Extraño, MUY extraño por arspr

Portada de LA SOMBRA DEL TORTURADOR

Hala, acabo de finalizar sin pausas (pero sin prisa) la tetralogía original del Sol Nuevo y no sé ni qué opinar realmente de ella.

Lo primero: encuadrar que yo, (inculto reconocido), desconocía su existencia hasta hace bien poquito. Y, de repente, empiezo a verla catalogada como el Ulises (el de Joyce) de la ciencia ficción y a Gene Wolfe poco menos que el alumno aventajado de este. Así pues, como con Ulises no me atrevo, a ver si a este le meto mano. Y la impresión final es que más bien me ha metido mano él a mí.

Esta saga, (es absurdo leerse solo un libro o incluso espaciar su lectura, esto es a vida o muerte y punto), desde luego no dejará indiferente a nadie. Puede que no lo soportes, te aburra y lo dejes al quinto capítulo. Pero yo creo que a poco que seas paciente y lector un poco experimentado sin miedo a un tanto de dificultad en los libros, desde el primer momento creo que tendrás la sensación de que el libro y el autor está jugando contigo. Y te picarás por ello. Que podrías darle doscientas lecturas y en cada una irías pelando una capa más, aunque posiblemente nunca llegarías a comprender exactamente qué pretendía el autor en su totalidad. Por ejemplo, a mí el último capítulo de todos me resulta prácticamente incomprensible y además casi finaliza dejándote cara de tonto con ¿y para esto todo este viaje?

Pues sí, para esto todo este viaje. Porque como con Ulises, (el original, no sé si el de Joyce), todo lo importante es el viaje de Severian por esa Tierra crepuscular (de Earth en inglés, gastamos las vocales y tenemos la última ultimísima: Urth) que empieza pareciendo un libro de fantasía, hasta que te das cuenta que no hay puntada sin hilo, y que es casi casi ciencia ficción dura dura durísima más allá de Arthur C. Clarke, (por mencionar un ejemplo). Y además es un libro de filosofía, de psicología, recopilación de cuentos, historia de amor, venganza, poder y casualidades, y no sé cuantas cosas más.

Este es un libro que hay que sentirlo más que leerlo. Además todo ello reforzado por su estilo arcaico. Y no solo por su absurdo vocabulario, que también, sino por su estructura alegórica y falsa que tanto me suele echar para atrás en los grandes clásicos donde no se escribía sobre un conde, un vasallo, un monje, un tirano o una doncella sino en realidad siempre sobre El Conde, El Vasallo, El Monje, El Tirano y La Doncella como arquetipos (como ideas de la caverna) antes que como personas reales que van al baño, sudaban y a los que les duelen las muelas como a todo hijo de vecino. Ya, pero aquí, y no me pidáis explicaciones de cómo, siempre tengo la sensación de que no es que Gene Wolfe solo sepa escribir así porque es como se escribía siempre sino porque le da la real gana para jugar con el lector.

Por supuestísimo, para el lenguaje empleado, (ni idea de la traducción, maldito libro a traducir, vaya trabajo imposible para nadie), hay que tener en cuenta una regla clara: PROHIBIDO emplear el diccionario, uno tiene que acunarse, sentir, ir absorbiendo las palabras, que poco a poco cogen sentido, o al menos el sentido suficiente. Así pues, no perdáis tiempo: al final sabréis (o no) qué es, (en inglés), cacogen, fuligin, armiger y mil palabros más.

Y si conseguís entrar, pues cada página, cada pasaje, cada capítulo tiene su perla (y esa es la que se ve, con serias sospechas de que te has dejado por lo menos el 95% de las ostras a 10 m de profundidad). Y muchas veces no son coherentes pero siempre son deslumbrantes. Y por supuesto, además de todo esto, la descripción de Urth capa a capa, y de las diez mil imágenes extrañas y de una imaginación deslumbrante que pueblan el viaje de Severian bien merecen una oportunidad.

Solo quiero acabar con una reflexión adicional, además un tanto contradictoria con mis habituales posicionamientos de opinión. Precaución a las lectoras que se acerquen a él porque hay un tufo extraño en todo el libro de minusvaloración, de casi casi personajes florero, (o peor), al sexo femenino. Pero tampoco acabo de tener muy claro si es intencionado per se, (que el autor fuese un poco "clásico", digámoslo así), o si es otra de las capas de la cebolla para conseguir ese acabado arcaico a la vez que otro medio más para desubicar al lector.

Escrita hace 2 meses · 5 puntos con 1 voto · @arspr le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@Faulkneriano hace 2 meses

Sí que es es extraño Gene Wolfe. Y su obra, inclasificable, reacia a los géneros, todavía más. Basta leer Puertas o La quinta cabeza de Cerbero. O La sombra del torturador, o cualquier otra novela de la Pentalogía del Sol Nuevo, que no se parece a NADA. Su lectura fue una experiencia bastante lisérgica que recuerdo con sumo agrado, en pleno verano y sin nada importante que hacer. La calidad no puede mantenerse y las tres últimas entregas bajan un poco en mi estimación, o será que el inicial extrañamiento va cediendo. Y es que las dos primeras novelas son un verdadero mazazo, difícilmente superable. Hay muchos más argumentos posibles que los que destila Juego de tronos y muchas obras reacias a la clasificación.

@arspr hace un mes

Bueno, pues ya que estaba, me he leído también el quinto. Y aunque le he votado igual, es cierto que al final ya estaba un poco cansado. Y eso que el quinto se empeña sobre todo en ir cerrando gran parte de esos misterios sugeridos, medio mostrados de la tetralogía original. En especial ese último capítulo absolutamente críptico de "Yo no soy el primer Severian" de dicha tetralogía que aquí se desarrolla bastante. Ya pero precisamente por ser más concreto (lo cual tampoco es decir mucho), más terminista, me ha llegado menos.

En cualquier caso vaya viaje astral (nunca mejor dicho) que ha sido la lectura de esto. Ahora solo falta saber más o menos qué es esto aunque sea aproximadamente.