EL ANTÍDOTO MÁS EFICAZ CONTRA LA VIDA ABURGUESADA Y LOS ESTÚPIDOS HÁBITOS CONSUETUDINARIOS por nikkus2008

Portada de EL CLUB DE LOS SUICIDAS. EL DIAMANTE DEL RAJA

Stevenson felizmente fue el primero en descubrir la presencia de lo "extraordinario" en medio de la vida ruidosa de las ciudades; luego vendrían G.K Chesterton y Arthur Machen, éste último llevaría estos sucesos hacia el terror y no tanto hacia la aventura absurda. El diamante del rajá me ha gustado muchísimo y aun recuerdo las sensaciones que me ha dejado este libro. Las tres historias entrelazadas que lo componen, son de una sorprendente exquisitez y comprobarán que este señor Stevenson se vale de una prosa sencilla pero terriblemente eficaz para lograr mantener el interés durante todo el relato; éste es uno de los secretos más sorprendentes del escocés. Los otros cuentos de "Las nuevas noches árabes" o "Las nuevas mil y un noches" también son excelentes. Recomiendo este libro como así también "El dinamitero", que vendría a ser una continuación de "Las nuevas mil y una noches".
Si Stevenson hubiese escrito un centenar de libros de este mismo estilo, yo hubiera omitido cualquier otra lectura, sólo para disfrutar de ellos. Aun recuerdo la leída de "Las nuevas mil y una noches" en el andén de la estación Belgrano, después del horario de oficina, a lo largo de varias noches de un espantoso (pero apropiado) y crudo invierno, bajo las patéticas y mortecinas luces (de una palidez enfermiza) de la estación (todo esto contribuía a la magia que emiten las páginas de este libro; los claroscuros sobre los rieles bordeados de yuyos, más allá del andén, me sugerían y prometían aventuras bien distintas de la burguesa y apagada ocupación que ejerzo, no sin resignación ), y recuerdo también el relato "El pabellón de los médanos", que coincidió con unos días consecutivos de lluvias y días grises y ventosos; casi que podía oler el mar y escucharlo, y sentir la aspereza de la arena; y esto no es exageración de ninguna manera. ¿Nunca les ha ocurrido algo así?
¡Como no voy a amar a Setevenson, si me dió junto a Chesterton, Gautier, Lovecraft, Bradbury, Howard, Dunsany, Machen, vivencias fabulosas, en medio de una mediocridad repugnante, tantos momentos de evasión, de goce pleno y puro, que le debo, creo yo, los más gloriosos minutos de mi vida...!

Escrita hace 9 años · 3.5 puntos con 4 votos · @nikkus2008 le ha puesto un 10 ·

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