ANKH-LONDON por arspr

Portada de DODGER

Desde luego no pretendo ser original con el título de la reseña pues es tan obvio como resumen del libro que seguro que ya se le ha tenido que ocurrir a más de uno y a más de dos.

Es decir, para bien y para mal, nada nuevo en el universo Pratchett.

Y es que es muy difícil escapar de uno mismo sobre todo cuando además supone abandonar tu piedra filosofal. Discworld y todos sus increíbles personajes asociados, (Lord Vetinari, Vimes, Ridcully, La Muerte, el bibliotecario...) es una fascinante mina de ladrillos de oro y piedras preciosas con los que Terry consigue, cuando está verdaderamente inspirado (Small Gods, Night Watch como ejemplos), unos libros satíricos casi perfectos. Y cuando no lo está, pues al menos te garantiza siempre que pases un muy buen rato con sus ingeniosísimos juegos de palabras y situaciones.

¿Y este libro? Pues más de lo mismo en un decorado que, si no es Discworld, de hecho se le parece demasiado. Es más, es que incluso en algunos momentos hay gracias que ya se han repetido una y otra vez en Ankh-Morpork: el agua que es tierra fluyendo, el tema de que es imposible limpiar la ciudad porque solo sirve para sacar a relucir la mierda de debajo, ... Pero si, como es mi caso, no puedes resistirte a sir Terry, pues tampoco importa demasiado.

Por lo demás el libro es totalmente recomendable para aquellos que no conozcan a Pratchett y quieran una primera toma de contacto sin necesidad de embarcarse en el rico, pero extenso, ecosistema de Discworld. Además te cuenta una aventurilla entretenida y cargada de suficientes reflexiones morales siempre extremadamente acertadas (o al menos acertadas y en línea con mi pensamiento) para que además la lectura tenga cierto calado adicional. Así que podréis encontrar reflexiones sobre la ambigüedad de la verdad, los desastres de la guerra, la diferencia entre lo bueno, lo correcto y lo acertado, el machismo, los peligros de la pobreza y muchos más aspectos. Muchos dirán que la aproximación de Pratchett a estos aspectos morales es quizá demasiado sucinta y simplificativa, pero yo soy de la opinión de que lo que ocurre es que muchas veces nos empeñamos en querer complicar y ofuscar cuestiones psicológicas o morales incómodas para darles aparentemente más barniz de sabiduría cuando es absolutamente innecesario. Ya sabéis aquello de lo bueno si breve...

Y en el lado negativo, podemos destacar igualmente el mismo problema que ataca a Discworld: el mito del buen dictador. En aras de hacer libros "con final feliz", dentro del podrido mundo real (y fabulado) reflejado por sus libros, Terry Pratchett siempre necesita de la existencia de personajes poderosos con ningún escrúpulo pero mucha conciencia (léase Vetinari/Vimes/Ridcully/Weatherwax), porque si no existieran, no habría forma de que se pueda vencer a los poderosos, corruptos y sin escrúpulos de enfrente. Pero desgraciadamente, los Vetinaris del mundo real son precisamente los más hijos de p... de todos y así nos va. Y esto mismo se traslada a este Londres paralelo con sus comprensivos y justos gobernantes y fuerzas públicas...

Escrita hace 8 años · 4 puntos con 1 voto · @arspr le ha puesto un 8 ·

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