UNA DE TANTAS VERSIONES DEL CÉLEBRE POEMA ÉPICO por EKELEDUDU

Portada de BEOWULF
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Según es de público conocimiento, BEOWULF es un poema británico compuesto en fecha imprecisa, pero no después del siglo X de nuestra Era, y una de las obras en la que abrevó Tolkien para su peculiar mitología, como él mismo admitió siempre y como por otra parte es evidente al comparar a Smaug el Dorado, aquel dragón de EL HOBBITT, con este otro al que encontramos en la última parte de la obra que nos ocupa. Las hazañas de Beowulf se inician cuando va en busca del monstruo Grendl y están descriptas, como es lógico, en un estilo grandilocuente y laudatorio. Al comienzo de su gesta, el héroe es joven, fuerte y valiente. Al consumar su última hazaña, es ya viejo, no tan fuerte y tiene miedo, pero de todos modos acude a enfrentar la amenaza. En esto último hay algo conmovedoramente humano, que de alguna manera nos recuerda a la denodada defensa que el cómico mexicano Chespirito hacía de uno de sus personajes, el Chapulín Colorado. No sin razón, decía Chespirito que cualquiera va a combatir al mal cuando se cuenta con un coraje a toda prueba y superpoderes, pero que héroe verdadero es el que pese a ser torpe, débil y miedoso enfrenta de todas maneras el peligro. Sin ir tan lejos, Beowulf de todos modos sabe que ya no está en su cénit y siente la inminencia de su propio final. El conflicto entre su miedo y su sentido del deber aporta gran realismo al argumento.

No menos realistas son las descripciones que se hacen de los enemigos de Beowulf, y en particular del dragón, sus hábitos y el incidente que despierta su ira. En una época en que en el cine los defectos especiales atentan contra la credibilidad hasta del mejor argumento, leer una obra como ésta, escrita hace tanto tiempo, y encontrarse con una imaginación tan prodigiosa, con tal capacidad descriptiva, que casi podría dejar pensando que el autor estuvo allí, viendo lo que más tarde narraría en su poema, hace que el entusiasmo sea doble.

La traducción de BEOWULF presenta ciertas dificultades por cuanto el poema, escrito originalmente en dialecto sajón, incluye términos que no tienen traducción exacta en castellano. Habiendo tantas ediciones del poema, es difícil saber cómo se soluciona ese inconveniente en cada una de ellas. Refiriéndome específicamente a la versión que tengo en mi biblioteca, de Editorial Longseller -traducida por el viejo y querido Roberto Rosaspini Reynolds-, digamos que dichos términos no aparecen traducidos en el texto; se respetan en su forma original, pero un número junto a cada uno de ellos -y junto a otros que tienen que ver con nombres de figuras históricas o términos relativos a la composición poética- remite al lector a unas Notas añadidas al final, en donde se dan las explicaciones pertinentes a cada caso.

En la misma versión se incluye un prólogo que podríamos dividir en dos partes, de las cuales la primera es la más interesante, porque en ella se intenta una identificación del tiempo y lugar en que el poeta hace transcurrir la epopeya. En la segunda se hace un análisis de la trama argumental del poema. Esta última, a mi juicio, es absolutamente prescindible, pero se concuerde o no en este punto, de lo que no cabe duda es que nos hallamos aquí ante una verdadera joya de la literatura épica fantástica de todos los tiempos. Si no, pregúntenle a Tolkien...

Escrita hace 9 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

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