CATORCE AÑOS por Faulkneriano

Portada de EL ENAMORADO DE LA OSA MAYOR

Volver sobre los libros leídos hace mucho es peligroso. Me recuerdo con catorce años leyendo esta novela atípica, rugosa, con la aspereza de la realidad (pero sin nada que ver con el realismo socialista u otros ismos), que me conmovió porque mostraba sin más a hombres a oscuras, cargando pesados fardos y rezongando, escuchando los ruidos del campo y siguiendo en silencio trochas casi indistinguibles bajo la luz de la luna y de las estrellas. No había idealismo ni coartadas sociológicas: eran delincuentes que posiblemente no llegarían a viejos (las peleas o los guardias terminarían con ellos antes o después). Pero sí había un hombre joven, que comenzaba su andadura, un poco a trompicones, en la vida áspera más allá de la adolescencia, mezclando el candor con la recién adquirida experiencia de lo violento. Recuerdo (y hace más de treinta años de eso) las descripciones del campo nocturno, de las tabernas llenas de humo, escupitajos y charcos de vodka, y, muy a lo lejos, un secreto anhelo de pureza.

Como no me atreví a volver a leerla cuando la tuve de nuevo en mis manos, se la recomendé a mi hijo de catorce años. Le encantó. Es por eso, pasada ya toda una generación, que me animo a recomendarla.

Escrita hace 11 años · 4.7 puntos con 3 votos · @Faulkneriano le ha puesto un 8 ·

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