Benditos malditos pueblos por arspr

Portada de YO NO SÉ DE OTRAS COSAS

Carcoma, Te di ojos y miraste las tinieblas, quizá Temporada de Huracanes, por supuesto Un amor, y ahora este.

Está claro que, si eres hábil como escritor, cuando concentras las vivencias humanas en un núcleo reducido, consigues destilar emociones y relaciones sociales que, paradójicamente, acaban por volverse universales. Aunque lo de la paradoja es solo aparente y falso de raíz. En cuanto escarbas un poco te das cuenta que es precisamente ese espacio constreñido, a la vez tan cercano, pero a la vez tan susceptible de volverse ajeno y alienígena con meros ajustes de tramoyista en el escenario, el que permite a las historias en ellos narradas coger una fuerza mucho mayor.

Aquí volvemos a tener el caldo de cultivo de la opresión que es que tu mundo se circunscriba a cuatro vecinos como en Carcoma. Pero lo que allí era un libro de crítica social clara, y también casi de "intriga y/o novela negra", aquí es claramente mucho más intimista en nuestra narradora Lea y cómo se enfrenta a sus circunstancias vitales y en particular a su pobre hermana Nora.

Quizá el desenlace de la historia es un tanto chof y flojeras. Hasta melodramático de más. Pero el viaje hasta él, con ese sutil realismo mágico que la verdad es que es muy, muy, muy poco mágico y más bien meramente alegórico, me ha gustado mucho por cómo va tocando muchos palos de las naturales emociones y vivencias de la gran Lea Pequeña.

Y aun siendo previsible en su núcleo principal, el detalle secundario del desenlace me ha dejado volado por todas sus connotaciones que, aunque deberían haber sido obvias, ni había entrevisto. Y por supuesto el juego de "recurrencia" que ello supone me encanta, ya de base, como se puede intuir mirando mi avatar...

Buen libro. Muy buen libro incluso con sus debilidades.

Escrita hace 29 días · 0 votos · @arspr le ha puesto un 9 ·

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