BIENVENIDOS A LODZ por Kodama

Portada de LA TIERRA DE LA GRAN PROMESA

Novela de Wladyslaw Reymont, escritor polaco nacido el año 1867 y ganador del Nobel de Literatura en 1924 por su obra Los Campesinos, en la cual retrata la vida y pasiones del campesinado polaco de finales del siglo XIX y principios del XX.
La tierra de la gran promesa, escrita unos 5 años antes que Los Campesinos, se enmarca en la misma categoría del realismo social y bien podrían considerarse como complementarias: mientras la que le valió el Nobel se centra en la vida del campesinado con el trasfondo rural de la época, ésta anterior nos retrata la sociedad industrial capitalista urbana de la misma época.

Con la ciudad de Lodz (conocida como la ciudad de la eterna promesa por su rápido crecimiento al amparo de la industria textil) como nexo de unión de los numerosos personajes y tramas, Reymont muestra la desmesurada ambición por el dinero bajo la premisa del todo vale, apareciendo como consecuencia, las diferencias sociales, el contraste entre lujo y miseria, la perdida de valores, el abandono rural por la migración urbana y el crecimiento urbano desmedido a costa de la naturaleza.

Si bien el objetivo (cumplido) de la novela es esa crítica al sistema capitalista-industrial, no se trata de una crítica encarnizada y sangrienta. La dura vida del proletariado y sus precarias condiciones laborales aparece a cuentagotas y todavía no se refleja ese odio de clases, para muestra decir que el único conflicto sangriento entre trabajador y propietario se da por un “lío de faldas”. Sobre la migración campo-ciudad el autor da unas pocas pinceladas resaltando un bello párrafo cercano al final del libro.

La mayor crítica recae en los personajes que representan el capitalismo (propietarios de fábricas, banqueros, prestamistas, nobles…). En sus relaciones sociales, amorosas y económicas; los negocios y tratos clandestinos, las falsas apariencias cuando conviene, la figura de la mujer a la cual sólo se le valora por la dote que otorga el padre en el matrimonio… Raymont también aprovecha la diversidad de Lodz (polacos, alemanes y judíos) para centrar sus críticas en los tres grupos sociales, aunque con diferencia en los judíos, claros representantes en esta novela de la falta de escrúpulos para conseguir dinero.

La trama principal recae en el personaje del polaco Karol Borowiecki, trabajador cualificado (y bien remunerado) de una de las mayores fábricas textiles de la ciudad con un único sueño: ser el dueño de su propia fábrica. Para ello se une a dos amigos Max Baum (alemán) y Moritz Welt (judío). Tres personajes que el autor utiliza para mostrar los diversos caminos hacia la riqueza, siendo Max al que mejor se le representa con sus valores morales y a Moritz al que peor siendo el claro ejemplo del todo vale aunque se deba perjudicar a otros.

Un consejo si alguien decide leer la novela: si al principio uno se pierde con tantos nombres e historias que puedan parecer inconexas unas con otras seguid, a medida que avances en la lectura, y te vayan sonando los personajes te parecerá más ágil y entretenida.

Y si tras esta parrafada alguien se anima a leer-visitar la Lodz reymontiana, adelante, pasen y vean, visiten sus fábricas y las mansiones de sus dueños, y por el mismo precio, una pequeña escapada a Kurow,. Pero no se quede ahí, conozca a las grandes fortunas de Lodz y asista a sus reuniones sociales y a sus veladas teatrales. Si le parece poco, habrá algo de tiempo para compartir con los menos favorecidos.

En definitiva, una novela fruto de su época, que nos presenta la ciudad de Lodz unos años antes de verse afectada de primera mano por la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa.

Escrita hace 10 años · 4 puntos con 6 votos · @Kodama le ha puesto un 8 ·

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