DIOS A DESTIEMPO por _567_

Portada de EL DIABLO A TODAS HORAS

Sangre, sudor y lágrimas. Hay que verter mucha tinta roja, transpiraciones corporales varias y llanto desolado por la tierra amada de las letras para encontrar entre la literatura contemporánea alguna lectura que sea digna de figurar entre las grandes obras maestras de la literatura. Pero a veces sucede, y esta diabólica novela que ha engendrado Pollock bien podría pasearse impunemente por la posteridad sin preocuparse demasiado en consultar ese reloj de arena intemporal que utilizaremos después para medir el tiempo, largo en el mejor de los casos, en que volverá a aparecer en las estanterías modernas de nuestras librerías alguna obra de este calado. Si es usted poseedor de una de esas jodidas almas sensibles que acaramelan el tedio de cualquier existencia, lárguese de aquí, hágase el favor, hágase pues su voluntad, y continúe rebuscando en todo ese insustancial contenedor de basura de lecturas impulsadas hasta los primeros puestos de las listas de los más vendidos del actual vertedero editorial por ese público sometido al rebaño de las modas; porque corre seriamente el peligro de ‘perderse’ de por vida ante semejante despliegue de desgarradora y humana perversidad.

Donald Ray Pollock nació en Ohio en 1954, como desunido de otros lugares más habitables y hacia el sur de ese estado concreto encontramos el condado de Knockemstiff (título, por cierto, de una serie de relatos cortos ensalzados por el beneplácito siempre acogedor del favor de crítica y público que supuso la puesta de largo del autor en 2008, a la nada temprana, aunque admirable, edad de 54 años); un terruño desolado donde cristo perdió la gorra y el diablo pasó a recogerla, un espacio que conoce al dedillo, y donde vuelve a localizar y desarrollarse la acción de esta novela; un pedacito de infierno en la tierra que les aseguro que no olvidarán jamás. A los 17 años dejó la obligación y el sopor de las aulas para conocer la tiranía del trabajo duro y mal remunerado, encalleciéndose las manos y el alma, primero en una planta cárnica y después en una fábrica de papel. Tras su exitoso debut, perdió el miedo y mandó a tomar por el culo al asalariado despertador que lo arrancaba de su catre cada mañana para fichar en el implacable reloj de marcaje de la factoría de turno para acabar graduándose, ya en 2009, en la universidad y preparar en dos años el lanzamiento de esta, su primera novela larga. Doble o nada.

Con una galería de personajes extremos en su condición de mortales, sin expectativas claras de evolución en un futuro que se nos antoja de supervivencia, que les obliga a improvisar el mañana que a su vez vendrá a expensas de lo que a todas horas de hoy acontezca, y sin olvidar en ningún momento la memoria de un pasado que les condiciona sobremanera desde el mismo momento en que nacen en esas poblaciones donde el censo bien podría contener un solo apellido entre sus habitantes y donde todos son un poco primos entre ellos, un poco hermanos de la misma mierda, paridos por la misma madre ‘gótica y sureña’ que les dio a luz entre tinieblas; la novela transcurre a lo largo de veinte años desde mediados de los años 40 con el recuerdo de la guerras norteamericanas marcado a fuego en el veterano lomo de algunos de sus personajes principales (Willard Russell, que es el encargado de abrir el fuego protagonista en un soberbio primer acto de situación, cediendo luego el relevo a mitad de lectura a su hijo Arvin) hasta mitad de los 60 cuando empiezan a surgir desde algún arcano recodo de la rebeldía juvenil norteamericana esos primeros hippies que abandonan sus nidos familiares, pateando con rabia para romper los cascarones y salir de los huevos del sistema y regalándole después una flor, para lanzarse a las carreteras en busca del firmamento posterior de Woodstock.
Lúcida reflexión sobre el poder que ejercía entonces la religión cristiana en esos yermos parajes repletos de paletos (mención especial para los dos predicadores: Preston Teagardin, el oficial de la escuela papal, y Roy, un charlatán de circo convencido de su gracia divina); el estilo narrativo de Pollock, fluido y sumamente adictivo, nos conduce a lo largo de siete partes, subdivididas en cincuenta y cinco capítulos sin concesiones, donde resulta imposible sustraerse del interés que cualquiera de esas vidas ejerce sobre el lector: el matrimonio de Carl y Sandy Henderson componen una road movie terrorífica, mientras el sheriff Lee Bodecker (hermano de Sandy y cuñado de Carl) lleva el género hacia la intriga de las mejores novelas negras de la época. Difícil de clasificar en un género concreto: toneladas de cigarrillos, whisky a raudales, sexo adulto que haría enrojecer de vergüenza a la misma malasombra del tal Grey (afortunadamente Pollock nunca será un jodido best seller), música de Elvis sonando en las cochambrosas radios de tugurios inmundos que no traspasarían ustedes de otra manera que no sea a través de la lectura de esta novela… ya que cada personaje, todos ellos gentuza de segunda división regional, tira con una fuerza inusitada hacia la punta de la pluma de Pollock con la intención de conseguir el protagonismo que supone la supervivencia entre las líneas de las que dispone cada uno, solo la pericia del autor haciendo que todas esas existencias se crucen en sus trayectorias, se crucifiquen en sus intersecciones, confluyan en una misma obsesión teñida de ocre por el óxido de los clavos de la Santa Cruz que todo lo une, a los estados y a quiénes los habitan, es capaz de crear una excelente salida a la desbocada huída hacia ninguna parte de esta jauría humana.

Todo eso, y sólo eso, permite que Dios ponga a cada uno en su sitio (cuando cierras la contraportada del libro y reflexionas sobre ello, nunca antes de hora) y sea después, y sólo después, cuando la estela divina del creador de dolor ya deja de percibirse en el horizonte, llegue el Diablo, a la hora que le apetezca, y vuelva a descolocarlo todo, a ellos (los personajes) y a nosotros (los lectores) dejándonos desorientados y en busca de un lugar, otro lugar, otra lectura, puede que llamado Tristeza, puede que Redención.
Será esta una novela de culto, no tengo ninguna duda al respecto, de este siglo XXI, el nuestro.-

Escrita hace 9 años · 5 puntos con 8 votos · @_567_ no lo ha votado ·

Comentarios

@Faulkneriano hace 9 años

Esta es la clase de reseña que hace enarcar las cejas y enderezar las orejas a más de uno. Buen trabajo, Krust. Te veo en los suplementos culturales...

Había tomado ya nota del condado de nombre impronunciable que dio título al primer libro de este cincuentón (bonita palabra), del que no pienso olvidarme. Añado El diablo a todas horas, título prometedor, digno de una novela de Jim Thompson.

@arspr hace 9 años

Me fie de tí con "Middlesex" y acerté de pleno. Así pues anoto "El diablo a todas horas" ya mismito.

Desde luego la reseña es seca, seca. Si el libro es igual voy a disfrutarlo con avaricia.

@_567_ hace 9 años

Esta es de esa clase de lecturas, Faulk, que te hace creer en la gente nueva que se dedica a esto de escribir. Como lector iconoclasta que soy, suelo ir a la contra de las modas literarias, aunque a veces me revuelque en el lodo de las malas letras (bueno, un poco como todo el mundo, ¿no?); disfruto sobremanera cuando topo con una novela de estas características. Lógicamente intentaré leer también ‘Knockemnstiff’, tiempo al tiempo que todavía debo acabar de digerir la carnaza que me ha regalado el diablo. No conozco todavía a Jim Thompson, pero tomo nota.
Tampoco compro muchos libros últimamente, cuestión de espacio y supongo que de pasta también, ya aprovecho aquí para alabar la extraordinaria labor que hacen las Bibliotecas Públicas, pero hace poco me permití el capricho de pasar por caja y comprar este y “El cantante de gospel” de Harry Crews…

Espero no decepcionarte con la recomendación, Arspr, de hecho a nadie que pueda sentirse tentado de leer la novela tras pasar por esta reseña. Es una lectura cortante como un bisturí oxidado, no nos vamos a engañar, contundente y perversa si me apuras; seca como un trago de whisky de destilaría barata pero casera… y sin concesiones al hielo, claro. Apuesto, doble o nada, a que te va a gustar.


* Saludos. Un placer comentar la jugada con vosotros.-

@nikkus2008 hace 9 años

Poderosa crítica Krust; son muchos los libros que quiero leer, espero poder hojear este primero, a ver si me hago del tiempo necesario. A este escritor ni siquiera lo conocía de "oído"; me encanta conocer nuevos escritores y estilos. Esto lo aprendí justamente y sin exagerar ni un poco, en esta página, y gracias a todos ustedes. Antes, creía que que Borges, Lamartine, Chesterton, Keats, Hesse, Novalis, etc. eran superiores a cuanto escritor moderno existiera. Por suerte, ya me "se me fue lo idiota". Saludos amigos. A cada libo sería bueno que podamos elegir un par de meses más de vida, porque a este paso (y por la lentitud con la que leo ultimamente) voy a necesitar un par de vidas más, creo yo.
Saludos, ahora sí.

@_567_ hace 9 años

¿Cómo va eso, Nikkus? Yo lo conocí el año pasado a raíz de algunas referencias que me llegaron a través de diversos medios. ‘Knockenstiff’ tuvo mucha culpa de eso, el otro día me comentaba un cibernauta de otra galaxia literaria que todo el libro le había maravillado pero especialmente se centraba en dos de los relatos (hizo bien en no mencionar los títulos por aquello de intentar discernir por mí mismo a cuáles se refería o cuál será mi pareja elegida) de los que comentaba que era lo mejor que había leído en decenios. Lógicamente ya tengo ganas de leerlo, sí.
Con todo el respeto que me merecen los clásicos, a mí me gusta descubrir escritores nuevos de vez en cuando, vaya que me niego a admitir que el ser humano no es capaz de… evolucionar acorde a su tiempo. Saludos.-

@salakov hace 9 años

Le tengo unas ganas a este libro de fliparrrrrr (y quizá caiga esta tarde, que me tengo que acercar a Bilbao), máxime desde que hace un mes leyera "Knockemstiff", que estuvo pero que bastante bien: digamos que la prosa descarnada, deprimente y violenta de Ray Pollock me "tocó", sobre todo en un par de relatos antológicos. Os adjunto un link donde podéis leer el relato que abre el libro, "La vida real", para que vayáis abriendo boca con lo que os aguarda en su interior...

com.

De todas formas, si os gusta este estilo de literatura, no dejéis de leer a Thom Jones. Sus libros están descatalogadísimos y son difíciles de encontrar... pero los relatos de "El púgil en reposo" o "Sonny Liston fue mi amigo" son a-co-jo-nan-tes. En mi opinión, cualitativamente un par de puntos por encima de este Ray Pollock, que no obstante también me parece un gran escritor.

Y eso.

@arspr hace 9 años

Pues nada, libro colado en la lista de lecturas. Comienzo el viaje a la América profunda más oscura.

@_567_ hace 9 años

¡Aupa Salakov! Sí, ya he visto que has fagocitado ‘Knockemstiff’ y parece ser que en concordancia con la mayoría de la gente que ha tenido la suerte de haberlo leído, te ha gustado bastante. Lo del par de relatos de marras me ha llamado poderosamente la atención ya que como comento ahí arriba también se lo ‘leí decir’ a otra persona, así que como puedes imaginar las mismas ganas le tengo yo a ese libro que tú a este, claro que el orden correcto es el tuyo o al menos a mí me hubiera gustado también empezar por el primero (por lo visto a Pollock le dieron una beca en la Universidad de Ohio para que siguiera escribiendo, ya ves que las cosas funcionan de otra manera allá, sin esa ayuda quién sabe si aún seguiría en la fábrica de papel y no hubiera llegado a engendrar esta otra novela…), pero las cosas vinieron así. Si tardo mucho en conseguirlo, visitaré gustosamente el blog que enlazas, gracias, para leer ese primer relato. Ah! espero que llegues a Bilbao de cualquier manera que no sea haciendo auto stop (esto no es un comentario gratuito, ya lo entenderás cuando leas la novela…).


Have a Good Trip, Arspr! Ya ves que lo que comentaba sobre que este libro podría llegar a ser un libro de culto tiene una base sólida: Ray lo borda y al público le llega, el boca oreja corre como la pólvora, la gente que lo lee opina apasionadamente sobre él porque es una lectura que incita a ello (a opinar con las entrañas, me refiero), y la cosa empieza a moverse. No sé, es uno de esos libros al que le seguiré la pista en SdL porque desde luego no dejará indiferente a nadie. Yo solo dejo mi opinión, vendrán otras oscuras golondrinas claro…

@arspr hace 9 años

¡Dios mío vaya barbaridad de libro!

Segundo 10 de mi histórico de SdL (junto al circular Catch-22), y vale que puede que sea una votación especialmente subjetiva, (y entrañable, por aquello de efectuada desde las entrañas), pero menos de un 9 tampoco sería demasiado justo...

Y es que el resumen perfecto de lo que consigue el libro es una de las frases de sus personajes: "hay cosas que no sé como decirlas salvo diciéndolas".

Porque dado el brutal descenso a los infiernos, la violencia, el sexo, el fanatismo de la ignorancia y la ignorancia del fanatismo, en definitiva la cara B de nuestra civilización, que está de hecho mucho más cerca de nosotros de lo que nos gusta reconocer o ni siquiera pensar, el libro podría haber caído a la más mínima en una caricatura de sí mismo, con un despliegue absurdo de tacos, semen, sesos y psicópatas de telefilm sin ton ni son.

Pero nada de esto ocurre, y todos y cada uno de los personajes, frases y situaciones del libro son absolutamente medidos y justos. Ni más, ni desde luego, e igualmente importante, menos de lo necesario para contar lo que se pretendía contar. Así que, por favor, absténganse almas cándidas.

Y es una absoluta genialidad como el autor consigue trazar, describir y desarrollar ese cúmulo de extremos protagonistas imbuyéndoles de ese realismo tan duro, sangrante y áspero, de manera, que como ya he comentado, ninguno es un monigote sino personas de carne y hueso (incluidas ulceras, caries y su acre olor corporal, que la higiene no es el punto fuerte de ninguno de ellos). Total que lo realmente tenebroso es que queda meridianamente claro, (vomitado diría yo), que el susodicho infierno no es más que nosotros mismos, lo que un poco de fanatismo religioso, ignorancia general, desprecio al prójimo y el dejarse llevar por nuestros instintos, (y el más básico y potente siempre suele ser el sexual), puede generar.

Insisto me parece un enorme mérito que haya podido comprender, entender, sentir vivos, a TODOS los personajes que pueblan el libro, independientemente del grado de identificación personal que haya experimentado. Puedo no aprobar o no identificarme en una parte de sus actos y pensamientos, (voy a dejar en el aire el tamaño de la parte), pero no por ello dejo de comprender y creerme sus comportamientos.

Y todo ello con una trama milimétricamente narrada, hipnotizante, manteniendo el ritmo desde el inicio hasta el final, sin florituras accesorias y sin que el autor te suelte peroratas moralizantes. En definitiva, dejando "hablar" al libro por sí mismo, que es una cosa que me suele encantar. Es que realmente los dos únicas costuras que le he podido encontrar, y tampoco son tan graves, han sido "el origen" de Carl y Sandy e, inevitablemente por lógica narrativa, el cúmulo de encuentros necesarios para cerrar el libro.

Me reitero Krust, muchísimas gracias, llevo 2 de 2 contigo.

Además me gustaría animaros a leerlo en inglés si podéis dado que es bastante accesible. No por nada, sino porque desde el más puro desconocimiento de la calidad de la traducción, siempre os encontraréis con chorradas como el propio título (¿a santo de qué viene el "a todas horas" en vez de "todo el tiempo"?) y desde luego os perderéis el sabor genuino de la jerga de los diálogos.

Y desgraciadamente recordad, como dice Arwin, que el mundo está lleno de hijoputas. Y lo peor de todo es que el que te mira desde el espejo probablemente es uno de los peores a poco que rasques o la situación te fuerce...

@_567_ hace 9 años

Welcome again, Arspr.

Estupenda reflexión la tuya como complemento a esta reseña, observo el impacto positivo que te ha causado la novela y desde luego agradezco las aportaciones, nuevos punto de vista que darían para una más que interesante conversación delante de un café, así de inicio, para romper el hielo coloquial que podría ser utilizado después en el trago largo que supondría sonsacarle las entrañas al libro o destripar a todos y cada uno de los personajes que aquí aparecen e incluso analizar con conocimiento de causa ese estilo tan contundente y, digámoslo ya, técnicamente perfecto de Pollock.
El ritmo, totalmente de acuerdo en que este es de esa clase de libros en los que se impone una lectura ágil (2 o 3 sentadas) y eso es mérito tanto del autor, por el poder de seducción perversa que destila su prosa, como del lector capaz de mimetizarse con los personajes o con el desarrollo de todo cuanto acontece; en ese sentido perfecta esa metáfora tuya del espejo. Hay que tener agallas para implicarse a fondo y avanzar con paso firme a través de cada una de sus siete partes (‘De cacería’, la segunda, es mi preferida, esto a día de hoy ya que puede que mañana sea otra de ellas, de hecho es muy posible que así sea…).
El in crescendo que alcanza la obra, crepuscular si tu quieres y de un lirismo gótico insoportablemente hermoso en alguno de sus pasajes (la relación paterno filial entre Willard y Arvin en el árbol de rezar, ya sabes…) me parece de una belleza sublime. Tal como suena.
Y ese final me ha parecido soberbio. Aquí lo dejo, porque sin duda es una apuesta arriesgadísima la de Pollock cuando decide que así es como debe finiquitar su novela.
Ah! Me alegro que ni tu ni yo hallamos mencionado a algún que otro de los personajes secundarios de peso, por ejemplo Theodore, que a mí desde luego me hizo trizas, mejor que sean los futuros lectores quienes descubran a este y a todos los que aparecen en la novela. Aunque ahora que lo pienso, ¿realmente hay secundarios aquí? En realidad, es una cuestión de las líneas que Pollock le dedica a cada uno de ellos, pero en mi opinión aquí todos los personajes son protagonistas. Por cierto, el origen de Sandy va muy ligado a su hermano, el sheriff Boderick, de hecho me ha parecido otro de los puntos fuertes del relato (piensa en la infancia que debieron tener en ese Knockemstiff tan viciado y cerrado en su convencionalismo), en cuanto a Carl Henderson (uff, que elemento) tengo mi propia teoría al respecto, pero como en el caso de Theodore prefiero que cada uno extraiga sus propias conclusiones, aunque si quieres lo hablamos en privado…
En cuanto a la traducción, en este caso me gustaría romper una lanza a favor del estupendo trabajo que se marca una vez más Javier Calvo al que solo le faltaba Pollock para añadir a su currículum de autores traducidos al castellano: Coetzee, Chabon, David Foster Wallace o Chuck Palahniuk entre otros…

* “Catch 22” lo tengo en mi lista de futuribles desde que entré por primera vez a esta página y aún no lo he encontrado, tiempo al tiempo. Venga, hasta luego.-

@arspr hace 9 años

Je, je.

Para mí la mejor parte de las siete ha sido precisamente la primera "Sacrificio", (supongo que así la habrán traducido), precisamente por esa tremenda relación entre Arvin y Willard (y en menor medida Charlotte). Y no digamos la sencilla, gloriosa y definitiva frase final del bloque.

(Por cierto que no sé a santo de qué antes escribí Arwin, como tú Boderick... ;-) )

Y también coincido contigo en la suprema fascinación por Theodore. Pero callemos para no reventar la novela.

<offtopic>
Y respecto a Catch 22:
-Un motivo más para leer en inglés si se puede. (Y en francés, en alemán, en portugués, ... por desear que no quede).
-Un motivo más para pasarse al libro electrónico. (Por mucho que me digan, que si el olor, que si el pasar páginas, que si esto y lo otro, jamás me convencerán de que no es más que resistencia al cambio. No hay ni media ventaja objetiva del libro en papel frente al electrónico).
-Y combinando los dos ebooks en inglés. No comprendo por qué motivo son infinitamente más baratos que en español. Ejemplo: Catch-22 en diesel-ebooks.com son $11.34.
-(Y "The Devil All The Time" 6,34€ en ebooks.com frente a los 22€ que cuesta en papel).
-Y que conste que no he mencionado la vía "gratis" que todos conocemos.
-Y además con un poco de conocimiento de Sigil, Calibre y las herramientas revienta DRM, pues te puedes quitar las erratas que siempre aparecen en los libros y que en papel te las comerás para siempre.
</offtopic>

@_567_ hace 9 años

Sí, “Sacrificio” como primera de las siete partes, la que realmente nos introduce en el desarrollo posterior de la acción y a la vez nos muestra la inusitada fuerza narrativa de la prosa de Pollock, también me gusta mucho, así lo catalogo en la reseña como “soberbio primer acto de situación”; y me refiero, claro está, a los orígenes de Willard (siempre me han fascinado esos autobuses de la Greyhound que atraviesan de punta a punta los EE.UU. con cientos de miles de historias, de mundos personales viajando arrellanados en cada una de sus butacas…), el Wooden Spoon de Meade, Ohio (el primer tugurio en el que entramos de la mano de Pollock), y donde conocemos a Charlotte (en menor medida, comentas tú, sería de un modo relativo porque el peso de ella y su circunstancia es fundamental en acontecimientos posteriores). Claro que no hay que olvidar que antes de esa primera parte, también es muy importante ese estupendo prólogo de tan sólo ocho páginas que se desarrolla en 1957, Willard y Charlotte se conocen en “Sacrificio” en 1945, y cuyo breve salto de tiempo, hacia delante, nos regala un tiempo futuro para que el niño Arvin cumpla doce años y empiece a estrechar lazos en esa ‘apasionante’ relación de aprendizaje vital que comparte con su padre. Arriesga el bueno de Ray con ese prólogo+sacrificio de overtura y le sale jodídamente bien.
Por cierto, cuando me refiero al árbol en algún comentario, doy por supuesto que es un ‘ángel caído’, el término correcto sería ‘tronco’, supongo que en el original en inglés será ‘trunk’, ¿no?

@arspr hace 9 años

Al árbol se refieren como "prayer log". "Log" es tronco, rama grande o parte de ellos muerta, caídos o cortados. "Trunk" es tronco en general, vivo o muerto.

@_567_ hace 9 años

Gracias por la aclaración, nunca irás a dormir sin haber aprendido algo nuevo. Además el ‘prayer log’ coincidirás conmigo en que es un elemento, inanimado en este caso, muy importante en el conjunto global de la novela.

¿Inanimado he dicho? Uh! Bueno, bueno, descúbranlo ustedes mismos…

@salakov hace 9 años

Leído.

Y está bastante bien, pero esperaba un salto cualitativo en Ray Pollock y éste no se ha producido. Por ello, me parece bastante mejor "Knockemstiff" (las razones en la ficha de ese libro). Más puro. Más literario.

Si tanto os gustó "El diablo a todas horas" (yo también disfruté leyéndolo, ojo), con "Knockemstiff" creo que vais a alucinar.

Y eso.

@_567_ hace 9 años

Me gustaría opinar al respecto de ese salto cualitativo que comentas pero sigo a la espera de leer ‘Knockemstiff’ (el otro día lo quería comprar y estaba agotado en mi librería habitual, muy buena señal, me remitieron a un par de sucursales en la otra punta de la ciudad donde quedaban 1 y 3 ejemplares según la consulta del ordenador central, y en ese momento no me iba bien el desplazamiento, vaya que ahora ya tengo carga de libros en espera para una buena temporada así que me haré con él posiblemente de cara al verano… puede que antes); la pureza literaria bien podría deberse a la rabia del debutante presentando ante público y crítica sus señas de identidad como escritor, no suelo dejar pasar la oportunidad de leer la primera obra de los autores que me gustan, este no será la excepción. Desde luego, todavía sufro el impacto de esa lectura y eso contribuye a que no deje caer en saco roto la oportunidad de seguir leyendo a Pollock.

Voy a leer tu reseña de Knockemstiff. Hasta lueguito, pues.-

@Faulkneriano hace 9 años

Me gustaría estar de acuerdo con opiniones tan entusiastas, pero no es el caso. No me parece un mal libro, y a ratos, tiene aciertos considerables (en especial el segmento del "tronco de rezar"); tiene, además, una intensidad y un autocontrol de la materia narrativa (en una estructura funcional pero bastante predecible, todo hay que decirlo) bastante loable en una primera novela. Mis pegas vienen de cierta complacencia en la podedumbre, en lo escatológico, en lo desagradable, que me parece más calculada (épater le bourgeois, vaya) que sincera, por lo repetitiva. La historia de Carl y Sandy remite al imaginario colectivo norteamericano, al estilo de los Honeymoon Killers, y se ha contado en la novela y en el cine en bastantes ocasiones. De predicadores chiflados hay también una buena nómina (Wise blood, de John Houston, pongo por caso)

No hay esencial novedad en lo que cuenta: ya lo han hecho, creo que mejor, Flannery O'Connor (en lo tocante a la asfixiante religiosidad del sur) o Jim Thompson (en lo tocante a la violencia que pueden contener los paletos de una pequeña población: léase 1280 almas o The killer inside me) o Charles Bukovski (ya que hablamos de escatología y de realismo sucio) y, en general, los grandes escritores sureños, con Faulkner a la cabeza. Insisto, me parece una lectura interesante (iba a decir agradable, pero no) pero nada más: no es, en mi opinión, un clásico instantáneo como parecen proclamar los medios (cada dos por tres, por otro lado: pasa como con el lobo)

Habrá que leerse los cuentos. Ahora se hacen apuestas con el autor: ¿se lanzará a escribir, como suelen los norteamericanos, una novela por año o será más reflexivo, se tomará su tiempo y buscará nuevos territorios?

@_567_ hace 9 años

El famoso tronco de rezar (nadie aquí aparte de nosotros cuatro puede ni siquiera imaginar el peso específico de este personaje ‘inanimado’ hasta que lea la novela, lo cual me place mogollón por el factor sorpresa que pueda representar para futuros lectores) tiene de por sí una enjundia tan épica que hace que estemos hablando con palabras mayores cuando nos referimos a esta obra; en su inicio con Willard-Arvin y en ese maravilloso final crepuscular con Arvin-Bodecker … y el tronco presente, claro.
No estoy de acuerdo en que sea predecible, en absoluto, es más recuerdo ir pasando páginas con ese temor tan agradable a lo desconocido, pensando: “ay, que será lo que viene a continuación…”, y siempre conseguía sorprenderme con la guardia baja, o cubriéndome el estómago, con otro directo al careto. Por otro lado, no hay complacencia en la podredumbre que se retrata, piensa que Pollock nació en ese lugar, conoce el terruño que pisa, y lo más jodido es que ese sitio existe en realidad como ya se comenta por ahí arriba o en la reseña de ‘Knockemstiff’ de Salakov, no recuerdo, vaya que no es el condado ficticio de Yoknapatawpha. Carl y Sandy no eligieron ser como son, fue el mundo (como diría Jeanette) quién los hizo así, para encontrar el por qué hay que seguir con detenimiento sus andanzas entre la letra pequeña (parentescos familiares) de la novela, en el fondo sólo son dos pececillos más en una pecera llena de tiburones (Theodore, Teagardin, el jodido Bodecker). La novedad, que en mi opinión sí que la hay, es que esto se ha engendrado en el siglo XXI, con un distanciamiento palpable (en estilo y en actitud) sobre esos otros autores que mencionas. No sé a qué medios te refieres cuando hablas de clásico instantáneo, esta me parece una novela de culto que leerán cuatro gatos (o lobos si lo prefieres) por lo tanto muy alejada de la media mass literaria, afortunadamente…
Lamento que el Diablo no haya colmado tus expectativas, aun así te animo a leer ‘Knockemstiff’, que verás que no son cuentos, relatos, al uso. Personalmente, no creo que saque una novela por año, me atrevería a asegurar que no, y creo que sí que intentará explorar otras temáticas si es que no decide retirarse directamente, que tampoco me extrañaría demasiado. Veremos…

Dejo una entrevista muy interesante a Pollock, por si os interesa. Hasta luego.-

www.kikoamat.com/web/tag/donald-ray-pollock

@arspr hace 9 años

@Faulkeneriano. Lo malo de tu bagaje de 3000 libros es precisamente eso, que sacas referencias hasta en los anuncios por palabras del periódico...

Ahora en serio. De verdad, coincido contigo, (sin además dudar ni un instante de todas las referencias que das, porque mi "incurtura" no lo permite), en que el libro no es nada nuevo de una manera absoluta. En un plano mucho más prosaico y plebeyo, como indicaba en mis comentarios en Knockemstiff a la reseña de sakalov, ambos dos hemos coincidido en la apreciación de su similitud por ejemplo con el cine de los Coen.

Pero en cualquier caso, y salvando la sorpresa que mi mencionada "incurtura" me brinde y que magnifique su lectutra inevitablemente, a mí me parece un tremendo librazo por la forma en que se narra una historia tan extrema con unos personajes tan extremos sin, como indicaba en mi comentario original, caer en el ridículo.

Y además, y coincido con Krust, discrepo contigo en la previsibilidad de la novela salvo un poco al final, (y tampoco demasiado). Me parece un prodigio de ritmo de la primera a la última página, y también coincido con él en el "temor/deseo" experimentado a pasar página para desvelar la siguiente barbaridad...

Y precisamente por la conjunción de ambos factores, me ha gustado más la novela que los cuentos, como comento en Knockemstiff.

No obstante, que para esto vale SdL, al igual que con las menciones de sakalov , apunto tus títulos para futuras lecturas.

@arspr hace 9 años

@Faulkeneriano. Lo malo de tu bagaje de 3000 libros es precisamente eso, que sacas referencias hasta en los anuncios por palabras del periódico...

Ahora en serio. De verdad, coincido contigo, (sin además dudar ni un instante de todas las referencias que das, porque mi "incurtura" no lo permite), en que el libro no es nada nuevo de una manera absoluta. En un plano mucho más prosaico y plebeyo, como indicaba en mis comentarios en Knockemstiff a la reseña de sakalov, ambos dos hemos coincidido en la apreciación de su similitud por ejemplo con el cine de los Coen.

Pero en cualquier caso, y salvando la sorpresa que mi mencionada "incurtura" me brinde y que magnifique su lectutra inevitablemente, a mí me parece un tremendo librazo por la forma en que se narra una historia tan extrema con unos personajes tan extremos sin, como indicaba en mi comentario original, caer en el ridículo.

Y además, y coincido con Krust, discrepo contigo en la previsibilidad de la novela salvo un poco al final, (y tampoco demasiado). Me parece un prodigio de ritmo de la primera a la última página, y también coincido con él en el "temor/deseo" experimentado a pasar página para desvelar la siguiente barbaridad...

Y precisamente por la conjunción de ambos factores, me ha gustado más la novela que los cuentos, como comento en Knockemstiff.

No obstante, que para esto vale SdL, al igual que con las menciones de sakalov , apunto tus títulos para futuras lecturas.

@Tharl hace 9 años

Llevo tiempo leyendo vuestros comentarios, y desde entonces con el libro en mi whistlist. No tengo nada que decir, solo que disfruto leyendoos.

Un abrazo!

*No tendrá nada que ver, pero lo del tronco me ha hecho recordar cariñosamente Twin Peaks.

@Faulkneriano hace 9 años

Fausto, te agradezco el enlace con la entrevista de Kiko Amat, porque no había leído ninguna. Leyéndola puedo entender que no vuelva a escribir, como bien dices, porque ya ha dicho lo que tenía que decir. Pero querrá vivir de la escritura, una vez que ha conocido sus mieles (y sus hieles) y para eso hay que publicar. La opción b es que se vaya a California o a Nueva York y escriba de todo lo que se le ponga por delante.

¡El tronco de Twin Peaks! Me temo,Tharl, que éste de Pollock es más pringoso.

En una cosa, aspr, tienes razón: el autor, pese a trabajar con materiales inflamables, nunca cae en el ridículo. Es un mérito que, sin duda, le reconozco.

Dice Pollock: "Me avergüenza que la gente me compare con Flannery O’Connor (¡especialmente por ella!)."

@salakov hace 9 años

Todo esto está muy bien, pero pero pero pero la pregunta es... ¿la gente que dice "ambos dos" no merece morir de forma lenta, violenta y dolorosa? ¿Vosotros qué pensáis?

; P

(es coña, ¿ein?, que nadie se me pique)

@Faulkneriano hace 9 años

Me he perdido, salakov.

@Faulkneriano hace 9 años

Las gracias por el enlace a la entrevista son para Krust, claro. La edad...

@_567_ hace 9 años

Faulk, cabroncete, ya imaginaba que te llamaría la atención esa pregunta de la entrevista en particular. Buena cuestión del que la formula y buena respuesta (muy elegante) del que la responde.
Arspr, coincido contigo en lo que comentas sobre el ritmo prodigioso de esta novela. No sé si ya lo he dicho antes pero por si acaso. Sin duda, una de sus grandes virtudes. Siempre in crescendo hasta ese final que a mí sí que me sorprendió, por lo inesperado, y que además me gustó muchísimo…
Tharl, un tronco húmedo o pringoso sería una buena apreciación. Más mojado que las braguitas de Laura Palmer recién salida del lago. A pesar del plástico impermeable de la religión. Uh!
Salakov, ‘ambos dos’ es una expresión graciosilla que yo también utilizo para enfatizar un dúo cualquiera. Me hace pensar en la pareja como concepto, pongamos Carl y Sandy: Dos son compañía, tres son multitud. Je!

Pasen ustedes un buen fin de semana!!!

@lucero hace 9 años

Qué intercambios!! no se dónde estaba que no los he leído!!! Voy a conseguirme este libro. Saludos a todos. Faulk es como Google, pero literario, pones una palabra y salta con la referencia justa jaja.

@Guille hace 7 años

Yo soy otro de los fans de Pollock. @Krust, coincido plenamente en todo lo que tan bien recoges en tu reseña (la mía la titulé "Crea dependencia", otra forma de decir tu "sumamente adictivo"), aunque también es cierto que espero que lo siguiente que lea de él se aleje de la temática de sus dos libros y así corroborar la apreciación de su valia.

@Faulkneriano hace 7 años

Pues parece que Pollock, a noviembre de 2014, no ha sacado novela nueva. Me da buena espina que no se apunte al carro de la novela anual. Escribir, escribe, por lo que dice, pero no sabemos si abandonará o no su terruño. Que conste que, pese a las reticencias que apunto, captó mi interés.

@Guille hace 7 años

Captó mi interés, captó mi interés, bah, está claro: nadie es perfecto.

@Faulkneriano hace 7 años

Captar mi interés es bastante más de lo que hacen otras novedades literarias últimamente.