TRASLUCIR LAS EMOCIONES por lucero

Portada de BOLA DE SEBO Y OTROS RELATOS

Hacia la década de 1970 se desarrollan los hechos de este cuento de Guy de Maupassant , mientras Francia estuvo ocupada por el ejército prusiano.
Destaco que este relato y su autor son tan célebres que no requieren de mi humilde reseña. Pero en SdL no aparece ningún comentario y es una pena. No se merece ese silencio.
Un grupo de comerciantes y sus esposas logran abordar un carruaje que los lleva de su pueblo a El Havre con el objeto de escapar, ganar tiempo y no estar expuestos a expoliaciones de ningún tipo. También viajan dos monjas y una joven rolliza con reputación de meretriz, Bola de Sebo. Hace mucho frío, avanzan muy lentamente y con preocupación por el futuro. Pero también han calculado mal la duración de la posta y no hallan posada alguna para almorzar. El hambre y la sed de algo caliente o espirituoso inquieta los ánimos. Pasan las horas y Bola de Sebo saca una canasta con vituallas suficientes para resistir tres días y las reparte generosamente. Todos comen y retorna la felicidad.
El cuadro que el autor pinta del interior de la diligencia, mandíbulas batientes de pollo, crujientes panes, maravilloso vino, pasteles deliciosos, un clima de camaradería y agradecimiento a la” dama galante”que fue previsora y generosa.
Llegan a la posada, transcurre la noche y a la mañana siguiente se enteran que no van a partir por orden del militar prusiano a cargo de la aldea…..La condición es gozar de los favores de Bola de Sebo, si no…no se parte….
Aquí es necesario describir la postura patriótica e ideológica de la “dama galante”, renuente de un modo absoluto a adaptarse a la ocupación, intransigente y feroz.
Pero pasan los días y Bola de Sebo se niega rotundamente. Comienza entonces una estrategia conjunta de todos los pasajeros para convencerla de que ceda.
Con fineza y mordacidad G. de Maupassant critica la moral de los comerciantes y sus mujeres, pero especialmente la de las religiosas, ya que son ellas las que dan los argumentos más eficaces a Bola de Sebo. Como hoy, la moral se adapta a las circunstancias.
Un cuento es una estructura redonda y Guy de Maupassant tiene el mejor compás : no sobra nada, no falta nada, el clima es justo, las descripciones acertadas. Bola de Sebo en la diligencia, sujeto de oprobio e injusticia, gordita y sola, despreciada por su favor común llegó a mi corazón.

Pedro y Juan es la otra nouvelle que integra el libro que leí, la comento aquí ya que no veo que esté en otra antología.
Dos hermanos, uno abogado y otro médico, recién recibidos, disfrutan, no sin recelos, de la navegación con sus padres y una joven viuda.
Juan recibe una inesperada y abultada herencia de un amigo de la familia. Los motivos que el muerto tuvo para dejarle la herencia a ese hermano y no al otro son el tema central de la nouvelle, y el pretexto del autor para poner en palabras los celos, la envidia, la duda y el resentimiento de Pedro. La mayor parte del texto versa sobre las atormentadas emociones de Pedro, que ve toda su vida bajo otra luz : la de la traición y la mentira. Su amor filial es puesto a prueba y al no poder soportar la condena en silencio, estalla y precipita el final.
La verdadera envidia no es no haber recibido el dinero. Los celos no son el futuro matrimonio del hermano ni su promisoria vida como profesional bien instalado. Pedro sufre por el padre que tiene, su mediocridad y su escasez de entendimiento.
Como en Bola de Sebo, es magistral el desarrollo de la novela, la descripción del interior de los personajes, en línea con un romanticismo realista.
Dos relatos magníficos. Imprescindibles.
Gracias @Fausto por tu reseña de Madame Fifi que me mandó derecho a los que tenía a mano de Maupassant.

Escrita hace 9 años · 4.4 puntos con 5 votos · @lucero le ha puesto un 10 ·

Comentarios

@FAUSTO hace 9 años

Me alegra que te haya gustado, lucero; y más cuando yo mismo tenía apartado este escritor. Has calificado perfectamente la esencia de “Bola de sebo”: es una estructura redonda donde no sobra nada, no falta nada, y el clima es justo. Un buen ejemplo de lo que debe aportar esta clase de narración.