DAMAS DE ARMAS TOMAR por FAUSTO

Portada de LA DAMA DEL LAGO

Fue la primera novela que leí de este escritor norteamericano, que apenas recordaba. Seguramente la primera lectura no la he disfrutado tanto y tampoco me he cerciorado de su gran categoría como ahora. Se puede decir que esta relectura ha sido una nueva historia para mí, y bastante agradable.
“La dama del lago”, título con reminiscencias de la leyenda artúrica, es la 4ª novela y el ecuador de la serie de relatos protagonizados por Philip Marlowe. Además del marco natural de Los Ángeles, el detective se desenvuelve, como pez en el agua, en parajes lacustres rodeados por la naturaleza salvaje, y ambientes urbanos, no menos peligrosos, de ciudades más pequeñas como Bay City (topónimo que disfraza a Santa Mónica).

Novela escrita en 1943, posee la misma fecha la acción narrada. En el texto hay diseminadas varias alusiones que hacen referencia a la coetánea 2ª Guerra Mundial; presente en forma indefinida, como algo tan amenazador como espectral.
Un relato donde es incontestable el protagonismo femenino en la trama. Deambulan varias mujeres de variado “calado”: la clásica femme fatale tan seductora como manipuladora y mortífera; secretarias atractivas e inteligentes que son eficientes en varias facetas; esposas celosas e impertinentes; o aquellas que son independientes, promiscuas, frívolas y caprichosas, y que, ante un posible escándalo, son el quebradero de cabeza de sus ocupados y temerosos maridos.
Otra peculiaridad de “La dama del lago”, son sus personajes normales y corrientes. Esta vez no se pasean por el argumento gánsteres, traficantes de drogas o políticos corruptos; habituales especímenes en sus primeros libros.

Del mismo modo que en las obras anteriores, Marlowe hace gala de cinismo, desconfianza y un ingenioso sarcasmo en sus diálogos. Tiene como objetivo encontrar la verdad, que permanece oculta entre apariencias, pasados oscuros, enredos y personas sin esperanzas. Con humor acido, desapego, psicología sobre la condición humana y su larga experiencia, intentará seguir una actitud recta y honesta en un camino lleno de recovecos.

Como toda buena novela negra, y como las antecesoras de Chandler, la intriga tiene (y debe) como principal intención el análisis de la sociedad, y poder cristalizarlo mediante la narración en forma de denuncia. Al igual que en “La ventana alta”, intenta sacudir conciencias mostrando los métodos abusivos que utiliza la policía de una población pequeña y “tranquila”. Sin embargo, Chandler no cae en el error (y poco real) del maniqueísmo absoluto, además muestra la honestidad y la profesionalidad (tan acorde a Marlowe) de algunos de estos “denostados” agentes de la ley.

El misterio, la búsqueda de una mujer desaparecida y el hallazgo de un cadáver, no solamente cumple el requisito de introducirnos y describirnos la corrupción, la degeneración moral y la ambición de una comunidad o personas, si no que juega un papel importante el resolver el enigma. En la mayoría de este tipo de novelas la trama detectivesca del caso queda relegada a un segundo plano, pero, esta vez, Chandler acentúa y da más énfasis a la intriga. El escritor cuida más las pistas, los indicios y los detalles puramente manejados por el detective de pipa y lupa. Y mezclado con las características habituales de cinismo, mordacidad, violencia, sexo, alcohol, drogas, etc. da un resultado con doble satisfacción para los amantes de ambos géneros consanguíneos.
Aunque, para ser sincero, uno de los misterios principales parece bastante obvio y es fácil descubrirlo.

Trama elaborada con varias ramificaciones, con toques de casualidad y causalidad, que la hacen aún más interesante. Con un estilo habitual en Chandler (directo y conciso) confecciona una intriga compleja y adictiva; todo un goce para esta clase de lectura. Hasta ahora (me faltan 3), y junto con “Adiós, muñeca”, son los mejores casos de este procaz y solitario detective.
Libros que dejan huella, como varias de sus frases. Y para terminar mi comentario, copio una de ellas:
“No me gustan sus modales…" "No importa -le respondí - no están en venta.”

Escrita hace 9 años · 4.8 puntos con 8 votos · @FAUSTO le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@_567_ hace 9 años

Tiene buena pinta, Fausto, a pesar de eso que comentas sobre uno de los misterios principales y su facilidad para ser descubierto. A veces, en la novela negra, de tan obvio que resulta el asunto tú mismo te dices: "Bah, no puede ser tan sencillo.." y después resulta que tendemos a retorcer demasiado la investigación como lectores, aunque también es cierto que siempre nos quedan descubrir los motivos que llevaron a un individuo X a actuar así, y por supuesto a analizar la técnica de investigación empleada por el detective X para resolver el caso. Me llama la atención lo que comentas acerca de la profesionalidad de la policía en la novela, algo de lo que podría hablarse largo y tendido; supongo que los métodos empleados en una ciudad como LA no tienen nada que ver con lo que acontecía en otras ciudades como Chicago o NY en ese mismo escenario temporal en que se sitúa la novela, 1943 (interesante por cierto el dato sobre la escritura en tiempo real de Chandler).
A ver si corro mejor suerte que con "Adiós, muñeca" que no hubo manera de encontrarla en la Biblioteca y mira que la busqué y la busqué...

@FAUSTO hace 9 años

La historia merece la pena, a pesar de los pequeños inconvenientes que he expuesto.
En cuanto a la profesionalidad de la policía, esta vez no me refiero a la de Los Ángeles, que en el anterior libro, “La ventana alta”, les da un buen rapapolvo. En esta novela se trata de la competencia profesional de un capitán de Bay City (Santa Mónica) en contraste con un subordinado; y de la honestidad y decencia del sheriff de un pueblo.
La fecha, al no haber ninguna referencia clara, es una especulación mía, debe ser en 1943 ó 1942. El texto da impresión que EE. UU. ya ha entrado en la guerra. Ya que fue a partir de diciembre del 41 y la acción de la novela transcurre en los meses de junio y julio, debe ser entre esos 2 años.

Pues una lástima que no puedas encontrar “Adiós muñeca”, Krust. De este verano no pasa que me ponga con Ellroy, ya sea “L.A. Confidential” o “La Dalia negra” que son las adaptaciones que he visto en el cine.

@nikkus2008 hace 9 años

¡Cuántas ganas le tengo a Chandler!; pero también le tengo ganas a unos diez o veinte o treinta escritores más; lástima que mi cerebro no esté a la altura de mis ansias. Excelente reseña Fausto. Creo que no me importaría tanto si la resolución es previsible como si el desarrollo o el estilo del escritor fuera denso, complicado, o simplemente aburrido. Si sabe llevar la historia adelante, pues entonces la historia en sí me importa menos que la forma, q

@nikkus2008 hace 9 años

Decía - antes de que me jugara una mala pasada el teclado - que la forma me importa más que la historia en sí. De ser así, entonces espero a Chandler con grandes expectativas. Un abrazo Fausto y gracias por tu reseña, que como dije anteriromente, es excelente.

@FAUSTO hace 9 años

Hola nikkus, haces bien en tener en mente este escritor, aunque sea “rezagado”. La forma me parece ideal para este tipo de literatura, y el fondo, con algunos altibajos, posee más aspectos positivos que decepcionantes.
La composición de su detective Marlowe es una de las características que más me están cautivando de esta serie de novelas. Su amargura, cinismo, dureza, humor corrosivo, y todo esto mezclado con su honestidad y su moral integra, fiel siempre a sus principios, hacen de él una figura atrayente. Y para completar su carácter y dar más énfasis a la fascinación por este personaje, están sus aficiones: las mujeres (bellas y enigmáticas), se siente atraído y desconfiado a la vez, siendo los protagonistas femeninos más complejos y sugestivos que los masculinos; el alcohol, elemento vital para él aunque sin llegar a la embriaguez; el ajedrez, una forma de escapar de la asfixiante realidad; y la literatura, en cada novela deja pequeñas “perlas” de sus irregulares conocimientos literarios, pese a que en “El sueño eterno” desconocía a Proust.

Espero haberte “convencido” para mantener o, si puede ser, aumentar tu interés por Chandler. Un abrazo, nikkus.