LOS ÚLTIMOS DÍAS DE POMPEYA por Shorby

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Debo decir que uno de los sitios donde he viajado y que más me han impactado ha sido sin duda Pompeya. Es increíble pasear por sus calles y a la vez imposible que se nos pongan los pelos de punta sabiendo lo que ocurrió en esta ciudad…
Pues bien, aquí no nos cuentan absolutamente nada de eso, que inicialmente era lo que me esperaba.

Si bien es una novela que inspiró a muchos autores clásicos de la talla de Wiseman y Collins, pues pegó bastante fuerte en su día por contar una historia ocurrida muchos años atrás (saliéndose así de la línea que marcaba la moda por entonces, pasando a otra ambientada en Grecia y Roma), esperaba encontrar otro tipo de historia. Me explico.

Tenemos los últimos días de esta ciudad espléndida y de sus habitantes, de lo más variopinto… y con ello, las costumbres de los mismos, literalmente.
Se nos cuenta de pe a pa cómo eran sus ritmos de vida, sus casas, los eventos a los que asistían, sus relaciones personales junto con las profesionales… y todo esto, mediante diferentes personajes de distintas clases sociales y procedencias.
En más de una ocasión, las descripciones se salen del tiesto, pues hacen que se pierda el hilo de lo que nos están contando y da la sensación de que no se empasta bien del todo el argumento con la lección de Historia.

Por otro lado, es un péplum en toda regla, a veces me daba la sensación de que estaba leyendo un Melrose Place ambientado en la mítica ciudad, lo cual no deja de parecerme entretenido, porque la lectura en general lo ha sido. Pero insisto en que no esperaba esto, quería más chicha a nivel histórico.
Nos presentan al héroe de Atenas, Glauco (que me cayó bastante mal); a la joven Iona, la enamorada; a la esclava Nydia, ciega, pobrecita; el comerciante Diomedes, con más esclavos de por medio; Olinto, el cristiano que intenta que se conviertan a su religión porque mola más; Lidon, el gladiador, porque también hay gladiadores en la historia; Arbaces, el egipcio, el malo de la muerte que se mueve con brujería; Apaecides, que es asesinato.
Sí, como digo, hay literalmente de todo para poder llevar a cabo un culebrón como es debido… por supuesto, tenemos triángulos amorosos (si, en plural).

Si bien el final lo sabemos todos, en esta ocasión no es lo más importante en la novela; vamos siguiendo a todos y cada uno de los personajes con sus idas y venidas, incluso al principio podemos liarnos un poco con los nombres (de hecho a mí me pasó), pues sólo he citado los más importantes… En general, quitando lo de las descripciones eternas que he comentado antes, es muy telenovela y la verdad es que se sigue bastante rápido gracias a la gran cantidad de diálogo que contiene.

¿La recomendaría?

Sí, por qué no. Ahora, tened en cuenta que sobre la historia en sí no comenta prácticamente nada, salvo lo obvio. Así que si queréis chicha sobre el momento Vesubio, buscad otro libro.

Escrita hace 2 años · 0 votos · @Shorby le ha puesto un 6 ·

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