NUEVE SEMANAS Y MEDIA por Shorby

Portada de NUEVE SEMANAS Y MEDIA

¿Cómo perder el control de tu vida en tan sólo nueve semanas y media?
Pues de mano de un tío como John (no puedo evitar acordarme de Mickey Rourke, que estaba en su muy buena época… ais…).

Algunos lo ven como una historia de amor, otros como una historia simplemente sexual; yo creo que tiene un poco de ambos.
Lo que sí está claro es que es una historia poco frecuente, pero apasionada a más no poder.


“A distancia, me parece increíble haber sido yo quien pasó por aquel período. Sólo me atrevo a mirar atrás, hacia aquellas semanas, como quien observa un fenómeno aislado, ya sumido en el pasado: un fragmento de mi vida, irreal como un sueño, carente de todo significado.”


Estamos en Nueva York, en la década de los 70. Elizabeth es una chica joven y atractiva, una ejecutiva que cree tener el control de su vida hasta que conoce a John, un hombre enigmático con quien establece una intensa relación que dura exactamente lo que dicta el título: nueve semanas y media.
Será una relación extrema, puramente sexual desde un inicio, donde ambos experimentan fantasías de todo tipo… eso sí, y menos mal, sin pinceladas pastelosas por ninguna parte (cosa que, personalmente, agradezco).
John empieza su periplo sexual con un sencillo foulard para vendarle los ojos a Elisabeth, hasta ahí todo bien. A ella le gusta, está fascinada con él, pues además es un tío atractivo e ingenioso, de conversación culta y agradable (Don Perfecto, vaya); sin embargo la relación va desembocando en otras prácticas, hasta llegar a la dominación y humillación libremente aceptada… en principio. Lo que comienza siendo puro gozo y disfrute, acaba por hacer perder a Elizabeth el control de su cuerpo y mente, haciéndola elegir entre sus deseos y su bienestar.

Mc Neill tiene la habilidad de ponernos en su pellejo y hacer que bailemos en camisón con esa sensualidad y ese pedazo de hombre mirándonos embobado (sí, me encanta Rourke en esta peli). Nos brinda un testimonio magistral en presente, autobiográfico (el nombre de la autora es un pseudónimo) y por completo estremecedor. Decir que aunque se centre más que nada en las citas de la pareja o se narren los encuentros casi con pelos y señales, no es una novela pornográfica ni vulgar, al contrario, la historia se cuenta con tal naturalidad que pone los pelillos de punta.
Me sorprendió mucho su lectura, pues había visto la película, sabía de qué iba y cómo terminaba… pero el libro narra episodios bastante más duros de lo que nos muestran en la gran pantalla, me gustó esa pequeña diferencia.

Y una vez más, no dudo en recomendar esta mítica película de 1986 –dirigida por Adrian Lyne- y su banda sonora.

Escrita hace 9 años · 3.8 puntos con 4 votos · @Shorby le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@Poverello hace 9 años

Hola, Shorby. Curiosa reseña.

Recuerdo perfectísimamente cuándo y dónde vi la película. 1988, en un cine, ahora desaparecido de Cáceres -como tantos otros- mientras estudiaba derecho. Me impactó, aunque creo que más por Kim Basinger. Las hormonas de la edad, digo.
Al poco leí el libro y ese sí que me impactó, de verdad, como bien dices, y le restó mérito a Lyne y los guionistas del filme, que rebajan hasta límites indecentes la crueldad, obsesión y dependencia emocional en la relación entre John y Elisabeth. Tal vez para la sociedad de siempre puritana de los USA no estaba de buen ver ese sado-maso que sí refleja en libro: dejarla atada en el piso durante horas, llevarla casi al éxtasis mientras practicaban el sexo y dejarla ahí con un palmo de narices... Vamos, que parece como si lo hubiera leído hace dos días.

@Faulkneriano hace 9 años

Pues la viste de reestreno, Poverello, porque es del 86. ¿En qué cine? Me apuesto que en el Capitol, muy amante de las repescas y de las sesiones dobles para soldados. ¿O en el Astoria, en el Coliseum, o en el Gran teatro? Viví muchos años en Cáceres, así que los conozco bien. Yo la vi cuando se estrenó, en el cine Colón, de La Coruña (bonito cine, pardiez) con la mitad del regimiento donde hacía la mili. Mala de solemnidad, todo hay que decirlo.Se agradece, Shorby, que des noticia de la novela, que supongo más interesante. ¿Es, por cierto,una novela o una confesión pura y dura?

@Poverello hace 9 años

Capitol, que recuerde. Sí, fue de reestreno. Y ciertamente, quitando el baile de Basinger (o a Rourke para las damiselas) poco más que destacar. Y encima el cuerpo de la Kim no era el suyo y Rourke se pasó toda la peli con alzas y veinte kilos de maquillaje para tapar su craqueado cutis (lo siento, Shorby).

Creo que era confesión, hora que lo mencionas, pero quedaba penoso decirlo.

@Shorby hace 9 años

Jajajajaja descuida, que me consta, pero lo dicho =P

Yo diría que es novela, más que confesión.
Eso sí, es una muy buena adaptación, cosa que se agradece de vez en cuando =) Pero más dura que la película, de la mitad al final =)