84, CHARING CROSS ROAD por Shorby

Portada de 84, CHARING CROSS ROAD

Una de mis mejores lecturas del 2011.

En él, tenemos una preciosa historia de amistad que se mantiene de una forma tan bonita, que me da mucha pena que sea una costumbre casi extinta: mediante correspondencia. Y si encima esa cartita tan esperada viene acompañada de buenos libros, apaga y vámonos.

En esta historia que ocurrió realmente, Helene Hanff es nuestra protagonista, una mujer de Nueva York apasionada por la literatura, por las buenas ediciones, las mejor cuidadas, las más bonitas… un personaje con el que muchos podríamos sentirnos identificados. Al menos a mí me ha sido muy fácil.
Mantiene correspondencia con Frank Doel, trabajador de la librería Marks & Co, que se sitúa en el 84 de Charing Cross Road, en Londres; su relación al principio es puramente profesional, ella pregunta por ciertos libros de segunda mano, él los consigue y se los manda por correo de la misma forma que son pagados los mismos. Su vínculo se va ampliando, pues poco a poco se convierte en una amistad con un nexo común: el amor por la literatura.
Es una relación que cala hondo en el lector, de la que casi nos sentimos partícipes, como también acaban por serlo los demás empleados de la librería e incluso alguno de sus familiares, a los que Helene envía detalles realmente tiernos.

Esta historia dura veinte años. Veinte años de cartas donde se muestra el carácter de los personajes y sus vidas, sus sentimientos e impresiones; con toques de humor, ternura y dramatismo que hacen una lectura equilibrada y agradable.

Es una novela deliciosa estructurada de manera muy peculiar, ya que conocemos el argumento mediante las cartas de unos y otros, detalle que lo hace todo mucho más íntimo y mágico.
Fue llevada al cine en 1987 por David Hugh Jones, con Anne Bancroft y Anthony Hopkins.

Una joyita que recomiendo a todo el mundo.

Escrita hace 10 años · 3 puntos con 3 votos · @Shorby le ha puesto un 8 ·

Comentarios

@Mafaldica hace 10 años

Me encanta tu reseña. Tomo nota. Será de los próximos libros que lea sin duda. Gracias.

@Shorby hace 10 años

Es muy muy recomendable, yo me había resistido a hacerme con él porque la portada no me decía mucho (manías) y al final resulta ser una delicia de libro!! =)

@FAUSTO hace 10 años

Opino igual, es una lectura recomendable y además entrañable, que se lee en un suspiro. Me gustaron esas dos personalidades tan dispares que llegan a crear un gran vínculo de amistad y amor hacia los libros. Una de las cosas más curiosas es la relación tan especial que tiene Helen con los libros, con manías e ideas muy personales.
Resulta irónico que la autora escribió teatro y nada de lo que escribió se publicó, y con estas cartas hicieron una obra de teatro de gran éxito, y luego vino la adaptación al cine. Por cierto, es una adaptación bastante fiel al libro, incluso están reflejadas en la película el texto integro de algunas cartas. Excelente actuación de Anne Bancroft.

@Shorby hace 10 años

Es de las pocas veces en que la adaptación es super super fiel a la novela =)

@arspr hace 10 años

Siento discrepar.

El libro efectivamente es un sentido homenaje que Helen le hace a Frank. Y esto se transmite en la intimidad y desparpajo de las cartas entre ambos y en la valentía de hacerlas públicas por el mero hecho del homenaje.

Pero el libro, como literatura en sí, es demasiado simplón. Quiero decir: leída una carta leídas todas. Si muy bello epitafio a Frank pero las cartas no eran más que mándame este libro/pulla más o menos graciosilla/pagos al respecto/me río un poco de mis penas/ahí va un regalo. Que no niego que fuera muy agradable para los interesados directamente (como los e-mails que me mande yo con mis amigos y mi familia), pero para un extraño al círculo, las cartas no dicen nada (o casi nada). No se muestra la vida de ninguno de los personajes salvo en retazos, no hay discusión literaria o pícara, salvo en retazos, no hay una descripción de la sociedad de uno u otro lado del charco, ...

Libro sencillote, precioso homenaje a un fallecido, pero poquito más. Para leer en un viaje de avión y desengrasar la mente.

@FAUSTO hace 10 años

Todo depende del grado de implicación y lo que busquemos en un libro, como ocurre con cualquier lectura. En esta correspondencia una de las cosas que más me han interesado es la relación de amistad entre ambos protagonistas; tiene rasgos de humor, comprensión, generosidad, intimidad, pequeñas confesiones, discusiones…, y hay una evolución, no se puede leer una carta y tener una visión global de esta amistad que duró 20 años.

La otra característica más relevante, quizá la principal, es el amor por los libros. Transmiten, sobre todo Helen, una pasión y fervor de una forma tan “palpable” que es difícil no participar de esta sensación, y más si el lector es un amante de los libros.
Una lectura sencilla, sí, pero agradable y entrañable, y además con una escritura cuidada, correcta y bella por momentos. Un admirable ejemplo del género epistolar, que en estos días apenas se utiliza, y es incomparable con el estilo actual de los e-mails, sms (indescifrables criptogramas), chat y demás formas de comunicación modernas.

Una correspondencia corta y amena, que con sólo estas 2 propiedades merece la pena leer, y según sea el gusto y la motivación de cada lector, podrá apreciar más cualidades.

@lucero hace 10 años

Comparto con Shorby y Fausto. Me resultó deliciosa, y eso que no soy amante del género epistolar en general. Se lee de un tirón, tiene la extensión justa.
Ya no se entablan hoy día relaciones de esa naturaleza y por esa vía, lo que la hace una pequeña joya.
Tiene una dosis precisa de intimidad, humor, cariño y solidaridad.
Es una lectura recomendable, con el aditamento que le otorga el saber que realmente existió.
Trataré de hallar la película. Gracias!!