EXTRAÑO por arspr

Portada de LAS VÍRGENES SUICIDAS

Raro libro.

He de decir que me interesé por este libro tras mi buen sabor de boca con Middlesex como indicaba en la reseña de este último. Y tras finalizar su lectura una cosa hay que reconocerle al sr Eugenides y es la originalidad de sus temas.

Y la estupenda ambientación de sus libros. De nuevo he sido arrastrado por el anónimo relator como lo fui con Cal/Calliope y he podido sentir de primera mano sus encontrados sentimientos frente a lo que nos narra. E igualmente darme cuenta de los desasosegante que es el tema en sí. No es que Eugenides se regodee en la desgracia, o en artificialmente aumentar la tragedia mediante hiperdescripciones especialmente desagradables, es que supongo que nuestro cerebro directamente no está preparado para procesar de manera convencional un tema como el suicidio y mucho menos de cinco niñas. Da igual que el libro te esté "gustando", (nunca las comillas fueron tan necesarias), irremediablemente en muchas ocasiones se hace tremendamente cuesta arriba el pasar página (o el darle al botón de Av. Pag. ;-) ).

Así pues bravo por Eugenides y su perfecta diana al escoger los argumentos.

Pero aparte de esto, y de los también acertadísimos retazos descriptivos del vecindario y su decadente, (tanto figuradamente como literalmente), "American way of life", que, como ocurre en Middlesex, son casi igual de atractivos que el núcleo central de la obra, creo que la novela no acaba de carburar del todo.

Y es que todo el libro transcurre con el protagonista insistiendo en "no comprendo por qué se suicidaron" una y otra vez. Y por supuesto que la causa última y detonante final, (la famosa gota del vaso), jamás se podrá fijar meridianamente, pero si sumas el shock por el suicidio de una hermana y el absurdo encarcelamiento forzoso por motivos de pseudo-puritanismo, con una más que evidente falta de cariño paterno y materno, (al menos aparente y obvio para que las niñas lo perciban sin ambigüedad ninguna), ¿te extrañas que este pueda ser el resultado? Por supuesto que no tiene por qué ser causa necesaria, pero es obvio que es más que suficiente (y no he estudiado Psicología...) Vamos es que el único suicidio "extraño" es el de Cecilia.

Con lo que esta evidente disfunción entre la rotundidad de lo narrado frente al discurso del narrador lastra innecesariamente al libro, al menos en mi opinión. Parece que Eugenides insiste en el discurso del narrador por intentar aumentar la tensión e intensidad de la historia, pero resulta absolutamente impostado.

No obstante, no puedo dejar de recomendarlo, al menos para que autoanalicéis los sentimientos (o meramente instintos), que la simple temática genera. Siempre aprenderéis algo nuevo de vosotros mismos.

Escrita hace 8 años · 4.6 puntos con 5 votos · @arspr le ha puesto un 7 ·

Comentarios

@lucero hace 8 años

Bien definido arspr : extraño, y creo que es la atmòsfera que se va poniendo cada vez màs densa, el clima que Eugenides crea, lo màs atractivo de la novela. Esa casa que se va desintegrando con sus habitantes adentro....
No me pasó lo de intentar descubrir el porqué de los suicidios , es tan pero tan psicótica esa familia, que lo explica todo.
Hay un adentro de la casa y un barrio que está afuera y observa la desintegración. Casi sin intervenir, salvo por los chicos interesados, que las invitan a bailar. Son el nexo entre lo que es "normal" y la locura de puertas adentro.
Es extraña y también repulsiva, y tómese ese adjetivo como un elogio. Hay que generar ese sentimiento como valor en una novela. Y Eugenides lo logra.
Me gustó a mí tambien, pero algo no llegó a completar....
Buena reseña, que comparto. Saludos arspr

@_567_ hace 8 años

Buena reseña, Arspr, donde diseccionas el tema del suicidio (esa decisión propia y personal tan tabú y que tanto cuesta analizar en profundidad) de las Lisbon con bastante precisión. Coincido contigo en cuanto a la ambientación de la novela y lo descriptivo de Eugenides acerca del Amercian Way of Life; también con Lucero en la diferencia que comenta entre lo que pasa con la familia de puertas adentro y la visión que se tiene de ellos desde el barrio exterior. No sé, comparto con vosotros en que no es una obra redonda pero si notable en ciertos aspectos, puede que la elección del narrador tenga que ver en ello, quizás el peso que la figura del padre (patriarca progenitor de ese universo femenino tan claustrofóbico) transmite en la novela y lo que ocurrió entre todos ellos antes del primer suicidio no me quedara del todo claro...

Salut!

@sedacala hace 8 años

Leo que hacéis mucho hincapié en analizar la psicología de las protagonistas tratando de dar una razón convincente que justifique que justifique su decisión. Yo no. En realidad creo que no importa demasiado el porqué de los hechos. En mi opinión, por encima de todo, lo importante es el clímax. Y esto está recreado acertadamente. Cuando digo el clímax, me refiero a la extraña mezcla ambiental que se respira en ese barrio, con una parte importante de morbo, con un mucho de ese modo de vida americano que mencionáis, con la presión de un vecindario cotilla y permanentemente aburrido, pero sobre todo, eficazmente aderezado con un lenguaje distendido y desenfadado, a la vez que inteligente y preciso en la tarea de potenciar el clímax. Así que, yo lo he leído con soltura y con una actitud muy alejada de esa otra a la que se le hacía muy cuesta arriba pasar la página. Para mí, esto último no supuso el menor esfuerzo. Saludos.

@lucero hace 8 años

Comparto, sedacala, el ambiente es lo destacado de la novela, casi un personaje en sí mismo. Tdo, la casa, la familia, las chicas, el vecindario, los árboles...

@arspr hace 8 años

sedecala, creo que no me he explicado bien con mi reseña pues comparto casi al 90% tus apreciaciones.

Es decir, es que lo mejor de la novela son los secundarios (el vecindario) porque precisamente la trama principal queda empañada por la insistencia de Eugenides en remarcar machaconamente la incomprensión del suceso por parte del narrador, resultado absolutamente artificioso. Pero es que incluso si hubiera resultado acertado, y siguiendo una máxima que suelo repetir como el ajo, ¿no habría sido mucho mejor narrar el libro sin aderezarlo de juicios de valor a la postre intranscendentes y prescindibles?

Y respecto a la dificultad a pasar página que aducía, no se trata tanto de una cuestión "negativa" y objetiva del libro en sí, sino "positiva" y absolutamente subjetiva y personal por el impacto que, al menos en mí, estaba teniendo la temática.