CREO QUE HA ENVEJECIDO UN TANTO por arspr

Portada de JIM BOTÓN Y LUCAS EL MAQUINISTA

Bueno, lectura de un libro que tenía pendiente desde siempre.

Como podréis comprobar con mis reseñas de Momo y La Historia Interminable, Michael Ende fue uno de mis escritores fetiche de mi infancia. Pero este libro (y su continuación) se me había quedado en el tintero. Quizás porque es aún más antiguo que yo y ya no era "novedad" en dicha infancia mía, o por lo que fuese.

Así pues tenía que saldar esa deuda... y quizá hubiera sido mejor no saldarla.

El libro es efectivamente una correcta historia infantil con todos los elementos "made in Ende" que ponen de manifiesto su portentosa imaginación que explotará definitivamente en La Historia Interminable. Pero en mi opinión tiene dos grandes peros, valga la redundancia.

El primero de ellos quizás no lo sea tanto, pero no obstante soy incapaz de eludirlo. Y no es otro que esta es una historia estrictamente infantil. Al igual que en Momo y La Historia... existen elementos "ocultos" en un segundo plano que pueden hacer el libro interesante también como adulto, en este caso no es así. Es un cuentecillo (largo) para niños con dos reflexiones morales simples y sin ningún otro fin que entretener a un niño... Y claro yo ya no lo soy y me veo incapaz de juzgar si visto como niño me hubiese entretenido o no. (Mi mujer, que sí que lo leyó en su época, no guarda ningún recuerdo de él, ni bueno, ni malo).

Y el segundo de sus peros es que está claramente viejuno en algunos aspectos. Porque sin quererlo es ligeramente racista y machista. Chirría un poco con los ojos del S.XXI. Vamos que yo no pondría especial interés en dárselo a mis vástagos. Ojo, no es que sea un libro racista y machista, es que simplemente la concepción social de 1960 no tiene nada que ver con la actual. Pero claro, visto con los ojos de hoy en día, el hacer una historieta con un negrito y chinitos (y esquimalitos), "intentando ser normales" más que "siendo normales de base y punto pelota", tiene un ligero tufillo a caspa. E idem con las princesitas florero.

Insisto, no es que Ende fuese nazi ni muchísimo menos. Pero en una época en la que ¿afortunadamente? a los millenials les extraña cantar una canción de Mecano por homófoba porque dice que algo es una mariconez, a este libro se le empieza a oler un pelín a rancio. Y para simplemente entretener a nuestros hijos, (que tampoco sé si lo conseguiría), seguro que hay bastantes libros más frescos y actuales totalmente similares.

Pues eso, quizá un libro que se queda como nostalgia para aquel que lo leyó adecuadamente en su época.

Escrita hace 3 años · 5 puntos con 1 voto · @arspr le ha puesto un 6 ·

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