CON LA BOCA ABIERTA HASTA EL PISO DE ABAJO. por arspr

Portada de QED: THE STRANGE THEORY OF LIGHT AND MATTER

Hay veces que la crítica generalizada tiene razón.

Este libro es simplemente PERFECTO. No tengo otra palabra para describirlo. ¿No ganó Richard P. Feynman el nobel de literatura? Pues debería haberlo hecho. Paso a considerarlo la mayor injusticia histórica que haya visto jamás.

De verdad, si creéis que estoy exagerando ni siquiera media coma, leed el libro y juzgad por vosotros mismos. ¡Dios santo!, si la mitad de todos los profesores que todos hemos tenido, en cualquier asignatura, tuviesen un décimo (ni siquiera más) de la claridad de ideas y la capacidad comunicativa de este tío, el abandono escolar simplemente NO existiría...

Incluso si sois "de letras", LEED ESTA MARAVILLA. Porque si lo hacéis con un poco de atención y cuidado, no vais a tener absolutamente ningún problema en seguirlo. (Y en flipar con ello).

No se me ocurre un tema más ininteligible para intentar explicar que la mecánica cuántica. Porque en sí misma es incomprensible. Punto pelota. Para cualquiera que lo intente, incluso para el propio Feynman (y según sus propias palabras). Pues sí, pese lo que le pese a Einstein, desgraciadamente la maldita o maravillosa Naturaleza, (o Dios, o Shiva, o Alá, si lo preferís, pero yo uso Naturaleza pues es la palabra que usa Feynman), parece haberse empeñado en jugar a los dados donde solo Ella (o Él, o Ello) puede verlos y sin que los demás podamos ni siquiera intuir ni el número de dados, ni su número de caras, ni lo que pone en cada una, ni muchísimo menos a qué demonios está jugando.

Pero el formalismo de Dirac y Feynman, (es decir, la explicación "geométrico-gráfico-matemática" equivalente matemáticamente pero muuuuucho más sencilla de entender y visualizar que las de Schrödinger o Heisenberg), consigue que toda la mecánica cuántica se limite a sumar flechas (literal). Así pues quizá no sea muy efectiva para calcular, (para eso están los otros métodos), pero sí para que el público general nos quedemos boquiabiertos. Es como si, (y en el libro hay dos ejemplos similares, uno de Feynman y otro de Anthony Zee), te definieran la raíz cuadrada o bien como la simple instrucción de que busques un número que multiplicado por sí mismo te dé tu objetivo, (clarito, pero un follón de tanteos a manubrio hasta conseguirlo, es decir, poco "operativo"), o bien como si te la definieran como el método infernal que existe para calcularla (¿alguien se acuerda de él?, yo solo que se debía dar como por 7º u 8º de EGB; ¿se da ahora en la ESO?). Evidentemente el segundo método es el que un físico "serio" utilizaría porque es práctico, pero tiene el precio de que ofusca tremendamente la realidad del asunto.

Pues eso, puedes emplear matrices y números complejos, (sí, aquellos que tenían el "i" por ahí), a go-gó. O puedes emplear flechitas y punto pelota. (Que sepáis que un número complejo no es más que una flecha, pero claro, así dicho pierde glamour. Y sumar flechas es como los juegos de ve 3 pasos al norte y luego 6 al oeste. Y multiplicar flechas es simplemente como decir gira 20º más de lo que pensabas y en cambio avanza la mitad de lo que esperabas).

Y sin entrar en principios de incertidumbre, ni funciones de onda, ni similares, podréis flipar tanto como yo con la exposición de cómo intentar analizar por dónde pasa la luz entre dos agujeros para llegar a un determinado destino tras ellos sirve para alterar el problema y el correspondiente resultado obtenido, respecto a si eso mismo te la trae al pairo y solo quieres analizar si la luz llega a dicho destino por esos dos mismos agujeros. (Vamos, como si la marca de Usain Bolt en los 100 m lisos fuese distinta según le cronometres o no a los 50 m). Sí, releed la frase, que no hay nada erróneo en ella (que se sepa). Y todo se debe a sumar flechitas cuánticas o a sumar las más mundanas probabilidades.

Una futura relectura fijo. Y una entrada directa al podium absoluto de la genialidad. Porque además está escrito de manera totalmente amena e incluso humorística en muchas ocasiones. Y todo ello en un suspiro de 122 páginas (en mi eReader, pero incluso la versión impresa son 192 según goodreads...)

Insisto, si tenéis el más mínimo interés por conocer lo "extraño" que parece ser el mundo, dejáos de filosofía, metafísica, religiones y misticismo, que la física mundana que se aplica todos los días en mil y una aplicaciones reales ya tiene más que suficiente para volverte loco si te apetece... (Si te atreves, tras esto, cógete un libro "de verdad" de electrodinámica cuántica). Como se suele decir, la realidad tiene la maldita manía de superar a la ficción día sí y día también. Por tener, tiene hasta partículas que viajan hacia atrás en el tiempo, sin necesidad de recurrir a las Tumbas del Tiempo de Hyperion...

Eso sí, como el propio autor indica, no esperéis respuestas a por qué diantres el mundo es como parece ser. Nadie lo sabe, ni probablemente lo sabrá nunca.

Escrita hace 4 años · 0 votos · @arspr le ha puesto un 10 ·

Comentarios

@Volsung hace 4 años

Realmente sí que te ha gustado. Es increíble lo que puede hacer un libro, lo que puede hacer una persona al escribir un libro. Me alegro por tí. Yo leí Seis piezas fáciles, de Feynman también, y me gustó, pero sin llegar a las cuotas de entusiasmo que pones en la reseña.

Se ve que era muy buen profesor, fantástico en el directo (en clase). Yo tuve un profe de física muy bueno también, casi me lía para que hiciera la carrera. Realmente es fascinante, y cuando pienso en la gente que se dedica mucho a ello me acuerdo del concepto de frivolidad que usa Frohm en El miedo a la libertad: todo aquello de lo que hablamos como si fuera real y cercano, efectivamente los conceptos físicos complejos lo son, pero que al mismo tiempo ni son ni seran una influencia en nuestra cuotidianidad. Él ponía de ejemplo la gente que habla tanto de desastres naturales en puntos alejados del planeta, en parte también echando mano del argumento de "fíjate que cosas hace la Naturaleza".

Frohm advierte sobre la fascinación por lo abstracto como una forma inconsciente de eludir/escapar de aquello que nos es cercano y podría despertar sentimientos más incómodos por el hecho de ser más nuestros, más dependientes de nosotros. Quarks? Por supuesto (ya que Joyce inventó la palabra...) y también sociología y antropología!

@Volsung hace 4 años

Realmente sí que te ha gustado. Es increíble lo que puede hacer un libro, lo que puede hacer una persona al escribir un libro. Me alegro por tí. Yo leí Seis piezas fáciles, de Feynman también, y me gustó, pero sin llegar a las cuotas de entusiasmo que pones en la reseña.

Se ve que era muy buen profesor, fantástico en el directo (en clase). Yo tuve un profe de física muy bueno también, casi me lía para que hiciera la carrera. Realmente es fascinante, y cuando pienso en la gente que se dedica mucho a ello me acuerdo del concepto de frivolidad que usa Frohm en El miedo a la libertad: todo aquello de lo que hablamos como si fuera real y cercano, efectivamente los conceptos físicos complejos lo son, pero que al mismo tiempo ni son ni seran una influencia en nuestra cuotidianidad. Él ponía de ejemplo la gente que habla tanto de desastres naturales en puntos alejados del planeta, en parte también echando mano del argumento de "fíjate que cosas hace la Naturaleza".

Frohm advierte sobre la fascinación por lo abstracto como una forma inconsciente de eludir/escapar de aquello que nos es cercano y podría despertar sentimientos más incómodos por el hecho de ser más nuestros, más dependientes de nosotros. Quarks? Por supuesto (ya que Joyce inventó la palabra...) y también sociología y antropología!