UN LIBRO ENCANTADOR por Guille

Portada de LA COMEDIA HUMANA

Un libro bello e inocente, que nos recuerda las ilustraciones de Norman Rockwell. Un libro que hay que leer con el espíritu del Frank Capra de Qué bello es vivir. Un libro del que también hay película.

El libro, de título irónico, está compuesto de capítulos que podrían ser preciosos cuentos en sí mismos. Un libro trágico sobre personajes insatisfechos, pero tratado con una delicada sencillez...

«Éste es mi hijo. Tiene tres años. No está enfermo. Quierre muchas codsas. Yo no sé qué quierre. Nadie sabe lo que quierre. Simplemente quierre. Mirra a Dios y didse: dame esto, dame aquello, pero nunca está satisfecho. Siempre quierre más. Nunca está contento. Y el pobre Dios no tiene nada parra una tristedsa así. Nos lo da todo: el mundo, la luz del sol, la madre, el padre, el hermano, la hermana, los tíos, los primos, la cadsa, la granja, la codsina, la medsa, la cama… El pobre Dios lo da todo, pero nadie está feliz…»

...con el drama de la guerra visto desde el lado de los que se quedan. Pero con la esperanza de que todo puede ser distinto

“Por el amor de Dios, hijo, ¡no hagas eso! Aunque yo lo haga, tú eres mi hijo y por tanto eres mejor que yo y no tienes que hacerlo. ¡Sé feliz! ¡Sé feliz! Yo soy infeliz, pero tú tienes que ser feliz.»

No es, por tanto, un libro sobre la verdad, sobre toda la verdad, del ser humano, pero hay veces que no es la verdad lo que necesitamos oir, ¿no?

Escrita hace 7 años · 4.7 puntos con 3 votos · @Guille le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@Tharl hace 7 años

Por tus comentarios más que por las citas (el estilo es también sencillo pero distinto), me has recordaro a Olive Kitteridge, que sé que te encantó. Me quedan un par de capítulos/cuentos para acabar con el libro de Strout, pero de momento he tenido sobredosis de tarta de manzana.

@Faulkneriano hace 7 años

Saroyan, cuentista, novelista y autor teatral, gozó de una popularidad inmensa de la que ya casi no queda nada. Completamente de acuerdo con tu crítica, Guille, a la que yo añadiría una sola palabra: deliciosa. La referencia a Capra es muy atinada, como comprobará cualquiera que lea esta hermosa novela.

Me has quitado treinta años de encima. Esta novela la leí de un tirón justo después de comer, un día de primavera, cuando tenía veinte años, en el salón de visitas de mi residencia universitaria donde me refugié. La devoré y todavía llegué a tiempo de ir a clase. Es uno de los ratos más agradables que me ha deparado el sagrado oficio de la lectura. Por supuesto, no he vuelto a leerla, como no he vuelto a ver a mi primera novieta. Me gusta la tarta de manzana cuando está bien cocinada.

@Guille hace 7 años

Ni el estilo, ni el tipo de personajes, ni sus vidas, ni como se enfrentan a ellas tienen nada que ver el uno con la otra, @Tharl.

Sí, deliciosa, @Faulkneriano, como puede serlo una tarta de manazana o el recuerdo de una novieta a los 20 años... y la propia novieta, naturalmente.

(me has hecho sonreír con tu comentario, así que gracias a ti)