SYMPATHY FOR THE DEVIL por arspr

Portada de CREMATORIO

Ya he comentado que una de mis necesidades básicas al leer es creerme el libro. Olvidarme de él y simplemente vivir lo que ocurre en él. Da igual que sea a lomos de Fújur en mi infancia, alcoholizado con Lucia Berlin o en la cabina de un bombardero en esa absoluta y perversa locura de Trampa-22. Lo importante no es lo que ocurre exactamente sino que el cómo ocurre borre las páginas y las letras y consiga dejarme flotando en la historia.

Y por extensión, me ocurre lo contrario. Cuando todo me parece cartón piedra que no acaba de ir suave, sobre todo por el artificio de los malos, pues me encuentro con las absurdas y largíiiiisimas banderas de "Patria"...

No es casual que traiga a colación este título, (vaya día además), pero es solo por referencia literaria de lo que aquel no consiguió y este sí. Creerme al demonio. Y de paso al ángel, y al menos ángel, y más aún al resto, a todos aquellos que no son más que ruines seres humanos bastante oscuros, (sobre todo en los intestinos), pero ni más ni menos que tú o yo, o el 95% de la población de hecho.

Poco más voy a decir porque sinceramente creo que esta es una votación muy, muy personal. Pero me ha fascinado toda la cadena de pensamientos de cada uno de los personajes, aunque evidentemente brilla con luz propia Rubén Bertomeu (y de hecho es el único que está narrado en primera persona pura). Y aunque no estoy de acuerdo con él en algún punto de lo fundamental, (espero ser mejor persona en el fondo), comparto totalmente su ideario de que hay mucho, (figurado en el libro), perro-flauta y luchador de boquilla que a la postre es igual, (o peor aún por ser además falso), que el más caníbal de todos los brokers de Wall Street. Y se puede mencionar al despreciable Brouard, o a Silvia en la relación Mónica-Rubén respecto a lo que ella misma hace, y mil más.

Como dice el adagio, el camino se demuestra andando no predicando.

Además de todo esto, es también de agradecer su inusual estructura con larguísimos párrafos/capítulos que no obstante se me han hecho más cortos que muchos otros libros convencionales enteros, y que, como mi también amado "Algo ha pasado", es un libro que consigue que pase de todo, sin que realmente pase (o parezca pasar) nada.

PD. Por cierto, finalizo mi reseña reconociendo mi absoluta incultura. Desconocía absolutamente al autor, e incluso la serie que se hizo basada en él. Una recomendación de un compañero de trabajo que francamente ha acertado de pleno.

Escrita hace 4 años · 4.8 puntos con 4 votos · @arspr le ha puesto un 10 ·

Comentarios

@Guille hace 4 años

Ahora, a por Los viejos amigos o La otra orilla.

@Guille hace 4 años

En la orilla, quería decir.

@arspr hace 4 años

Mi próxima cartera de él va a ser La Buena Letra. Y espero que no sea el último.

@Guille hace 4 años

Espero tus comentarios que esa no la he leído.