¡ POR ALLÍ RESOPLA ! por Hamlet

Portada de LA ISLA DE LOS CIEN MIL MUERTOS

*Que los piratas vuelven a estar de moda es algo que no ha pasado desapercibido para casi nadie y, menos aún, para la industria del ocio y el entretenimiento, ya sea cinematográfica, literaria o del cómic. Ciñéndonos al cómic, recientemente he podido disfrutar de dos magníficas series del género, cada una de ellas con sus particularidades y virtudes, que son: "Long John Silver" de los franceses Dorison y Lauffray y "Isaac el pirata" del también francés Christophe Blain.

Pues bien, la semana pasada, y durante mi asistencia al "Salón Internacional del Comic de Barcelona" topé de bruces en uno de los numerosos stands editoriales con una nueva aventura de piratas en la que enrolarme. Allí estaba sentado el dibujante noruego Jason, firmando ejemplares y promocionando su nuevo trabajo: "LA ISLA DE LOS CIEN MIL MUERTOS". Como es un autor de mi gusto no dudé en echarle un vistazo a su tebeo, del que ya había leído cosas favorables . Finalmente decidí comprarlo y ponerme a la cola de sus admiradores que, por cierto, no era muy numerosa. Y no pude salir más contento: con un buen tebeo bajo el brazo, firmado por el mismo Jason, que encima tuvo el detalle y delicadeza de hacerme un fantástico dibujo a toda página en una hoja.

Ya sabía de antemano, antes de tener el ejemplar entre mis manos, de que esta no era una obra cien por cien Jason sino que el guión corría a cargo de Fabian Vehlmann, del que ya había leído "Los gigantes petrificados", dentro de la serie de Spirou, y el magnífico "Green Manor". La verdad es que tenía curiosidad por ver como un autor tan particular y autosuficiente como Jason combinaba esfuerzos con un guionista del tipo de Velhmann.

Una vez leído el fruto compartido de su trabajo, y despejada la curiosidad, he de decir que el resultado ha superado las expectativas que tenía.Si bien es un trabajo con una clara intención más comercial que a los que nos tenía acostumbrados el noruego, también es cierto que Vehlmann ha elaborado un guión que se fusiona y compenetra a la perfección con el estilo de su compañero de viaje, hasta el punto que parece una obra puramente Jason. Solo hay que ver las seis primeras páginas para rendirse a esa evidencia. Es más, en la primera tenemos una secuencia narrativa silente, únicamente gráfica, donde Jason vuelve a conquistarnos con la simpleza y plasticidad de su dibujo, al tiempo que con esa enigmática inexpresividad facial de sus personajes.

El álbum comienza con una joven que encuentra una botella en la playa, meciéndose apaciblemente en las turquesas aguas marinas. La abre inmediatamente y, como no, encuentra en su interior un mapa del tesoro. Pero, como apunta uno de los personajes, ¿a quién se le ocurre meter un mapa del tesoro en una botella ? . Este Cliché y esta pregunta serán la base con la que los autores urdirán una delirante y singular historia de piratas que rehuye los derroteros más convencionales del género, aunque tangencialmente se nutra y haga referencia a ellos.Y es que Velhmann y Jason han logrado que de su colaboración nazca algo que el lector sabe agradecer: una sencilla y divertida historia, henchida de frescura y saber hacer.

Está claro que "LA ISLA DE LOS CIEN MIL MUERTOS" no es ni mucho menos una obra vanguardista ni trascendente en ningún sentido. No pasará a la historia, ni siquiera dentro de lo más emblemático de sus autores, pero eso no es lo importante, ya que este es uno de esos tebeos que el aficionado gusta de recuperar de vez en cuando de su estante para releer y pasar un buen rato, por el mero y relevante hecho de hacerlo. Y aquí reside otra más de sus virtudes. Me refiero a su agilidad. Y es que el tebeo se lee en un santiamén o en menos de lo que tarda un condenado en cruzar la pasarela a punta de sable.

Velhmann ha creado un guión sólido, entretenido, sembrado de un elaborado humor negro aderezado con gotas de crudeza y surrealismo que moverá a más de un risa y sonrisa, por parte del lector, y que cuenta con algún que otro momento memorable. ¿Cómo no iba a ser así con ¡una escuela de verdugos! de por medio?.

El dibujo de Jason, por otro lado, es de una belleza y sencillez deslumbrante. Parece mentira que un dibujo tan simple, acompañado de un también sencillo pero afortunado color, pueda resultar tan atractivo a la vista. Y qué decir de su limpieza y elegancia narrativa, que se lee de forma casi hipnótica, y que, para la ocasión, rehuye el tono sofisticado de otras de sus obras en aras de una diáfana linealidad.

Los personajes, aunque no muy complejos, dado que ni la extensión ni el objeto de la obra lo permiten, están bien perfilados y resultan atractivos, redondeando aún más el resultado final.

El final, del que por supuesto no pienso avanzar nada que os lo pueda estropear, aprovecha muy bien uno de los rasgos característicos del estilo de Jason. Tanto que uno llega a preguntarse si el final fue idea de Velhmann ( en un brillante ejercicio de empatía artística con su compañero ) o del dibujante noruego.

Pues nada, si queréis uno de esos tebeos intrascendentes, que se leen prácticamente solos, y que dejan un grato poso en el recuerdo, no dudéis en darle un vistazo a "LA ISLA DE LOS CIEN MIL MUERTOS". Estoy convencido de que si lo leéis volveréis a él más de una vez, sin necesidad de ningún mapa, ni ninguna gran X, que os indique el lugar que ocupa en vuestra estantería.

(*Si queréis leer esta reseña acompañada de dibujos referidos a la obra comentada, y que os ayudará a haceros una mejor idea de lo comentado, podéis hacerlo en : http://dentrodellaberinto-jareth.blogspot.com.es/2013/04/la-isla-de-los-cien-mil-muertos-de.html )

Escrita hace 8 años · 5 puntos con 1 voto · @Hamlet le ha puesto un 7 ·

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