EL CRISOL por Shorby

Portada de LAS BRUJAS DE SALEM (EL CRISOL)

Si hay una temática que me guste realmente, es la de la brujería, en cine o literatura, siempre me ha llamado la atención y me parece un mundo fascinante.
Así que hoy traigo por aquí El crisol… también editado como Las brujas de Salem.

Estamos en plena colonización de Estados Unidos –sobre 1690-, donde la brujería está casi a la orden del día… y ellos nos lleva a la aldea de Salem, donde la exacerbación devota y la intransigencia están en auge. Gracias a la paranoia causada, alrededor de 25 personas fueron condenadas a muerte y cerca de 200 acusadas de brujería.
Hay mil teorías del por qué de esa locura religiosa y puritana, pero ninguna ha salido cien por cien como real. Personalmente, me parece un hecho fascinante.

El libro comienza con un grupo de chicas bailando desnudas en el bosque cerca de la aldea; al ser sorprendidas, salen corriendo despavoridas para impedir que las atrapen y como consecuencia, todas ellas caen enfermas.
El reverendo y otros tantos, deciden investigar el caso –pues lo que las adolescentes hacían, no puede más que tener al Diablo de por medio y por lo tanto, ser cosa de brujería-, así que entrevistan a todas ellas y a sus familias para decidir sobre su culpabilidad o inocencia y, finalmente, su condena (si es que la hubiera).
El hecho de pensar que fue real, me dio a la vez pavor y vergüenza ajena.

Toda una crítica al fanatismo y la estupidez colectiva de la época, detalles que se dejan ver a lo largo de los diálogos y los cuidados personajes, muy bien perfilados (qué manía le cogí a Abigail, madre mía) y gracias a los cuales te metes de lleno en la historia… y de cabeza en sus casas.

Es la segunda obra que leo de Arthur Miller y doy fe de que no será el último, me encanta el estilo del autor. Demoledor siempre.

Un libro imprescindible, aunque no os guste ni la temática ni el teatro. Hay que leerlo.


Por supuesto, hay un montonazo de adaptaciones en teatro, series de TV, óperas… así que, cómo no, vamos a ello con unas cuantas-:

1953, estreno en Broadway, con Janet Alexander.
1954, el estreno en Bruselas. Con este se introdujo en Europa (bajo la negativa de Miller).
1954, el estreno en Londres.
1954, el estreno en Alemania.
1955, el estreno en París.
1955, el estreno en Italia.
1956, se estrena en España en el Teatro Español.
1957, llevada al cine por Raymond Rouleau.
1958, esta vez off-Broadway, una versión más larga.
1959, en la TV británica, con Sean Connery.
1961, ópera ganadora del Premio Pulitzer de la música.
1967, de nuevo llevada a la TV, por George C. Scott.
1973, en el teatro en Argentina.
1987, repitiendo en Argentina.
1996, dirigida por Nicholas Hytner y con el actorazo Daniel Day-Lewis. Ultra recomendadísima.
2000, esta vez en Londres, en forma de ballet.
2002, de nuevo Broadway, con Liam Nesson.
2002, también llevada al cine, esta vez por Joseph Sargent.
2007, repite en el Teatro Español.
2012, de nuevo en Argentina.
2014, en Puerto Rico.

Escrita hace 7 años · 4 puntos con 2 votos · @Shorby le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@FAUSTO hace 7 años

Coincido contigo: en un hecho de lo más curioso y, a la vez, “fascinante”. También comparto tu apreciación sobre unos de los personajes: je, quien haya leído la obra y no haya tenido ganas de estrangular a Abigail es que no corre sangre por sus venas. De todas formas, y siendo bastante benévolos, se puede considerar entendibles sus razones y motivaciones; lo que ya no es tan comprensible y justificable lo que genera su declaración: fanatismo, ambición por el poder, sadismo, enajenación, violencia, etc.
Una historia que merece mucho la pena ser leída y, sobre todo, tener en cuenta su “lección”, no me parece nada alejado de nuestros días con intolerancias en numerosos ámbitos.

En lo que difiero, a medias, es sobre la recomendación cinematográfica de Hytner (Daniel Day-Lewis es lo más destacable), para mí la tildo de entretenida y poca cosa más, me pareció bastante alejada de la calidad del texto.