CRUEL VISIONARIO por Sueiro

Portada de EL PRÍNCIPE
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La obra se sitúa en una Edad Media que había creado en Europa numerosos principados feudales fraccionados y dispersos. Todos ellos resultaban adversos a la necesidad de centralización del poder requerido por los nuevos estamentos sociales

El hombre se ha relacionado siempre a partir del poder o la aspiración a éste. Pero mantenerlo requiere un gran esfuerzo y una gran destreza que no todos los hombres poseen. Por eso Maquiavelo dedicó su obra póstuma a los políticos de su tiempo. En “El príncipe”, el autor descubre la naturaleza del poder de una forma realista y rotunda

Consigue dividir poder de Iglesia, institución sumamente importante para una época en la que ésta dominaba todos los ámbitos de la vida civil y política, aunque Maquiavelo considera su mantenimiento como garante del orden público.

El texto está compuesto por 26 capítulos, y va dedicado a la figura de Lorenzo II de Médici, con la esperanza de reconquistar el encargo de secretario de la República. Le plantea una necesidad de cambio en su política de gobierno con el propósito esperanzador de lograr una Italia unida. El autor argumenta que los valores y la moral tradicionales no se ajustan a la inestable Europa renacentista. Por ello plantea al gobernante “el arte de conquistar el poder”, al que identifica como el Estado. Es destacable que Maquiavelo se dirige en todo momento de tu hacia su persona.

Este libro pone así la línea de origen de la ciencia política, y su frialdad a la hora de establecer las pautas de un buen gobierno y el perfil de su gobernante, ofrece un estilo único, del que ha derivado el término "maquiavélico". El maquiavelismo no escatima recursos a la hora de ofrecer medidas violentas que garanticen el buen funcionamiento de un gobierno y el bienestar de su gobernante, relegando a la moral y a la ética en un segundo plano.
Maquiavelo posee un punto de vista muy amargo pero realista sobre el comportamiento interesado del hombre, que se resume en una frase que cabe resaltar: “Los hombres siempre son malos si no son buenos por necesidad”. Para él, el hombre es por naturaleza perverso y egoísta, preocupado sólo por su seguridad y por aumentar su poder sobre los demás. También es destacable la visión que tiene de la mujer, a la que considera que hay que mantener sumisa aunque para ello haya que ‘zurrarla’.

El contenido del libro versa sobre lo que cualquier jefe de Estado debe llevar a cabo para que su gobierno sea eficaz, fuerte y duradero. Demuestra cómo las razones de un gobierno pueden hacer llegar a la infidelidad y al crimen. Para ello, se vale de numerosos ejemplos sobre la figura de líderes históricos, como los Borgia, Alejandro Magno, Julio César e incluso Fernando de Aragón. Establece, de forma muy breve, las causas de la buena o mala organización de sus imperios, mostrando su política y la forma que tuvieron de adquirirlos y de conservarlos.

De esta manera, la mayoría de los aspectos del poder que expone, son ejemplificados con políticas de antiguos imperios y líderes que han escrito su página en la historia. Se apoya tanto en ejemplos de gobiernos inestables o que han fracasado, como en Estados que han brillado por su éxito. Su finalidad es demostrar la validez de sus consejos y facilitar el entendimiento por parte de su principal destinatario, Lorenzo de Médici. Además, expone causas y analiza posibles peligros y desequilibrios del poder, así como las relaciones de un príncipe con los súbditos y nobles.


Bajo mi punto de vista, Maquiavelo era un “fuera de su época”, visionario pero vil en su modo de entender las relaciones sociales. Éste alaba la virtud de los gobernantes que son crueles y sádicos con unos pocos y así mantienen el Estado, mientras que critica a los pueblos y príncipes buenos que dejan que sus enemigos destruyan una parte de su patria. Defiende por tanto a un gobernante resuelto y activo.

No estoy de acuerdo con la idea de Maquiavelo de que un gobernante debe ser inflexible ante todo para preservar el bien del Estado y el suyo propio, aunque sea a costa de una conducta tirana y éticamente indigna. Además, esto se complementa con la seducción mediante el lenguaje para manipular las creencias y opiniones del pueblo sin escatimar en egoísmos y embustes.


Pero sí es elogiable la manera en que Maquiavelo es capaz de mostrar las cualidades de un Estado ideal en un texto que destaca por su precisión y brevedad. Esta obra representa una interesante interpretación de la realidad que ayuda a comprender la evolución social y política del mundo del renacimiento. Consigue exponer todas las pautas y compararlas con gobiernos históricos en tan sólo 26 breves capítulos. Además su visión puede ser aplicable tanto a políticas posteriores a su publicación como a las actuales.

No le falta razón a Maquiavelo al argumentar que un buen político debe prevalecer los intereses de quienes representa sobre los suyos propios, y que por ello se dice que es “prisionero” de sus actos. Lección magistral que tristemente muchos políticos de hoy en día no parecen haberse aprendido.

Escrita hace 10 años · 4.5 puntos con 4 votos · @Sueiro le ha puesto un 7 ·

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