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VICTUS

Autor: ALBERT SÁNCHEZ PIÑOL
ISBN: 9788496735729
Género: Narrativa
Editorial:LA CAMPANA
Edición: 2012
Número de páginas: 608

Etiquetas: Historia
Ficha creada por Krust

BON COP DE FALÇ!!!
5 con 2 votos

Bien, bueno, vale, anoche abrí el ordeñador y encontré dos mensajes privados de otros tantos usuarios con respecto a mis comentarios de ayer en las notas, ambos muy respetuosos hacia mi persona e incluso ¡sorpresa! hacia algunos de mis puntos de vista al respecto de lo que aquí se dijo a raíz de la recomendación de este libro. Sinceramente, no creo que deba pedir disculpas, uno es como es, asquerosamente antisocial entre otras cosas, pero siempre intenta respetar la opinión ajena aunque no la comparta, todo esto hace que me pregunte a mí mismo si debería moderar mis intervenciones para evitar que nadie se sienta ofendido, me respondo que quizá sí, puede ser, al menos se intentará. Hoy, vuelvo a tener palomita privé en la jaula de mensajería de otra persona que me escribe y he decidido hacer esta reseña para intentar responder de un sólo disparo, o sea que voy a ponerme el complicado ejercicio de abrazar a todos ellos sirviéndome de este escrito, así ahorraré tinta de luz, sobres, papel epistolar y sellos con el careto real; como dice el tópico sobre el típico catalán, ya sabéis. Vamos a ver lo que sale, para empezar me traigo una de las notas que puse ayer y que me va ahorrar, otra vez, algo de esfuerzo. ¡Vente pacá!

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Sobre “Victus” sólo diré, ya que es una novela en la que recomiendo meterse de lleno sin ningún tipo de prejuicios, que es una mezcla entre la HISTORIA de la guerra de sucesión española, desde 1705 –Pacto de Génova- en que comienza el relato de Martí Zuviría hasta el último aliento libertario que exhala la ciudad de Barcelona en 1714 (afortunadamente, se conserva mucha información al respecto, y Sánchez Piñol se ha documentado muy bien desde los archivos del lado perdedor, lo que ocurrió murallas adentro para que se entienda… pero también lo que ocurrió puertas afuera, ya que hay episodios en Toledo, Madrid, Tortosa, Brihuega, Almansa, Xàtiva…) y otra historia paralela de FICCIÓN, punto importante este, que funciona a la perfección, por sí sola, como una gran novela de aventuras en la que el autor introduce unos personajes memorables más allá de esos otros personajes reales que protagonizaron la Historia real. Esto es un ejercicio literario sumamente difícil, otros lo han intentado con resultado nefasto, y uno de los grandes méritos que yo le atribuyo a esta novela. Por otro lado, es una lectura de emociones desbordantes (a mí, que no soy de lágrima fácil, me ha destrozado en varias ocasiones), y lógicamente también es una novela realmente cruenta y dura, todas las guerras lo son…

* Efectivamente, el tema de la Independencia de Catalunya siempre ha estado ahí, 300 años tampoco es tanto tiempo: tres, cuatro, cinco generaciones que se han ido transmitiendo sentimientos… a nadie debería sorprenderle que la Sociedad Civil Catalana (muy por encima de su clase política, que ya veremos como gestiona el proceso, esto es así ahora y en 1714) haya decidido que ahora es el momento de hacerla efectiva con mucho ‘seny’ y de modo pacífico. Básicamente, se trata de aportar otro granito de arena, desde la perspectiva de un país muy pequeñito que tiene su propia idiosincrasia o su propia manera de ver las cosas, para intentar construir entre todos una Europa Moderna. De verdad, ¿tan difícil resulta de entender? , ¿Tanto miedo hay al resultado de la famosa Consulta?
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También me gustaría añadir con respecto a la novela que otro de sus puntos fuertes es el sentido del humor con que Sánchez Piñol envuelve una historia tan dura como ésta, por lo arriesgado de su propuesta, sin ninguna duda, y que hace que la alquimia entre el ejercicio histórico y la historia paralela de FICCIÓN resulte sumamente entretenido, muy divertido para el grueso del público lector que lo que busca en una lectura es básicamente pasárselo bien (eso abre las puertas a toda una legión de lectores que pasan soberanamente del tema político de la novela). En el fondo, esa es la actitud con la que personalmente afronto todo el proceso porvenir, toda esta polémica, toda mi vida en general. ¿Sentido del humor catalán?, sí, así es, también tenemos el nuestro (que no es mejor ni peor que el tuyo, sino simplemente diferente), ¿un ejemplo? Venga, ahí va: Cada 11 de setiembre desde aquel trágico 1714 hasta este mes pasado que se cumplieron los 300 años celebramos aquella derrota de una manera extremadamente festiva y pacífica, es una cosa graciosa eso de celebrar un varapalo, mucho si se le sabe encontrar el sentido con el que todo un pueblo homenajea y recuerda a aquella sociedad civil que murió por una ideal de vida, todos y cada uno de aquellos acontecimientos que tan sumamente bien se describen en la novela…

Otra de las preguntas del millón podría ser: ¿Se posiciona el autor a favor de la Independencia de Catalunya?, esto lo descubrirá quién lea la novela porque, contra todo pronóstico y tirando de la opinión de Martí Zuviría (el narrador de ficción que relata sus memorias nonagenarias a una ‘foca austriaca’ llamada Waltraud y que bien podríamos emparentar, salvando tiempo y distancias, a otro memorable personaje de la literatura catalana: Onofre Bouvila de “La ciudad de los prodigios” de Mendoza…) y de la pluma de Sánchez Piñol, pero os puedo asegurar que no deja títere crítico con cabeza y eso incluye el despellejamiento literario de un sector muy importante de la nobleza política catalana por parte de esa sociedad civil que es la verdadera protagonista de esta historia, de toda la Historia que se nos cuenta. ¿Fuentes de aguas potables y fidedignas en cuanto a rigor histórico?, a gentes que adoran la Historia (ese Faulk auténtico!), piensen en Francesc de Castellví, uno de los pocos supervivientes que salieron vivos de la masacre y que se exilió en Viena llevando una muy precaria existencia dedicada absolutamente a escribir la gran crónica de la Guerra de Sucesión y el asalto a Barcelona: “Narraciones históricas”, murió sin conseguir que se publicaran (¿ya os imagináis quién intentaba tergiversar la historia, verdad?)… pero el original se recuperó a finales del siglo XIX, joderos borbones, y ya lo tienen ustedes disponible en, creo que son cuatro tomos muy gordetes como los libros de Petete, para quién pueda interesar todavía no tienen ficha en SdL…

Además de trágico, también es un libro mágico en su primera parte (‘Veni’) que se desarrolla en Francia y donde aprendemos estrategia militar, ingeniería, etc, ¿suena a pesadote? Que va hombre, os aseguro que engancha desde la primera página por la calidad prosística que le imprime su autor dotando de un ritmo magnético y tremendamente adictivo a toda la obra. Sumamente instructivo y ameno en su segunda parte (‘Vidi’) con el desembarco de la acción en territorios hispánicos. Y sencillamente brutal en su tercera parte (‘Victus’) que se centra íntegramente en el terrorífico asalto a Barcelona-1713/14, donde completamente enganchado a su lectura te vas a tener que meter con el libro en una putrefacta trinchera, seas del bando que seas. Y muchísimas cosas más, claro está, que han hecho que me gustara este libro. Y PUNTO. Y final…

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Ah, sí! La Consulta. Me voy a permitir pediros un poco de colaboración a quienes hayáis llegado hasta el final leyendo esta mierda de reseña. Personalmente, y cómo estudio sociológico de opinión me va a parecer muy interesante que paséis por las urnas, no hace falta que llevéis el carné con las estrellitas de voto me vale. Gracias por vuestra participación, y por supuesto se admiten abstenciones, faltaría más…

• Estoy a favor de la Consulta de Independencia en Catalunya – VOTA LA RESEÑA CON 2 ESTRELLAS
• Estoy en contra de la Consulta de independencia en Catalunya – VOTA LA RESEÑA CON 1 ESTRELLA.
• Me la repanfinfla el proceso de independencia de Catalunya – NO VOTES. ABSTENCIÓN.

Escrito por _567_ hace mas de un año, Su votacion: No ha votado

Tharl hace mas de un año

Ya conoces mi opinión.
Entre bachillerato y secundaria tuve un periodo en que leí mucho de ese hibrido tan desafortunado entre thriller y novela pseudohistórica. Valía con que saliera el Vaticano para adquirir el sello de best-seller.

De literatura histórica propiamente dicha lo mejor que he leído son Los episodios nacionales y, un peldaño por debajo, Masters of Rome (Roma está muy de moda también). No soy un gran aficionado del género pero me gustan estos ejercicios de contar historias. Por lo general lo más interesantes en ellas es su contenido político-ético, en especial cuando se relatan los mitos fundacionales de una nación. Véase especialmente al bueno del canario (ya he hablado mucho de esta lectura en las reseñas de sus episodios).

Interesante reseña Krust, tomo nota del título. Espero que, literariamente hablando, sea muy superior a Pérez Reverte. Tengo la sospecha que a este hombre le metieron en la RAE para que se distrajera con “papichulos” y “amigovios” y dejara de escribir obras maestras…

Abrazos

Guille hace mas de un año

Bueno, Krust, a poco que hayas leído mi reseña de la fantástica novela que aprovecho de nuevo para recomendar, La hija del este, te habrás dado cuenta que en algún que otro tema no compartimos opinión, pero, por favor, no moderes tus intervenciones (sin ninguna ironía, remarco por si acaso).

_567_ hace mas de un año

Tharl: Toda opinión sobre temas políticos es respetable, faltaría más. Por lo que comentas podría gustarte esta novela… o no, algo se cuenta aquí de los mitos fundacionales de una nación (los primeros catalanes eran una peña salvaje que vivía en las montañas de los Pirineos hasta que les dio por bajar a las llanuras y establecerse allí, expulsar a los moriscos que las ocupaban y seguir conquistando tierras más abajo, a su izquierda, hacia el mar…). Los episodios nacionales no los he leído, no dudo de su calidad literaria pero sí de mi capacidad para abordar una obra tan magna aunque nunca se sabe por dónde te puede dar con esto de los libros. No soy nada fan de Pérez Reverte, me gusta bastante más Sánchez Piñol y no sólo por esta novela. A este paso, ya me veo leyendo “Pandora en el congo” porque hay quién dice que es la mejor de las que ha escrito.-

Guille: Me gustan los híbridos entre realidad y ficción cuando están bien construidos como es el caso de “Victus” en mi opinión, y por eso en la reseña insisto mucho en ese punto: que nadie espere encontrar una novela histórica al uso ni tampoco una ficción literaria al ídem. Por cierto, “Limónov” te va a llevar de vuelta, entre otros muchos sitios en que transcurre, a los Balcanes. ¡Ármate de valor!

Tharl hace mas de un año

Por mitos fundacionales pensaba especialmente en la Reconquista y, especialmente, en la Guerra de Independencia, los mitos fundacionales de España. Creo que la Historia nunca es inocua y siempre ha estado estrechamente relacionada con el nacionalismo. Exageradamente en la historia escolar. Me imagino al hijo de inmigrantes árabes en clase. Él, “el morito”, como árabe es el Otro, el enemigo frente al que en el colegio sus compañeros construyen su identidad nacional (uno de los componentes más importantes del currículo a nivel nacional, como la identidad europea a nivel de la UE. A su vez, cada comunidad autónoma amplía el currículo escolar a su modo). Las consecuencias sociales y personales de una tontería semejante creo que no son desdeñables. ¿Reconquista de qué, de quién? ¿De España? ¡Pero si no existía! ¿de los españoles originarios? ¡Tampoco existían! Y no obstante en los libros de texto se aplica el termino España y españoles en todos estos relatos… ¿Reconquista de los visigodos? ¿Después de siglos de Al-Andalus tiene algún sentido seguir hablando de ellos? ¿De los Cristianos? Perdona pero la península hasta la reconquista fue durante más tiempo musulmana o pagana que cristiana (¿cuanto tiempo llevaba de cristianismo? ¿un par de siglos?) ¿De la cultura europea marcada por la antigüedad? Volvedme a perdonar, pero fueron los árabes quienes devolvieron a Aristóteles a Europa… Y sin hablar de las complicadas relaciones y alianzas entre moros y cristianos que son ignoradas en los libros de texto. En fin, me he prolongado más de lo que quería porque es un tema que me interesa particularmente pero solo quería poner un ejemplo de a qué me refería por mito fundacional, de las juegos de antagonismos propios a estos relatos, de la profunda carga identitaria de ellos y de la violencia que este horizonte nacionalista y la mayoría de las veces bienintencionado y puede que hasta necesario o inevitable ejerce sobre un relato histórico.
No solo contribuye a ello la historia como disciplina, también la literatura. Mira Galdós. Sus Episodios Nacionales (hablo en concreto de la primera serie) tienen una clara intención de formar españoles. De ahí su estructura antipicaresca y de “novela de formación”. Y no es solo desde un punto de vista político, más bien es ético. Es un intento de crear españoles con una identidad determinada, con una forma de pensar crítica, con un conocimiento de su pasado, de sus problemáticas y herramientas (cargadas de teoría) con las que enfrentarse a ellos. Galdós pretende moldear españoles liberales (en el sentido ilustrado) comprometidos con unos valores y críticos. Y es precisamente por esto, por este compromiso, por este ejercido de reflexión por parte del autor, por la toma de conciencia y el espacio de discusión que crean estas novelas, por lo que me gusta la literatura histórica y los episodios de Galdós, aun cuando no esté de acuerdo. Y por eso digo que, sobre todo en ciertos relatos, lo más interesante es esta lectura político-ética. Y precisamente por eso, aunque son libros que me gustan, no me entusiasman. Prefiero otro tipo de literatura: aquella más preocupada por la Vida que por la Sociedad, aquella más preocupada en explorar temas humanos y culturales que problemáticas sociales, sobre todo cuando pretenden dar respuestas. Prefiero a Chejov antes que a Gorki. Y si es cierto que la literatura ayuda a mejorar el mundo, algo que no tengo nada claro, creo que Chejov lo hace en mucha mayor medida. Y le recriminaban dedicarse a pintar paisajes…
De la guerra de sucesión y la historia de Cataluña se más bien poco.

De Sánchez Piñol tengo apuntado también Piel Fría. Ya veré por cual comienzo, pero imagino que alguno caerá.

Saludines!

Faulkneriano hace mas de un año

En esto de los libros, yo solo sé votar estilo Mahou: cinco estrellas.

salakov hace mas de un año

Pues he ojeado (no sé si un PDF se puede hojear) la obra en cuestión, "Victus", y lo que he leído me ha parecido de una literatura misérrima. Eso por no mencionar que algunos de los mensajes que encierra dicha pobreza extrema me parecen de vergenza ajena.
Os aseguro que el primero de ellos los podría haber escrito el mismísimo Sabino Arana, que en esto de escribir boutadés y simplezas sigue siendo el puto amo, aunque Sánchez Piñol haga méritos.

Lean, lean.

http://www.historiasiglo20.org/HE/texto-arana.htm

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“La hidalguía española... la hidalguía española... ¡Me tiro un pedo en su hidalguía! ¿Qué teníamos nosotros que ver con esa gentuza? Para un castellano de pro trabajar era una deshonra; para un catalán, la deshonra era no trabajar.”

“Ya estábamos en tierra aragonesa, tan yerma como la castellana pero terreno aliado”

“¿Qué es Castilla? Cojan un páramo, pónganle una tiranía, y ya tienen Castilla.”

“Todos los reyes, por definición, son unos tarados o acaban siéndolo. El único debate es saber si para sus súbditos es mejor que los gobierne un tonto del culo o un hijo de puta.”

“Me fijé en un recluta navarro con cara de tonto del higo.”

“Don Antonio era muy español. Ya saben, esa elevada idea del orgullo, tan castellana, siempre en la encrucijada del heroísmo absoluto o la sublime estupidez.”

“Si César decía de la Galia que podía dividirse en tres partes, de la Hispania que siguió a la caída del Sacro Imperio Romano Germánico habría podido asegurar que se dividió en tres franjas, de norte a sur.
Una de esas franjas verticales es Portugal. Si ustedes miran el mapa verán que ocupa el tercio atlántico de la Península. La franja más ancha es Castilla, en el centro. Y luego hay otra franja de terreno, invisible en los mapas de hoy, que recorre la costa mediterránea. Eso es, más o menos, la corona catalana (o lo fue; ahora ya no somos nada).
Aunque esos reinos eran cristianos, tenían sus propias dinastías, su idioma, su cultura y una historia propia. Se fiaban tan poco los unos de los otros que siempre estaban a la greña. Y no es extraño. Cataluña y Castilla eran dos mentalidades opuestas. Más allá del santoral, no tenían nada en común. Castilla era un país de secano; Cataluña, mediterránea. Castilla, aristocrática y rural; Cataluña, burguesa y naviera. Los paisajes castellanos habían engendrado unos señoríos tiránicos. Hay una anécdota medieval que recuerdo a medias, y puede que apócrifa, pero muy explicativa.
Una princesita castellana se casa con un principito catalán. Ella se va a vivir a Barcelona, y al segundo día un criado le da plantón. La niñata le ha pedido un vaso de agua, o el orinal, no sé, y el criado le contesta que se lo busque ella. Como es natural, la princesa castellana recurre a su marido, pidiendo que azoten al deslenguado. El príncipe se encoge de hombros: «Lo siento, mi señora —le dice—, no puedo satisfaceros». Ella le pregunta, al borde de un ataque, que cómo es eso. «Pues porque aquí, a diferencia de Castilla —responde el afligido maridito—, la gente es libre.»
Más o menos hacia 1450 los dos reinos se unieron por matrimonio real. Cualquiera podía ver que como matrimonio acabaría mal, muy mal. Comparo esa unión de coronas con un matrimonio desavenido, porque las discrepancias que estaban por venir se parecen mucho a eso, a una pareja que se casa con propósitos divergentes. Para los catalanes se trataba de una unión entre iguales. Castilla, con el paso del tiempo, fue olvidando ese principio fundador.”

_567_ hace mas de un año

Sin comentarios, Salakov, ¿Qué quieres que te diga, nen?... En fin, sumando las notas precedentes: Acuse de recibo de acoso y derribo. ¡Y hasta aquí hemos llegao!


Guille: Vengo de la biblioteca y he conseguido pillar las dos novelas que tenía en pendientes, lo auto-prometido es deuda, una de ellas esa hija del este que me recomiendas. A ver si tenemos suertecita. Primero empiezo con ‘Jakob von Gunten’ (la edición en català de quaderns crema con traducción a cargo de Teresa Vilardell, que era la que había disponible…) y luego ya me voy de ‘paseo’ a los Balcanes. Ambas lecturas las compartiré con la monumental biografía de Dalí a cargo de Gibson que estoy leyendo a ratos (creo que es la primera vez que tengo que renovar un préstamo en la biblioteca, muy recomendable para quien pueda interesar)… y que me va a llevar, mínimo, otro mes.


*Venga gente, besos y abrazos a repartir entre TODOS.-

Guille hace mas de un año

Eso digo yo, a ver si hay coincidencia de gustos, que esto de recomendar siempre tiene sus peligros.

_567_ hace mas de un año

GRANDE II*II

https://youtu.be/mSVuFOiP06o

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