ACADÉMICO por arspr

Portada de LA BAILARINA

Tras acabar de leer el libro, la gran duda que me surge es "¿recomendarías a quien sea que se COMPRE el libro?". Porque está claro que si la pregunta es "¿recomendarías a quien sea que se LEA el libro?", la respuesta es sin dudarlo sí, aunque sea como curiosidad.

Es el problema de estos libros "antiguos" cuya historia y planteamiento están absolutamente envejecidos y, como la propia introducción reconoce, (para que veáis que no soy yo el único raro), pues hasta un poco naif y simplones vistos con luz actual.

Pero claro si te imaginas a un "samurai" clásico, recto, inmaculado, con su honor artificial a cuestas, escribiendo (la historia es semi-biográfica) sobre simplemente vivir la vida aunque sea para meter la pata hasta el fondo, pues la novelita gana enteros

Y así hay que enfocar el libro, por lo demás sin más trampa ni cartón, ni mucha más tela que cortar. Un libro potencialmente revolucionario en su momento, aparte de por su contenido, por motivos literarios posiblemente, (en la introducción se mencionan hechos respecto al uso del japonés o de la primera persona, según parece absolutamente revolucionarios en su momento pero que se pierden al traducir y con el tiempo), pero que hoy por hoy aporta poco. En mi opinión, quizá lo único más reseñable es la tensión y sutil gran diferencia entre seguir un código (de honor, de costumbres, de lo que sea), porque es lo que siempre se ha hecho, porque simplemente te arrastra, porque te "es cómodo" seguirlo, o seguirlo porque estés convencido de que es lo adecuado (aunque sea por razones marginales repecto de no seguirlo).

Y luego obsolescencias claras, como que todo el dramón se centra en abandonar o no, dañar o no los sentimientos de la mujer, pero del hijo no-nato, que con la perspectiva actual sería lo más grave, ni media palabra.

Pues eso que si os dejáis en el menos de 4 € como yo he hecho, pues como curiosidad no está mal. Pero pagar mucho más..., no lo veo, salvo que evidentemente seas amante (o estudioso) de la literatura japonesa y sepas de antemano lo que vas a encontrarte.

PD. ¡Vaya basura de código que los editores de Impedimenta han cometido en su edición!, (tags redundantes absurdos, todos los párrafos del libro etiquetados como de lengua inglesa, cosas del texto casi en negro pero no en negro, etc. etc.), pero al menos, salvo algún errorcillo menor (lo del 1,50em), no es ni obvio ni aparente para el usuario normal y parece una preciosa edición también en ePub.

Escrita hace 7 años · 4.3 puntos con 3 votos · @arspr le ha puesto un 6 ·

Comentarios

@Shorby hace 7 años

Hombre, Impedimenta tiene unas ediciones preciosas, igual que Valdemar... e igual que Valdemar son ultra-caros ¬¬
Ya solo por eso, te merece la pena... pero joder, duele el bolsillo xD

En cuanto a lo que comentas del argumento envejecido, me encanta precisamente por eso. Sí es cierto que te llevas las manos a la cabeza con algunas cosas (en este y otros similares), pero tienen mucho encanto! =)

@lucero hace 7 años

Buena reseña arspr, me gusta mucho la literatura japonesa y tengo en mi lista de pendiente libros de este autor, pero de este lado del mar no se consiguen.
Veremos en la web.
Qué es honor artificial?

@arspr hace 7 años

Pues lo que contaba del honor por seguir tradiciones, códigos, manuales de buenas costumbres por simple inercia, sin media reflexión detrás sobre si realmente estás o no mínimamente de acuerdo con ese honor que estás (aparentemente) defendiendo/viviendo.

De verdad, ¿no te ha dado la impresión, (por ejemplo chorra viendo pelis de caballeros andantes, de eremitas medievales, o de los mismos samurais), de que los correspondientes talibanes guardianes de la bandera que sea, o bien son siempre unos hijoputas de doble moral, o bien son imbéciles de cartón piedra sin medio gramo de cerebro? Pues eso...

@Shorby hace 7 años

De hecho, no suele haber más bandos... nada intermedio, parece ser.

@lucero hace 7 años

Si, es cierto, como no menos cierto la proliferación de talibanes contemporáneos, en todos los ámbitos.
Pero, partamos de la base que la ética samurai es verticalista, codificada y rígida.

@arspr hace 7 años

Sí, si el problema no está en la ética samurai (o en la que sea). En que dicha ética esté bien o esté mal o esté regular (que como todas estará regular; el hombre no hace nada perfecto). Sino en que quien la siga, y más necesario cuanto más rígida sea dicha ética o código de conducta, haya reflexionado o no sobre ella.

@lucero hace 7 años

Comparto plenamente. Pero nadie reflexiona nada, ni se pregunta más allá de cuanto a sus intereses responda : adhiero a la "etica" o "modelo" (según la palabra que se use), en tanto represente una posibilidad de riqueza o reconocimiento, ambas formas que adopta el poder.
Bueno. Con esto te digo que estoy rodeada de samurais bastardos!!!!

@FAUSTO hace 7 años

Comprensibles tus puntos de vista, aunque no comporto algunos de ellos. Para mí, independientemente de las vicisitudes de la época, lugar, sociedad, ética etc. en que fueron escritos, muchas obras en el sentido psicológico, moral o vital se pueden adaptar a cualquier persona y a cualquier tiempo incluido la actualidad, lógicamente no se puede aplicar textualmente los mismos conceptos en ambas épocas.
Tu mismo has explicado (y muy bien) que es una especia de “samurái” que sigue un cierto código y unas costumbres, una valoración donde tienes toda la razón, pero eso lo interpreto como una “batalla” que tiene cualquier ser humano (de cualquier tiempo) con su propia individualidad y las convenciones sociales. Quien no está influido y predispuesto por la educación, la nación, las costumbres, la moral, la religión, la política, la economía, la comunidad, etc. del sitio donde ha vivido. Y para más inri siendo un personaje denominado a sí mismo con un títere, que sus únicas manifestaciones de rebeldía han sido cambiar los estudios y el amor por la bailarina. Que, por cierto, el personaje de la bailarina debería tener más presencia en el relato, su amor obsesivo y enfermizo me ha recordado algún protagonista femenino de Zweig, y pido perdón por el anacronismo. Puede que la verdadera figura del cuento sea la bailarina, de ahí el título, pues como se dice en el prólogo ese amor “imposible” sería una innovación y una transgresión “envidiada” para la gente nipona.
Por último, coincido plenamente contigo tu comentario sobre el detalle grave (no lo repito, pues me parece spoiler) según la perspectiva actual.

@arspr hace 7 años

Fausto, alabo tu capacidad de abstracción, pero aquí al menda el coco no le da para más. Cierto es que la estructura de lucha yo-sociedad puede sacarse y extraporlarse de este libro y posiblemente de muchos otros. Pero a mí salvo, que se vea clara la intención del autor en ese sentido, no se me ocurre de manera natural ni de coña. Vamos que veo un contexto puntual y se acabó...

Loable tu manera de entender el libro.

Quizás es uno de los motivos, (o mejor dicho El Motivo), de mi frecuente "desamor" con los clásicos. Soy incapaz de abstraerme de la literalidad escrita, y sus frecuentes obsolescencias, (igual que nuestras "modernidades" lo serán con el tiempo), me destrozan la lectura y la empatía con lo narrado. La más de las veces me pasa como con el punto de "gravedad" que reseño de este libro, que me entran ganas de fusilar a todos los personajes por lo "animales" que son, por estarse preocupando por tontunidades mientras que lo verdaderamente serio, (bajo la luz actual claro está), les está resbalando absolutamente inadvertido... Y mientras tanto intentar darme clases de moral/sentimientos/comportamientos que soy incapaz de abstraer de las contradicciones anteriores (bajo la luz actual insisto).

@FAUSTO hace 7 años

Bueno, ya se sabe que cada lector es un mundo y cada libro se reescribe cada vez que alguien lo lee. Todo depende del punto de vista que escojamos, implicación, experiencias, información previa (autor, novela, época…), gusto (prosa, argumento, género, etc.), lo que esperamos encontrar, lo que nos transmite personalmente, el “bagaje lector” de cada uno, y muchos factores más, e incluso el momento elegido para la lectura o el estado de ánimo. Hay muchas circunstancias o “accidentes” que nos definen como lectores y hará que nuestra interpretación sea tan particular y, a veces, intransferible.

Puede que tengas razón en que soy más abstracto y simbólico, y tú más literal y apegado a lo tangible, en términos generales, sin embargo, estoy seguro que esta perspectiva general varía según la obra que afrontamos. He tenido libros marcadamente metafóricos que no he sabido interpretar, otros que solo he podido hacerlo de una forma literal, y seguramente habrá textos que me habré “excedido” en mi apreciación. Supongo que a ti te ocurrirá algo parecido, más o menos.
Creo que no hay una óptica predeterminada para enfrentarnos a una obra, ya que hay varios “requisitos” influyentes. Aunque, hablando de generalidades, si hay características particulares que nos determinan como lectores.