Precioso y doloroso por arspr

Portada de MALAHERBA

Primer libro que he leído de Manuel Jabois después de que en más de una ocasión me ha sorprendido con sus reflexiones radiofónicas (últimamente en Cadena SER). Y todo un acierto aunque reconozco que quizá hay un punto sensiblero y, por supuestísimo artificial, en la infancia inventada del pobre Tambu.

Porque sí, este libro es quizá otro más de esa pequeña corriente de montar libros con reflexiones "adultas" ocultas tras la visión no confiable de un supuesto niño que, (y esto es spoiler pero bastante previsible), va a ver como su castillo de inocencia infantil se derrumba de golpe y porrazo cuando la fría realidad sopla todos los naipes.

Y si en mi reciente "Las ventajas de ser un marginado" el problema de su irrealidad estaba en la situación planteada alrededor del personaje central, aquí la irrealidad se centra más bien en la propia visión personal que ofrece y narra Tambu. Porque es evidente que es una mera herramienta literaria, es demasiado "resabido", demasiado "reflexivo", demasiado "adulto" (por muy inocente que nos lo pinten) para ser un niño. Pero claro a mí personalmente me importa un bledo, Tambu es lo que es: la herramienta necesaria para narrar una simple historia de perdedores pero tachonada de múltiples frases luminosas. Y claro eso no lo hacen los niños reales en general, o serían totalmente relamidos e insoportables. Por lo que o te olvidas de un niño real y te centras en tener una novela bien hilvanada, o te vas encontrar con un tostón de libro importante soso e insulso.

En el debe de la novela, y puede que ello haga que se le atragante a lectores "pro", lo que indicaba de su punto sensiblero, sentimental en muchas de sus imágenes. Claramente empleado de una manera un poco artificiosa para establecer un marco de empatía en el lector, de forma que casi casi le entren ganas impuestas de adoptar al pobre Tambu. Desde luego para contar lo que se cuenta quizá narraciones más secas, (de whisky, o mejor aún orujo de estraperlo) pueden ser más apetecibles. Pero qué queréis que os diga, a mí me ha acunado, (como siempre lo ha hecho), ese punto suave y poético de Manuel Jabois, acentuado por su origen gallego evidentemente presente en este libro.

Escrita hace 5 meses · 0 votos · @arspr le ha puesto un 8 ·

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