ALGO SIMILAR A "EL HOBBITT" por EKELEDUDU

Portada de EL VIENTO EN LOS SAUCES
El autor de esta reseña ha idicado que contiene spoiler, mostrar contenido.

Francamente, veo dudoso que haya mucho espacio para libros como éste en la era de Hannibal Lecter, Harry potter, superhéroes surtidos y videojuegos violentos. La gran obsesión de nuestros tiempos parece ser El Poder, ya sea que lo ejerza un asesino sicótico o un pretendido paladín de la justicia. EL VIENTO EN LOS SAUCES, famoso clásico de la literatura de habla inglesa, peca, en los días que corren, de un carácter decididamente anticomercial, comenzando por el hecho de que casi todos los personajes son animales. Secundariamente, podemos encontrar ciertos paralelismos entre esta obra y EL HOBBITT, del célebre John Ronald Reuel Tolkien. La apacible campiña inglesa despierta en la mente resonancias de La Comarca, la morada de los Hobbitts. Y si ésta se hallaba poblada por criaturas de vida mayormente hogareña con la eventual excepción de algún Bilbo que se iba en busca de aventuras para, al volver, hallar su casa invadida por ejemplo por parientes, los Sacovilla-Bolsón en el caso citado, algo similar ocurre en EL VIENTO EN LOS SAUCES donde la mayoría de los animales de la campiña, caso del Topo y la Rata de Agua, vendrían a ser Hobbitts típicos, mientras que el rol que en el citado opus de Tolkien ocupaba Bilbo queda aquí a cargo del Sapo. Que al volver a casa, también hallará su hogar invadido, no diremos por quién o quiénes.

El Sapo es, precisamente, el personaje que por su carácter aventurero insufla más brío a la narración. Si es una oveja negra, al menos es una oveja negra muy apreciada por muchos otros animales de las riberas del río. Las semejanzas con Bilbo son limitadas, ya que éste partía hacia la aventura sólo a instancias de Gandalf, mientras que el Sapo busca y encuentra por su propia voluntad, no sólo aventuras, sino directamente líos. Se nos antoja muy ciclotímico: cuando está inmerso hasta el cuello en un problema se desmorona, pero al salir de él se vuelve peligrosamente optimista y fanfarrón hasta límites insospechados, atribuyendo a su propio valor e ingenio el hecho de salir del brete de turno, cuando en realidad ello suele deberse más al azar o a la ayuda de algún buen samaritano.

Debe señalarse que el libro es una recopilación de escritos del autor y no una única obra escrita de corrido. Esto explica que haya un tramo inicial con escasa conexióna argumental respecto a las posteriores aventuras del Sapo, en el que predomina la descripción de la vida estilo La Comarca que llevan el Topo y la Rata de Agua. También vale la pena destacar que se presta a debate si el tamaño de los animales es el suyo natural, o si también sus dimensiones, como su habla y conducta, son humanos. Yo los imaginé un poco al estilo de los Funny Animals de los dibujos animados, como el Ratón Mickey, cuyo tamaño en relación a Pluto nada tenía que ver con el de un verdadero ratón junto a un perro de carne y hueso, Por otra parte, la interacción de estos animales con personajes humanos exige, creo, que se los imagine de esta forma.

Sobre el final del libro, la versión que tengo en mi biblioteca incluye un apéndice en el que Peter Green comenta las distintas etapas que intervinieron en la gestación de la obra.

Quienes disfruten de libros sencillos, de cuentos para niños susceptibles de ser leídos por adultos, tienen aquí una joya que no pueden pasar por alto. En cuanto al resto, que decida por sí mismo qué hacer con este libro. Creo que parámetros para decidirlo les he dado.

Escrita hace 9 años · 4 puntos con 1 voto · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

Comentarios

@Faulkneriano hace 9 años

Ekeledudu, El viento en los sauces es más de 20 años anterior al Hobbit, y no encuentro muchas semejanzas entre las dos obras, más allá de su evocación de la campiña inglesa, muy común por cierto en la literatura británica. Tanto la intención como el tono son muy diferentes. Por lo demás, es una obra estimable, que puede leerse con agrado por los adultos, conservando el encanto de lo irremediablemente pasado.

@Hamlet hace 9 años

Este es un libro que hace tiempo tengo ganas de leer aunque nunca me acabé de hacer con él. Quizás sea una lectura agradable para este próximo verano.
Guardo un gran recuerdo de una de sus adaptaciones al cine de animación, supongo que endulzado por la patina nostálgica que segrega todo aquello que viene de nuestra infancia,

@EKELEDUDU hace 9 años

Bueno, Faulkneriano, las semejanzas que noté o creí notar, las expuse en el comentario. Por lo demás, que sea veinte años anterior o posterior, no le hace; no dije que fuera una copia, si es que te dio esa impresión