentro improbable pero no imposible.

Por otro lado, y como apunta Shorby, es cierto que Shakespeare llevó a escena uno de los episodios del Quijote, el de Cardenio. En cuanto a las fechas parece seguro que murió el 22 de abril (como dice Trapiello: lo del 23 es otra historia), varios días después que el dramaturgo inglés.