COMO AGUA PARA CHOCOLATE por Shorby

Portada de COMO AGUA PARA CHOCOLATE

Leí esta novela hace muchísimo, después de quedarme maravillada tras ver su adaptación cinematográfica, que alquilé en su día y para variar, recomiendo.
Recuerdo que la ví en invierno tronchada el sofá, con mi manta y mis palomitas… sin saber exactamente de qué iba (sí, también lo hago con las pelis). Y me encantó, así que no pude más que correr a por el libro.

Pongámonos un delantal y hagamos una mezcla de todo un poco, echemos en un mortero un buen puñado de amor e incorporemos poco a poco fantasía, machismo, clasismo, fantasmas y drama, aderezándolo con cierto toque de telenovela. Añadamos otra pizca de humor y una cucharada colmada de erotismo.
Y voilà, “Como agua para chocolate”.

Estamos en los inicios del siglo 20, en un rancho de Latino América. Tita y Pedro son dos jóvenes que se aman con locura, sin embargo, su relación está condenada al imposible. Ella es la hija menor de la familia, así que por tradición, debe permanecer soltera y cuidar de su tirana y déspota Mamá Elena, que la hace su esclava hasta el último instante de su vida.
Así, Pedro, para permanecer lo más cerca posible de Tita y vivir bajo el mismo techo, decide casarse con su hermana Rosaura, que todo lo que tiene de fea, lo tiene de amargada.
La chica vive con las empleadas de la casa, Nacha y Chencha, que le dan el cariño del que se ha visto despojada.
Para regocijo del lector, los “malos” (o en este caso, malas) de la novela, se ven castigados cruelmente, sobretodo la hermanísima, que contrae una desagradable enfermedad hasta consumirse del todo…. y que no voy a contar, puesto que es digna de ser leída.

La cocina se convierte en el espacio de poder para Tita, pues tiene muy buena mano, ya que pone cada sentimiento en cada uno de sus platos. Literalmente.
Nos va dejando meter la nariz en su cocina y en su libro de recetas, que marcan periodos de su vida a lo largo de la novela.

Esquivel nos regala esta peculiar historia, cuyo punto fuerte a destacar es la forma de narrar la misma mediante las recetas de cocina que Tita prepara, dando paso tras ellas al capítulo que sigue.
Así pasa de ser una trama amorosa trillada, para convertirse en una pequeña joyita, con un final que a más de uno hará saltarse la lagrimilla.

Realismo mágico puro y duro.

Escrita hace 11 años · 4 puntos con 2 votos · @Shorby le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@lucero hace 11 años

Hace mucho ya que la leí yo también, y vi la peli, que es muy linda por cierto, trasmite muy bien el clima del libro.
De acuerdo con tu reseña, es una historia bien llevada, con la tensión dramática que le dan las prohibiciones y el clima familiar en el ámbito rural de principios de siglo. Realismo mágico bien logrado, mucho mejor que otros ejemplos posteriores. Por suerte parece haberse terminado esa veta, explotada al máximo.
Recomendable esta novela, y de hecho, siempre que lo he hecho, sobre todo el lector juvenil, queda agradecido.
Saludos Shorby

@Diana_Lane_Morgendof hace 8 años

En lo que no estoy muy de acuerdo es con lo de la peli, o sea, en cuanto a actuaciones bien, pero me parece que si no leiste antes el libro no vas a entender mucho.