Muy buena por arspr

Portada de EL SECRETO

No me extraña que el debut de Donna Tartt esté considerado en su tierra tan bien como lo está. Porque francamente es una novela muy pero que muy buena y arriesgada.

Tras leerla, he brujuleado por Internet y he aprendido, (así de bruto soy yo), que puede catalogarse de novela detectivesca inversa. Más que nada porque desde la primera página te cuentan el hecho central que mueve la novela hasta al menos su mitad, (un grupo de amigos universitarios un tanto frikis y elitistas han asesinado a uno de ellos) y la novela se centra en describir el porqué de esos actos antes que en vivir del potencial misterio o suspense. Vamos que no es una novela policiaca ni muchísimo menos.

Para conseguir este desarrollo de la intrahistoria, la autora emplea como narrador al último en incorporarse al grupo. Y a través de los ojos y vivencias de Richard nos vamos introduciendo nosotros mismos en el misterioso grupito de élite de alumnos hipermotivados del griego. Y a partir de aquí comienza lo, para mí, maravilloso del libro.

Porque es espectacular cómo de lograda está la descripción de este personaje central así como de sus relaciones nimias y grandes con el resto de compañeros del campus. Y da igual que sean personajes principales (los del grupo y su elitista tutor) o secundarios (el resto). Siempre me he creído la tensión, la psicología, los matices de cada una de ellas sin dudar ni medio pestañeo.

Y esto es especialmente remarcable cuando de hecho aparecen hechos extravagantes uno detrás de otro. Además del mencionado asesinato principal de Bunny hay OTRO más en una bacanal, (que es de hecho el desencadenante de todo), pero no en una "fiesta porno" que es lo que hoy entenderíamos, sino en una bacanal "auténtica" Dionisio mediante. Y si, en "Las ventajas de ser un marginado" me llamaba la atención el nivel de alcohol y drogas, eso es una guardería en comparación a aquí. Pero da igual, todo encaja pieza a pieza y, como ya he dicho, no he dudado sobre la novela ni medio segundo. O mejor dicho, es que me resultaba hasta irrelevante. Lo importante es el hecho de que si ese "decorado" fuese cierto yo habría actuado/sentido/sufrido exactamente igual a como lo estaba haciendo nuestro protagonista Richard. Palabra a palabra, frase a frase y página a página. Sobrenatural la visión que Donna Tartt parece tener sobre el alma humana.

Tanto es así, que "yo" y me jugaría el cuello que gran parte de los lectores que se acerquen al libro, acabarían igualmente colaborando en el asesinato de Bunny. E igualmente en las mismas o parecidísimas reflexiones, dudas, arrepentimientos, miedos, mezquindades y gestos que ello conlleva.

El único punto negativo que le he visto al libro es que, si lo analizas un poco fríamente, es un tanto folletín con unas pocas coincidencias y relaciones raras de más. Pero a la que te descuides es que eso mismo pasa en la vida de todo hijo de vecino.

Quiero finalizar esta reseña con una reflexión secundaria sobre un hecho que permea en toda la novela. Y es la radicalmente distinta forma que tiene la familia en nuestra sociedad latina respecto a la anglosajona. Y es que simplemente la familia anglosajona no existe (al menos como nosotros en general la entendemos). En cuanto los pollos abandonan el nido, más les vale poder volar solitos. Esto tiene sus partes buenas (mucha mayor autonomía y capacidad individual de la gente) y sus partes malas (mucha mayor soledad y desapego) que permea a toda la estructura de la sociedad. Vamos que esta novela habría sido posiblemente "increíble" ambientada en nuestro país (o en Italia, o en ...) y no tanto por sus "extremos" sucesos de raíz sino por el decorado de base donde se desarrollan. Un punto curioso al menos para mí.

Escrita hace 4 meses · 5 puntos con 2 votos · @arspr le ha puesto un 9 ·

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