Este es uno de los que salió de mi estantería de libros cortos y de mis ráfagas de aletoriedad para elegir lecturas.
Nuestro protagonista es un cuarentón separado y fracasado que va a llevarse a su hija adolescente (con lo que ello conlleva) de vacaciones… que no salen como esperaba porque aparte de no entenderla, ella acaba yendo con la familia de su novio, que parece salida de una serie de Antena3 mala.
Asistimos a un viaje cada vez más surrealista, que acaba por no tener pies ni cabeza y que, personalmente, creo que intenta abarcar más de lo que finalmente ofrece, quiere tocar muchos temas para tan pocas páginas y al final no ahonda en ninguno, salpicándonos con conversaciones de chat con su padre muerto, gente extraña que se le va cruzando, robos, negocios turbios… supuestamente tratado con sarcasmo.
He comentado más veces por aquí que soy bastante complicada en cuanto a leer novelas “de humor” o “sarcásticas”, ya que ni mi humor ni mi sarcasmo suelen coincidir con lo que leo y me quedo un poco con cara de seta.
Como aquí.
Sin pena ni gloria, la verdad.
Escrita hace 2 días · 0 votos · @Shorby le ha puesto un 4 ·