Obsesiones por arspr

Portada de CICATRIZ

Hacía tiempo que no leía a Sara Mesa desde mi atracón inicial y he retomado con uno de los pendientes antiguos previamente a, antes o después, leerme su novedad de "La Familia".

Y, curiosamente, este libro tiene notablemente menos nota media que "Un incendio invisible" o "Cuatro por Cuatro", (aunque en realidad hemos votado cuatro gatos cojos), pero a mí me ha gustado más. Básicamente por los mismos motivos que indicaba en mi reseña en "Un incendio invisible": me gusta más la Sara Mesa concreta en pequeños grandes perdedores del montón como ventana a reflexiones veladas e insinuadas sobre otras muchas más cosas generales y globales que cuando desarrolla novelas mucho más alegóricas en sí mismas.

Esta novela al final no es más que la crónica de la ¿extraña? relación que se establece entre una mujer normal y corriente, vecina del quinto de cualquiera, y un friki de cojones. Y de nuevo, como en "Cara de Pan", Sara Mesa tiene la enorme credibilidad y habilidad para sacar petróleo de esta improbable premisa donde lo primero que se nos ocurriría a todos es "friki de cojones" igual a "pervertido sexual grave pa' encerrar en el Titanic y tirar la llave".

Y no, no van por ahí los derroteros ni de lejos, aunque obviamente también hay algunas componentes sexuales, (igualmente "frikis de cojones"), pero más que nada porque las componentes sexuales son inherentes a la propia vida de cualquiera. No, el asunto central es simplemente cómo una persona normal, gris, sosa, cualquiera, Sonia, tú o yo, se mete en una relación ¿extraña? donde todo está mal o está bien según quieras decidirlo. Y esta es la gracia del asunto: todo es raro, pero nada lo es, hay un continuo malestar difuso, una sensación rara de clandestinidad, sin que realmente se le pueda achacar nada verdaderamente tangible ni a Sonia ni tampoco a Knut. Sí, Knut es "friki de cojones" pero ¿alguien me puede explicar exactamente por qué? Y sí, la relación con Sonia es "enfermiza" a más no poder, pero ¿alguien me puede negar que, a la que te descuides, tú te habrías metido en ella de cabeza y sin darte cuenta como le pasa a la propia Sonia? E igualmente ese tufillo a hartazgo y tedio pero a la vez halago por tener tus atenciones, (aunque sean equivocadas), es muy muy muy muy muy común a la que te descuides y te analices a ti mismo (no puedo vivir sin ti pero contigo tampoco).

Claramente una novela que no es para todo el mundo. Muchos se aburrirán soberanamente con ella pero, si os gusta Sara Mesa, es muy pero que muy suya.

Escrita hace un mes · 0 votos · @arspr le ha puesto un 8 ·

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