BLASFEMA, TRAIDORA Y COMERCIAL por Minaith

Portada de DRÁCULA, EL NO MUERTO

Dice el autor que lo ha escrito de forma convencional en lugar de epistolar para que sea "accesible al público moderno". Ahí, con un par. El hecho de llamar imbécil al lector actual es una muestra de carácter que se ganará mi simpatía... si el libro es bueno.

Los personajes han cambiado mucho; todos de una forma plausible excepto Mina. Si bien es cierto que no se profundizó demasiado en su psique en "Drácula", la Mina de esta secuela es extraña. Pasa a ser una feroz feminista reaccionaria de sensualidad desatada y sin miedo a nada, hasta capaz de empuñar una katana con toda alegría. ¿A pesar de? todo esto como personaje femenino es un fracaso. (Hola Flaubert).

La novela tiene un ritmo frenético, heredado de "El código Da Vinci", que se paga con una inexistente ambientación. Cada capítulo está calculado con su planteamiento, nudo (de acción, en ocasiones estilo "Jungla de cristal") y desenlace abrupto. Desde luego consigue enganchar y mantener en vilo. El problema es que espectáculo barato y tensión dramática pésimamente empleada. Todo serían tiros y explosiones si fuera una peli moderna y, de hecho, a veces hay que hacer un esfuerzo para recordar que estamos en época victoriana.

Argumento retorcido, un poco sacado de quicio, que amplía sin gusto el trasfondo de Drácula y que desvirtúa a aquel demonio desalmado. Se puede aceptar a duras penas: no sólo inventa historias y hechos pasados sino que altera datos de la novela original, hasta el punto de incluir un epílogo justificándose.

Personajes misteriosos y no falta la ración de tías buenas dando mamporros eróticos. Lo más burdo es que mientras Bram hablaba de una bestialidad y maldad, una negrura de alma que se manifestaba en la mirada del vampiro, este Dacre escribe de cambios físicos que recuerdan lamentablemente a los engendros que persigue Buffy.

Conclusiones: la novela no está en formato epistolar porque el autor es un inepto; ante un reto literario para profesionales se decantó por un guión de cine y un comentario prepotente sobre los lectores de este tiempo. Los personajes han cambiado tanto porque no se atrevió (es una suerte) a retomarlos donde los dejó Bram, habría sido un destrozo. El espíritu de la novela y del personaje se ha perdido por completo. Original de suspense, terror, profundidad psicológica, misterio y horror, con un enemigo etéreo que apenas aparece. Secuela de acción, intriga, videoclip y enemigos a la vuelta de la esquina. Como novela independiente y ligera es pasable; como extensión de "Drácula" es horrenda.

Escrita hace 11 años · 4 puntos con 2 votos · @Minaith le ha puesto un 3 ·

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