EL HOMBRE QUE NO ERA NADIE por Shorby

Portada de EL HOMBRE QUE NO ERA NADIE

Hoy, novela negra.
De la buena además.

… Y cómo iba a ser de otra forma, si no la traía de mano de Edgar Wallace, un clásico.
Conozco muchas de sus obras, pues gran cantidad de ellas han sido adaptadas a la pantalla grande, sin embargo no había leído ninguna. Hasta ahora.

Por un lado, tenemos a Sir James Tynewood, un ricachón petardo que recibe en medio de una fiesta una carta de su abogado en la que le cuenta que el hombre que más odia llegará en breve a la ciudad. Dicha carta viene de mano de Marjorie, la secretaria de su remitente, Solomon Stedman.
Por otro lado, la joven –que está prácticamente obligada a dar el paso hacia un matrimonio de conveniencia- se ve envuelta en un asesinato, siendo testigo accidental del mismo y conociendo a su vez al misterioso Pretoria Smith (que ni si quiera tiene un nombre concreto, pues Pretoria no es más que la ciudad de la que procede). La víctima no es otra que Tynewood.

Así, nos vemos envueltos en una espiral de dudas y misterio, de conjeturas, y sobretodo, de diálogos, de lo más ameno.
Las páginas pasan con una rapidez pasmosa mientras avanzamos en la historia, acompañando a la señorita Marjorie, a la que le toca afinar el ojo y sacar todas sus dotes detectivescas en medio de una sociedad clasista y pomposa en la que no se siente del todo cómoda.

Una novela corta que se hace aún más corta gracias a la mano del autor. El lector no para de preguntarse qué sucederá a continuación, lo cual es un detalle que me encanta en este tipo de novelas, que nos mantengan en duda hasta el final. Wallace lo consigue, y se le da muy bien.

Me ha gustado mucho, por supuesto no será la última novela que lea de este hombre, así que ya no me queda más que animaros a leerla. En dos tardes cae.

Escrita hace 8 años · 4.5 puntos con 2 votos · @Shorby le ha puesto un 6 ·

Comentarios

@Faulkneriano hace 8 años

Yo no llamaría novela negra a lo que escribe Wallace: es más bien novela detectivesca o, como dicen algunos, novela-problema a lo Agatha Christie, aunque le meta grandes dosis de acción, a veces un poco embarullada.

El problema de Wallace, a mi modesto entender, es que su prosa es demasiado funcional, como en todos los escritores extremadamente prolíficos (en 1927, año de publicación de El hombre que no era nadie, Wallace publicó nada menos que diez novelas) y que se ha quedado bastante anticuado, mucho más que los cultivadores del género policiaco del otro lado del charco (Hammett o Chandler, para entendernos). La única novela suya que he leído, La gente terrible, no me gustó demasiado y, como Sax Rohmer, el creador de Fu Manchú, me sonaba a lectura, más que anticuada, arqueológica. Es, claro está, mi opinión. En descargo de Wallace he de decir que, al menos, mueve a los personajes y no los deja tomando el té en interminables coloquios.

@Shorby hace 8 años

Hombre, eso va un poco en gustos... a mí el punto arqueológico me gusta jajaj (como en las novelas de piratas, me pirran), eso sí, no me leería 3 seguidos.