Odio y asco en un pueblo de mierda por arspr

Portada de CARCOMA

Sin más preámbulos: LEED ESTE LIBRO SIN PENSARLO.

Curioso que me he acercado a él por recomendación de Goodreads, su buena nota allí y esa fabulosa y angelical, (ya lo entenderéis), portada. Y he acertado de pleno. De lo mejorcito que he leído últimamente. Tengo que brujulear a esta joven autora porque ha entrado por la puerta grande a mi biblioteca.

En general, los pijos de ciudad tenemos cierta tendencia a formarnos una imagen bucólica de la vida en el campo, en esos cientos de pueblos perdidos de la mano de Dios que salpican nuestra geografía. Sí quizá dura, sí quizá exigente en el día a día, pero sana y sin dobleces. Y mucho me temo que ni de coña es así. Porque al final si tienes a cuatro personas y media conviviendo un día tras otro, y otro, y otro, y otro, sin otra válvula de escape que volverse a ver la jeta otro día, y otro, y otro, y otro, es diría que inevitable que los roces, rencillas, conflictos se enquisten, se pudran, se enraícen en las entrañas por los siglos de los siglos, amén. Y si no, que se lo digan al paradigmático Puerto Hurraco.

Por ello, y me atrevería a decir que incluso más que por la dureza física y económica de la vida, se producen las migraciones a las ciudades muchas veces. Madrid es un infierno, sí. Pero es un infierno anónimo, democrático, aséptico, donde no arrastras eones de inquinas que ni siquiera son tuyas y donde si te apetece ser maricona loca full time, o follarte a lo que sea, nadie te va a juzgar.

Pero en un pueblo… (y sin que esta historia concreta tenga que ver con orientaciones sexuales heteronormativas…, pero ya me entendéis lo que pasaría en el susodicho pueblo…)

Pues con ese trasfondo, un poco de clasismo, de ricos y pobres, de mandamases y mandados, de palos y apaleados, de lo hijoputas que todos somos, Layla ha construido una historia sencilla y efectiva de odios, ascos, venganzas y muchas más cosas envueltas en un terrorífico realismo mágico oscuro, pero bien palpable y reconocible en todas y cada una de sus alegorías, que le sienta como un guante.

Joder, qué facilidad tiene la gente para sacarse verdaderas joyas de la chistera.

Escrita hace un año · 5 puntos con 1 voto · @arspr le ha puesto un 9 ·

Comentarios

@Tharl hace 5 meses

Esta vez no coincidimos, Arspr. 'Carcoma' me ha parecido bastante malo. Afectado, impreciso, de lenguaje generalista, falso. Un totum revolutum de odio indiferenciado y sin matices. Con metáforas, comparaciones y un léxico casi siempre pobre.

Pero yo vengo aquí con una recomendación: 'Te di ojos y miraste a las tinieblas'. Te va a encantar. Es muy parecido: un dispositivo de encapsulamiento temporal dentro de una casa donde viven los fantasmas de generaciones de mujeres; estilo indirecto libre (en tercera persona esta vez) y una historia de parias y mujeres. Sin embargo, Irene Solá aterriza lo fantástico en el folclore del interior catalán y eso le da una precisión y riqueza de mitos y leyendas asombrosa. También precisa el territorio en la región de Malla, lo que de nuevo da un relieve histórico, geográfico y de costumbres (hay una descripción de guisos maravillosa) que impide que se diluya en la afectación y la alegoría. Y Solá es una narradora y estilista más hábil, aunque tengo entendido que ambas autoras tienen como referente a Fernanda Melchor.

@arspr hace 5 meses

Pues nada me lo apunto.

(Siento que no te haya gustado pero he de decir que eres el "raro" en los cuatro votos que lleva... lo cual no quiere decir ni mucho menos que seas el que no tiene razón. Ya va pasando el tiempo y se me desdibuja un poco la prosa exacta del libro por lo que no te puedo debatir o argumentar, pero sigo teniendo muy presente en impacto que me causó al leerlo).

@Tharl hace 5 meses

El libro ha causado furor por todas partes. El primer sorprendido de que me haya disgustado tanto soy yo, que además me apunto siempre a esta clase de historias. Pero ya te decía en el comentario que eso es lo que me "ha parecido" a mí. Igual exagero o igual el libro tiene otra puerta de entrada que compensa esos defectos y que se me escapa. Igual también haberlo leído justo después del de Irene Solá le ha hecho mal. No pretendo tener razón pero sí me gustaría entender la clave del éxito de Carcoma.