La panadería de la calle de los domingos por Shorby

Portada de LA PANADERÍA DE LA CALLE DE LOS DOMINGOS

Decir que lo que me llamó la atención del libro fue la edición, me encanta.

Tenemos un libro juvenil, con un historia sencilla y unas ilustraciones sobrias que me han encantado.

Conocemos a una pareja de músicos que se enamoran ciegamente… y sólo viven de eso: amor y Vivaldi. Muy idílico por un lado, pero compensa bastante poco en cuanto a forma de vida, sobretodo cuando tienen un hijo al que sólo pueden dar una cama para dormir –mientras ellos duermen en los taburetes de la cocina- y moscas para comer.

El caso es que el joven Jack se queda huérfano pronto y sólo le queda de sus padres el recuerdo de su amor incondicional y sus instrumentos musicales.

Así, decide aprender un oficio con el que ganarse la vida y le parece buena opción hacerse panadero.

Vamos acompañando a Jack en su aprendizaje, vemos cómo lo peta con sus baguettes poco cocidas y sus pasteles de chocolate mientras convivimos en un París con Vivaldi de fondo.

Es una historia entretenida, bastante sencilla. Sí es cierto que el dramón inicial y el hecho de que un crío sea el protagonista, recuerda en cierto modo a Roald Dahl, con el que se le compara… pero ni de coña, lo siento.

No tiene humor negro, ni de ningún tipo, como el que suele caracterizar a las historias de Dahl, así que no os fieis mucho de la comparación.

Si bien me ha gustado y, como digo, es un librito muy ameno, perfecto para leer en una tarde, no me ha parecido una súper historia destacable (y no iba con expectativas, ojo, lo de la comparación con Dahl lo leí después de acabarlo).

Escrita hace 7 meses · 0 votos · @Shorby le ha puesto un 6 ·

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