FÁCIL DE LEER... Y DE OLVIDAR por Lunatica

Portada de EL REINO DE HASSAN SAS

Ferdinand Coly está próximo a cumplir los doce años, una edad crucial ya que no se siente un niño pero sigue siendo muy pequeño para ser un adulto, pero para lo que si no es pequeño es para rechazar la ida a un campamento de verano, él prefiere estar tumbado en su cómodo cuarto jugando El castillo del lobo negro en su Game Boy, pero no todo es como uno quiere así que su verano está condenado a ser gastado en La Nirvana. En ese campamento conocerá a Celia y a Suso, dos jóvenes que le acompañarán, de una manera u otra, al reino de Hassan Sas.

El libro lo inicié en la librería, estaba desprovisto del plástico protector y mi curiosidad lectora ganó la batalla, me enganché bastante con el libro así que lo adquirí pero en cuanto seguí leyendo en la comodidad de mi casa fue otra historia.

Ferdinand está próximo a cumplir los doce y por ello se cree con la suficiente edad para arrebatarle la litera a un pequeño en La Nirvana, él tiene la edad suficiente para ignorar a los demás y seguir con su Game Boy todo el día y tiene la suficiente edad para meterse a hurtadillas a la cocina y conocer al misterioso cocinero. Un busca-pleitos fracasado, porque el hecho de que sea tartamudo no ayuda en su intento de ser “adulto”. Pero al rededor de él gira el misterio del El castillo del lobo negro, un extraño videojuego que sólo él tiene y que encontró de manera peculiar.

Celia, la chica más odiosa del mundo según Ferdinand, tiene el cabello corto y es fan de Espanyol hasta tal punto de coleccionar sus cromos y llevar siempre una gorra del equipo. Pero también es la chica más valiente, capaz de arriesgar a lo desconocido para ayudar a un amigo. Traba amistad fácilmente con Suso y, aunque no lo parezca, también con Ferdinand.

Por su parte Suso es el pequeño blanco fácil para los niños más grandes y malos, así que en la primera noche en La Nirvana se ve obligado a entregarle su litera a Ferdinand, al mismo tiempo es uno de los primeros en ir al reino de Hassan Sas.

No sé puede decir mucho de los personajes secundarios de la novela pues el autor no ahonda mucho en ellos, se centra en Ferdinand y su viaje al reino.

Hassan Sas es un rey poderoso que ha acumulado tierras a lo largo de los años, pero contra todo pronóstico es un buen rey, cosa que no me esperaba después de que me incitaran a sentir algo de miedo con las desapariciones de los niños; pero me encuentro con que él es un padre bonachón.

La verdad detrás de las desapariciones nos la da el cocinero de La Nirvana, Papa Buba Diop, que en realidad es algo más. A él se le ve acompañado por un extraño niño, que es la llave de todo el asunto. Es grande, tanto para ser llamado gigante por parte de los niños, y con un gran sazón para las comidas. También nos desvela el misterio detrás del videojuego que encontró Ferdinand y que ningún otro niño tiene.

El libro es fácil y sencillo, lo lees de un taco cuando sobrepasas las dosis de aburrimiento de los primeros capítulos, y con la misma facilidad que lo lees, lo olvidas.

En resumen, el libro te sube la adrenalina para luego bajártela a punto de baldados de agua helada, te esperas más que una simple batalla contra un lobo, de lo más sencilla; las cosas se acaban tan rápido que llegas a preguntarte si algo realmente pasó.

Escrita hace 9 años · 0 votos · @Lunatica le ha puesto un 4 ·

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