EL BLANCO Y NEGRO DE UNA OBRA DE HORROR por Hamlet

Portada de LA GUARIDA DEL HORROR DE H.P. LOVECRAFT

Un cómic destacable y recomendable, pero algo irregular, como suele suceder cuando se compone de varias historias. Hay un par de ellas, si se quieren tres, que están muy bien y que además coinciden con ser las desarrolladas en forma de relato por Lovecraft y, por tanto, más deudoras en lo que a literalidad se refiere de su genio. Esas histórias son DAGON, LA MÚSICA DE ERICH ZANN y sobretodo ARTHUR JERMYN (maravilloso y terrible descubrimiento de connotaciones darwinianas, pasadas por el filtro del genio de Nueva Inglaterra). Las otras, basadas en poemas de Lovecraft, no funcionan tan bien (que tampoco digo que mal), todo y los esfuerzos de Corben, sobretodo porque no son tan sólidas, ni elaboradas. Todo y con eso, hay que reconocerle a Corben, que aparte de su indudable y reconocida calidad para ilustrar historias de terror en blanco y negro, posee las suficiente capacidad para hacer de un poema una aceptable historia, pese a la sencillez de éstas. No sé, quizás soy demasiado exigente con Corben, porque dificilmente se podía hacer más. Por último, destacar la brillante labor editorial que ha tenido el gusto y el valor de tras cada historia colocar el correspondiente relato o poema en que está inspirado. Y digo lo de valor, porque está claro que es difícil ,todo y el talento de Corben, hacer justicia a los textos de Lovecraft.

Escrita hace 11 años · 4 puntos con 2 votos · @Hamlet le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@Poverello hace 9 años

Qué de verdades dices en tu reseña, Hamlet. La más gorda lo de la verdad ubicua de que resulta imposible pasar a imágenes el bestiario de Lovecraft, del que reconozco que tan sólo he leído algunos de sus relatos (mea culpa) y en breve me lanzaré con el Horror de Dunwich.
Hace apenas unos días terminé la novela gráfica Los mitos de Cthulhu, de Breccia, y me resistí a hacer una reseña habida cuenta de los propios reparos y opiniones del autor, que reconocía en su momento que se hubo de lanzar a la más elevada de las experimentaciones para llevar a cómic el horroroso universo de Lovecraft. Para mí, con mucho interés (también para el lector/a), pero sin demasiado acierto. Al abigarrado texto del escritor (que mantiene Breccia en extensos párrafos), se une la indeterminación de Breccia en determinados momentos, y tengo la impresión de que no sé ni qué es lo que está ilustrado. En el caso de la novela gráfica de Breccia es como si ilustrara la narración del escritor.
En el caso que nos ocupa, cierto lo que dices, excepto los tres primeros episodios de cada libro, el resto difusos... Al contrario de lo que pasa con Breccia, Corben pierde el énfasis de los relatos convirtiéndolos en sencillos bocadillos, fáciles de leer, pero escasos del sentido tétrico de Lovecraft.
Tendrán razón los dos, tanto Corben como Breccia, y como tú mismo en la reseña. Es imposible dibujar a Lovecraft; fijo. O se flojea a nivel ilustrativo como Breccia, no ya por la calidad (que sigue siendo excelsa en el argentino -era 1974-) sino por la entelequia, o la limitación planea en el hilo argumental, como Corben. No obstante, sin duda, ambos cómics son muy recomendables, sobre todo a nivel artístico por la calidad y originalidad de ambos dibujantes.

Un saludo, Hamlet.

@Hamlet hace 9 años

Gracias por tus halagos, Poverello. Tu comentario es una magnífica aportación a mi incompleta reseña. El cómic de Breccia no lo he leído aunque algunas veces ha pasado por mis manos en la librería. Quizás algún día caiga definitivamente en mi poder, al menos el tiempo suficiente para leerlo y formarme una opinión sobre él. Gracias por la información que me has aportado y por la atención prestada a mi reseña.

Un saludo, Poverello.