EL PRECIO DEL INCONFORMISMO por FAUSTO

Portada de BAJO LAS RUEDAS

Se asegura que descubrir la literatura de Hesse en la adolescencia es una experiencia impactante e inolvidable. Mi hallazgo se inició con “El lobo estepario” a mis veintipocos años y la sensación fue la misma, que a pesar del escaso recuerdo de su trama, la memoria de la impresión de la lectura es imborrable. Casi seguido le tocó el turno a la excelente “Demian”, y más tarde fueron la biografía espiritual de “Siddharta” y su última y ambiciosa narración: “El juego de los abalorios” (con reminiscencias de esta obra). Aunque su prosa se puede gozar y aprovechar en cualquier edad, no cabe duda que me hubiera gustado leer sus libros sobre adolescentes en esta indicada época. Al lector juvenil (indispensable cierto grado de “madurez”, sensibilidad y curiosidad por la realidad interior y exterior; en este sentido son más receptivas las féminas) le abrirá los ojos y la mente, dándole una nueva perspectiva y ciertos valores que, posiblemente, sin la narrativa del autor alemán les costaría mucho más asimilar y valuar.

Han transcurrido varios años desde su último texto leído, dejando aparte una reciente relectura y “redisfrute” del mencionado “Demian”. “Bajo las ruedas”, su primera novela, ya se encuentran sus señas de identidad, así como algunos de los temas fundamentales que tratará en posteriores títulos con sus acostumbradas referencias autobiográficas. El argumento se divide en tres claros bloques que narran los sucesos, las ilusiones y dilemas de un joven estudiante durante un corto lapso de tiempo: un curso escolar entre dos periodos de vacaciones. El monasterio cisterciense de Maulbronn, un protagonista más, marcará el ritmo de la acción. Es el tempo vital que estigmatizará la existencia de Hans, donde el paso por esta institución (un seminario) personalizará un antes, un durante y un después en el proceder y la visión del alumno modelo.

El inicio es la presentación del mundo juvenil de Hans: un microcosmos, un pueblucho de la Selva Negra, donde se recalca la mediocridad de las gentes y la barrera de incomprensión y extrañeza que conlleva la conducta de los adultos. Como una flor rara y bella se encuentra la extrema inteligencia y sensibilidad del protagonista, que son los recursos necesarios para salir del menosprecio que padece por la mezquindad y la vulgaridad que le rodea. Estimulado por su orgullo intelectual y las esperanzas y ansias de gloria de su familia y demás “personajes ilustres” del pueblo (profesor y párroco), su ambición se concentrará en la tabla de salvación que significa el estudio y un examen de ingreso para la organización de enseñanza más selecta del país. En esta primera fase, Hesse subraya la angustia y los miedos infantiles de Hans al fracaso, la difícil relación con los adultos y la confusión que produce cualquier atisbo de comunicación, así como los escasos momentos placenteros del disfrute de una actitud ingenua, simple y dichosa que supone un comportamiento normal y lógico a su edad. Todas las diversiones están siempre sacrificadas ante lo que impone el aprendizaje y la disciplina.

Como antes anuncié, el núcleo de la novela se sitúa en el seminario. La aceptación en dicho centro representa la cima de las aspiraciones y el continuo progreso de superarse a sí mismo y a los demás. Lugar donde se cita una curiosa leyenda: el doctor Fausto lo había visitado y había tomado alguna que otra copa. Al igual que el mito literario, para adquirir sabiduría hay que “vender”; aquí el alma es sustituida por otros elementos personales e inalienables: infancia, personalidad, cordura o libertad. El hombre primigenio, tal como lo crea la naturaleza, es algo desconcertante y peligroso, y la institución docente tiene la obligación de reducir por la fuerza el hombre natural para convertirlo en un miembro útil a la sociedad. Los no sometidos acabarán inevitablemente bajo las ruedas: los espíritus profundos y valiosos son arrancados de raíz.
Hans conocerá a uno de estos espíritus libres y geniales que le abrirá los ojos y le servirá como guía (figura recurrente en otros libros) para encontrar el significado de la amistad, la independencia, el inconformismo y el verdadero sentido de la vida; una dura lección que le hará recapacitar sobre lo que ha logrado y perdido por su afán de superación y las expectativas que han puesto en él.

La tercera y última parte es menos brillante, en mi opinión, o, para ser justo, debo decir no tan atrayente y estimulante frente a lo relatado en las dos primeras divisiones. A su favor posee una mayor variedad de sentimientos encontrados tras la traumática experiencia; se encuentra vacío, sus ilusiones se han trastocado y su nuevo rumbo de vida da “tumbos” ante los pensamientos y emociones enfrentadas que percibe: desde la soledad, melancolía o ideas funestas hasta el descubrimiento del amor, insólitas amistades y un enfoque nuevo a su vida. Con un final presentido, no se olvida señalar y culpar a los responsables de toda esta irracionalidad que se ejerce en nombre de la “racionalidad, el provecho y la educación”.

Hesse ha compuesto una historia lúgubre, íntima de diálogos reflexivos y con acentuada crítica vertida por el propio narrador encuadrada en una prosa distinguida, clara y profunda en la cual destacan las agudas descripciones introspectivas y paisajísticas. En unas el literato nos muestra los avatares del yo en la intrincada dualidad del espíritu humano: corazón y mente, instinto y deber; y en las otras nos ofrece unos variopintos detalles campestres con las implícitas sensaciones de sencillez, alegría, placer y amor por la Naturaleza. Un relato “didáctico” (menuda paradoja teniendo en cuenta la aversión del escritor por todo lo relacionado con lo instructivo) sobre la angustiosa existencia y la búsqueda de la libertad individual que nos “adoctrina” a contemplar nuestro interior y su relación con las falsedades e imposiciones de la sociedad, organismos y demás entidades anquilosadas con sus arraigados convencionalismos.

Escrita hace 9 años · 5 puntos con 8 votos · @FAUSTO le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@Hamlet hace 9 años

Buena reseña, Fausto. Me ha gustado mucho. Solo un apunte. "Bajo las ruedas" no es su primera novela. Supongo que lo has puesto porque tienes la edición de bolsillo de Alianza y es lo que pone en la contraportada. Debe tratarse de un error involuntario (seré bien pensado) del autor de la misma. La primera novela de Hermann Hesse es "Peter Camenzind", que no se encontraba en Alianza sino editada por Caralt (hay ficha en Sopa). Fue la que le dio a conocer ya que fue todo un éxito en la Alemania de su juventud. Es una novela excelente, yo diría que incluso más que "Bajo las ruedas", con la que guarda concomitancias ( siempre pasa en Hesse como ya sabes).

Anterior a Peter Camenzind, Hesse tiene una narración que se llama "Hermann Lauscher, el caminante", aunque por extensión no llega a considerarse novela todo y ser narrativa.

Yo descubrí a Hesse, también a los 20 años, con "Narciso y Goldmundo" y me ganó para siempre. Te la recomiendo si no la leistes porque es una de sus narraciones más bellas, y como otras suyas está salpicada de elementos claramente autobiográficos que dan más autenticidad aún a lo narrado.

Un saludo, Fausto!!

@Faulkneriano hace 9 años

Excelente reseña, Fausto. Atrapas muy bien la esencia de la obra, que es un repaso en toda regla a las convenciones de la educación centroeuropea, en el estilo de Las tribulaciones del joven Torless, de Musil, otro germano muy hostil a las instituciones educativas de su tiempo. Y hay más ejemplos.

Yo soy de los que leí a Hesse en la adolescencia. Antes de los 18 años habían caído varios volúmenes de cuentos, Demian, Bajo las ruedas, El lobo estepario y El juego de los abalarios, que es el que más me gustó porque no me enteré de nada pero me llamó poderosísimante la atención por su trama (o por su ausencia de trama) y su suntuoso estilo. Es curioso: años después leí Siddharta y ya me gustó menos, así que no he vuelto a leer, salvo alguna excepción, a Hesse, del que tengo muchas obras en casa. No creo, sin embargo, que sea un escritor para jóvenes: es sólo que no me atrevo a volver sobre obras que son una vivida parte de mi pasado de lector. Tonterías, lo sé bien. Y Hamlet tiene razón: yo también caí, por eso de la portadilla de Alianza.

@FAUSTO hace 9 años

Tienes razón Hamlet, tanto en su primera novela que es “Peter Camenzid” y que mi error (inexcusable) se debe a la sinopsis de la editorial Alianza. Por supuesto anoto tus sugerencias, tenía previsto seguir la obra de este autor con “El último verano de Klingsor” (con otros 2 relatos más), “Cuentos maravillosos” y la relectura de “El lobo estepario”, ya que tengo los 3 libros. Aunque quizá comience por su “autentica” primera novela o el primer escrito que mencionas, ya que siento curiosidad por conocer sus verdaderos inicios literarios. A "Narciso y Goldmundo" también le tengo echado el ojo, siempre he leído excelentes críticas. Seguramente, y al igual que con Galdós y Chandler, intentaré leer toda su obra.
Saludos, Hamlet. Gracias por la información y consejos.

Muchas gracias Faulkneriano. Yo tampoco creo que Hesse sea un autor exclusivamente para la adolescencia, quien afirme eso es, como mínimo, un frívolo y no conoce suficientemente su obra; pero lo que hubiera dado por conocer sus libros en la adolescencia en vez de tanta literatura barata (en los dos sentidos: económico y calidad) y de evasión, reconociendo que tampoco me arrepiento ni avergüenzo de tales lecturas.
Llamativo y acertado lo que comentas sobre “El juego de los abalorios”, yo tuve una sensación parecida; aunque no me parece una de sus mejores narraciones, es, por lo menos, interesante y sorprendente. Tiene algo de ciencia-ficción con la invención de esas bolas de cristal que intenta sintetizar todo saber, ciencia y sensación espiritual. Y, por supuesto, recalcando temas como la cultura, el misticismo, religión, amistad, belleza de la vida y naturaleza. Me pareció un libro un tanto presuntuoso y metafísico, con fragmentos fascinantes combinados con otros más difíciles de seguir. En cualquier caso, una historia que merece la pena ser leída.

@Hamlet hace 9 años

De error inexcusable nada, Fausto. Que el error es de Alianza no tuyo. Yo lo sabía porque ya había leído "Peter Camenzind" cuando vi la solapa de "Bajo las ruedas" en la edición de Alianza, por nada más.

Ya dirás que tal "El último verano de Klingsor" que es de las de Hesse que aún tengo pendiente junto con "El juego de abalorios", que pese a tenerlo en casa hace tiempo que lo tengo aparcado. Quizás sea el año de cogerlo definitivamente. Y también el libro de biográfico de Hugo Ball sobre su amigo Hesse.

El de "Cuentos maravillosos", que supongo es la compilación bajo ese título de Edhasa no es de lo que más me gustó de los suyos, aunque su sensibilidad y sensualidad literaria, evidentemente, están presentes. De compilaciones de relatos me gustó mucho más "Noche de junio" (también sale en Sopa) que contiene uno de los relatos más bellos dedicados a la bibliofília, entre otras estupendas historias.

Al hilo de lo que decíais de la profundidad de Hesse, al que a veces se le ha denostado como lectura adolescente o juvenil, os recomiendo sus escritos más ensayísticos, como por ejemplo "Obstinación" . Hesse fusiona de una manera muy poética, auténtica y vivida, a Nietzsche, Santo Tomás y la moral franciscana y las filosofías orientales. Es un autor sumamente interesante en este sentido. Hay un libro de la editorial Noguer, "sobre la guerra y la paz" (también aparece en Sopa), que está francamente bien y que contiene algunos de los relatos más míticos de Hesse: "El europeo" (me encanta!!) y el famoso "El retorno de Zarathustra", además de otros escritos que dejan constancia de su categoría literaria y humana.

Pues nada que ya veis que cuando se habla de Hesse me enrollo ja,ja. Perdonadme por el tostón.

Un saludo!!

@lucero hace 9 años

Hermann Hesse era un autor que allà en nuestra adolescencia, se recomendaba a los jòvenes. Enamora de joven y es cierto que cuando retomè su lectura, años màs tarde ya no experimentè lo mismo. Y el amor de mis amores fuè Narciso y Goldmundo.
Excelente reseña Fausto.

@FAUSTO hace 9 años

Bueno, lo de inexcusable tiene su razón de ser, pues antes de volver a leer “Demian” leí un par de artículos muy buenos sobre la biografía de Hesse y aunque recuerdo varios detalles de su vida, seguramente se mencionaba cuales fueron sus primeros trabajos; de todas formas, con echar un vistazo a la socorrida wikipedia me tendría que haber dado cuenta. Lo importante es que “Bajo las ruedas” es una excelente novela.
Tengo la misma edición de “Los cuentos maravillosos” que está en SdL que, por cierto, ya que es una ficha creada por ti, hay una pequeña errata en la relación de los cuentos: “La montaña” no es un cuento, sino el título de un apartado del relato “Faldum”. Estuve indeciso entre esta recopilación de cuentos y la novela, y tu 6 en ese libro y la alta puntuación que tiene “Bajo las ruedas” facilitaron las cosas. Pero, como digo, caerá esa recopilación, a ver si tengo más suerte.

Para nada de rollo, siempre es atrayente si lo que se cuenta es interesante. Recojo tus recomendaciones, especialmente el ensayo “Obstinación”. La mezcla de ideologías y creencias entre occidente y oriente, tan presente en sus textos, siempre son apetecibles.

Gracias, lucero. Esa sensación tuya, por desgracia o fortuna, para mi es imposible, pues, como ya he dicho, todas mis lecturas de Hesse han sido de adulto y han sido bastante fascinantes, exceptuando “Siddharta”. Tengo la impresión de que si hubiera leído algunos de sus libros en la adolescencia no hubiera decaído mi interés por su narrativa con el pasar del tiempo, aunque, claro, esto es una simple intuición. Desde luego no son todos sus libros para los adolescentes, un claro ejemplo que he experimentado han sido “El juego de los abalorios” o “El lobo estepario”.

Saludos para tod@s.

@Hamlet hace 9 años

Oído cocina. He estado mirando lo de la relación de cuentos y tienes razón. Cuando cree la ficha supongo que cogí directamente el indice y he visto que allí aparece como otro cuento más. Es más, mientras que en "Faldum" lleva de subtítulo "La feria" en el siguiente capítulo pone "La montaña" a secas, sin hacer referencia a Faldum, todo y la continuidad. ¡Voy a cambiarlo!

Ya dirás que tal te parecen los "Cuentos maravillosos", Fausto. Sobre "Obstinación" son, sobretodo, escritos autobiográficos en el sentido que aportan información sobre Hesse como persona, escritos por él, pero sin pretender ser biográficos algunos de ellos. El de "Obstinación", propiamente dicho, aparece también en "Mi credo" y en él Hesse expone su personal postura vital que él llama "propio sentido" (eigensinn). Otros que contiene son cartas, por ejemplo, desde Maulbronn o Stetten o algunos fragmentos de su diario. Sin embargo, se echa en falta, por ejemplo, que habiendo un escrito suyo sobre su "El retorno de Zaratustra" , sin embargo, el texto de referencia no esté ( aparece en el de Anagrama que te he comentado). Con todo es un libro bastante interesante para conocer y disfrutar más a Hesse.

Un saludo, Fausto!!

@Faulkneriano hace 9 años

Ahora que lo pienso, y al hilo de lo que decís por aquí, creo que el Hesse que menos ha debido pasar de moda es el más germánico y el menos "oriental". Siddartha lo leí de mayor y me gustó bastante menos. Y El juego de los abalorios no sé qué tal escaparía ahora: lo que dices, Fausto, tiene muchos visos de ser cierto. Sigo debiendo mucho a Hesse, pero procuro ser muy imparcial.

@Hamlet hace 9 años

A mí "Siddartha" tampoco es de los que más me gusta de los que he leído de Hesse. Prefiero antes "Narciso y Goldmundo", "Demian", "El lobo estepario", "Peter Camenzind", "Bajo las ruedas", "Knulp"....y, curiosamente, "Viaje a Oriente" es otro de los que menos me gustan.
Habéis reanimado mi interés con vuestros comentarios y la estupenda reseña del amigo Fausto. Acabo de ver que está publicada en castellano su novela "Rosshalde", que no he leído, y que nikkus la valora con un 8. O sea que igual la busco para leerla. Sin olvidarme de "El juego de abalorios", claro está.

@FAUSTO hace 9 años

Ok., Hamlet. Intentaré buscar en biblioteca o en ebook “Obstinación” o “Mi credo”, los otros libros literarios son más fáciles de encontrar, son más accesibles en cualquiera de los dos formatos.
Seguro que “El juego de los abalorios” será, como poco, una lectura que no te dejará indiferente.

@Hamlet hace 9 años

El de "Obstinación" si que puedes encontrarlo fácilmente en libro porque se ha reeditado varias veces en bolsillo. De hecho, creo que no está descatalogado y se encuentra en la colección que Alianza dedica a Hesse. Igual que "Peter Camenzind", según veo. El que si que es complicado es el "Mi credo". Hay varias ediciones pero todas ellas de Bruguera y de hace muchos años. Yo tengo la anaranjada que sale en la ficha y lo conseguí de casualidad de segunda mano.

El problema con la obra de Hesse es que está desperdigadísima en diferentes editoriales, colecciones y agrupaciones. Vamos, que ir siguiendo su obra es como ir completando un puzzle donde algunas piezas están en paradero desconocido. Estas vacaciones adquirí, en una librería de segunda mano de Tremp, el tomo dedicado a Hesse dentro de la colección "Premios Nobel de Literatura" . Contiene "Peter Camenzind" y "Bajo las ruedas", que ya tenía, y "El ciclón" ( Der zyklon) y "Hermosa es la juventud" ( Schön it die jugend). Y por ¡ 2 Euros!

Y sí, a ver que tal "El juego de abalorios" cuando lo lea. Después de lo comentado por Faulkneriano y por ti, tengo curiosidad por ver que impresión me causa. También tengo curiosidad por ver que te parecen "Peter Camenzind" y "Narciso y Goldmundo" cuando los leas, ya que son dos de mis favoritos. Pienso que si te gusto "Bajo las ruedas" estos también lo harán.

@Poverello hace 9 años

Menos mal que no es necesario elegir entre reseña y comentarios en orden de preferencia. Enormes ambos.

Como casi tod@s, también descubrí a Hesse en la adolescencia tardía, con 'El lobo', y opino, también como la mayoría, que no es para nada un autor para jóvenes. De hecho, 'El lobo estepario' no creo que sea demasiado fácil de captar en esencia para un adolescente. Luego leí 'Siddharta', que me impactó, pero más por la influencia que tuvo a nivel filosófico-espiritual en mi vida que por lo literario en sí, pues también me parece bastante normalito, digamos.

Después tan sólo he leído algún recopilatorio de textos y a 'Demian' lo tengo en la cámara de pendientes desde casi aquella época adolescente y es el único que realmente me apetecía leer. Ahora no sé...

Excelentes tod@s vosotr@s, como siempre.

@FAUSTO hace 9 años

Poverello, pues si decides intentar alguna lectura de Hesse, “Demian” es una excelente elección. Al igual que “Bajo las ruedas” se puede considerar una novela indicada para “jóvenes”, en el sentido de los temas que trata: desarrollar el espíritu crítico y afianzar la propia personalidad (aspectos que conviene recordar y tener muy claros a cualquier edad). Pero la novela contiene muchas materias y posee una gran riqueza de interpretaciones. Sigue insistiendo en el dualismo que aludí antes, la interpretación de la vida, sentimientos místicos, reflexiones filosóficas y psicológicas, la amistad y el amor, etc. En fin, un buen relato con “cargas de profundidad” en una trama amena y bellamente escrita.

Un saludo para ti y para tod@s.

@Tharl hace 9 años

Magnífica reseña Fausto, y los comentarios ídem de lienzo. Anda que estar apunto de perderme una conversación sobre Hesse... no me lo habría perdonado! Me habéis vuelto a meter el gusanillo por el autor germano.
Como muchos de vosotros lo descubrí en mi adolescencia más tardía (19-20 años), a través de DEMIAN y ha sido una de las lecturas que más me ha marcado. Sin duda es la edad en la que más se agradece su lectura, pero no la única. Lo cierto es que ninguna obra suya me ha dejado indiferente y les debo mucho.
De las dos que he leído: DEMIAN y SIDDHARTHA, me parece inmensamente mejor la primera. Pobre Siddhartha parece que a nadie convence :(. No obstante ninguna me parece novela para adolescentes. Es cierto que son novelas de iniciación, de descubrimiento, de autodeterminación, de madurez; pero, me parece estúpido pensar que la búsqueda de uno mismo y de un sentido acabe con la adolescencia. Es más, probablemente de adulto se necesite más que nunca, entre tanta preocupación y escaso tiempo, la invitación de un libro a volver a estos temas.

Un abrazo a todos.
Espero conseguir pronto LOBO ESTEPARIO.

@FAUSTO hace 9 años

Gracias, Tharl. Esta vez coincidimos en los comentarios, ¡que aburrido!, jeje, es broma. Espero que disfrutes con “El lobo estepario”, yo también tengo intención de volver a leerlo.
Saludos a todos.

@Aliomo hace 9 años

Habéis dicho ya todo lo que pensaba poner en mi reseña, por lo que me la ahorro. Tan sólo quería romper una lanza en favor de Siddartha. Suelo leer a los autores alemanes en idioma original y Bajo las ruedas ha sido una lectura muy complicada por la cantidad de ideas que quería transmitir el autor. En cambio, Siddartha transmite la misma cantidad y con más profundidad y en cambio utiliza un lenguaje fluido y sencillo. Creo que el mérito de Siddartha fue plasmar (en alemán recordemos) una relación de ideas y sentimientos de forma simple......de forma pura. Ahí está el mérito de Hesse y su madurez como escritor.

Sólo eso. Del resto, totalmente de acuerdo sobre lo dicho sobre el libro. Añadir tan sólo que es uno de los libros más tristes que he leído.....quizá porque a muchos niños les quitan la infancia de esta forma.

Saludos!