JUGANDO CON FUEGO por Shorby

Portada de

Un libro que he devorado en dos días. Me ha encantado.

Me recordó en cierto modo a “Bajarse al moro”, una historia muy “de la calle” que también reseñé hace tiempo, transcurre en una época un poco anterior, pero igualmente reconocible.

En este caso, tenemos a dos protagonistas claros: Claudia y David. Ella es una chica normal y corriente que vive con su familia y trata de sacar sus estudios adelante; él, un chaval terriblemente guapo, con personalidad arrolladora, que decide independizarse y emparejarse con las drogas.
A lo largo del libro, presenciamos el tira y afloja de ambos, intercalando una época actual (2009) con la etapa en la que ambos se conocieron (principio de los 90).
Se atraen y se gustan, hasta llegan a enamorarse, sin embargo, si carácter les puede… entre otras cosas. Mientras ella coquetea con la droga de manera más o menos inocente –por así decirlo-, él es uno de los traficantes más considerados del barrio, sin embargo no se rodea de quien debe (oh, qué raro). Y es que por el libro pasean diferentes amigos y “contactos” de ambos, siendo los más peligrosos los del chico.

A los problemas existenciales de la adolescencia, que ya son unos pocos y aparentemente suficientes, se juntan los de las drogas o el alcohol –en menor proporción-.

El hilo argumental transcurre en este mundillo: el de la droga y demás estupefacientes, del que es terriblemente difícil salir, aún queriendo; con lenguaje coloquial, podemos ver a todos y cada uno de los personajes perfilados a la perfección, incluso a los que no tienen un papel principal, cosa que personalmente agradezco.

Así, nos adentramos en una novela narrada a caballo entre finales de los 2000 y principios de los 90, pasando con maestría de un personaje a otro (no necesariamente los protagonistas) e incluso entre saltos temporales, con diálogos bastante dinámicos y una escritura amena y sencilla de leer.

Lo dicho, una historia muy de a pie de calle, realista, en la que todos –creo que no me equivoco- podríamos vernos involucrados e identificados, en un bando u otro… y es que si juegas con fuego, puedes quemarte.

Escrita hace 9 años · 4 puntos con 2 votos · @Shorby le ha puesto un 7 ·

Comentarios