VALE LA PENA TERMINAR TUERTO POR CONSEGUIRLO... por EKELEDUDU

Portada de UN VETERINARIO EN LA RAF

Sobre el final de TODAS LAS COSAS BRILLANTES Y HERMOSAS, la guerra separaba forzadamente al trío de veterinarios rurales integrado por James Herriot, el autor de la saga iniciada con TODAS LAS CRIATURAS GRANDES Y PEQUEÑAS, y los hermanos Farnon: Siegfried y Tristán. No podemos menos que recordar la emotividad que en aquel segundo volumen teñía la despedida de Siegried y James. Este fue el último en ser llamado a filas, y en este libro volvemos a verlo, ya incorporado a la RAF (siglas de "Royal Air Force": Real Fuerza Aérea) descubriendo que su físico otrora atlético se ha venido abajo merced a la excelente cocina de su esposa Helen (quien, dicho sea de paso, está embarazada). No sólo eso, sino que sus superiores en la RAF parecen muy empeñados en terminar de convertirlo en una piltrafa a fuerza de entrenamientos asesinos. Huelga decir que el buen Herriot no la está pasando nada bien, y cuando uno no la pasa bien, a menudo espera el fin del temporal guarecido en viejos y buenos recuerdos. Y eso hará también él, para beneficio de nosotros, sus devotos lectores.

En esta tercera entrega de las andanzas de nuestros veterinarios rurales de cabecera asistiremos a una lamentable demostración de habilidades culinarias por parte de Tristán, a una colecta organizada en beneficio de un perro que precisa ser operado, a un drástico aunque no del todo definitivo escarmiento aplicado a un bromista de cuatro patas, a un cliente difícil que termina tragándose sus imprudentes y apresuradas palabras y adoptando una actitud humildísima, a cierta absurda discusión entre Siegfried y James que tendrá un final a tono -como todas las discusiones entre ambos-, y a algún momento de intenso bochorno vivido gracias a un individuo muy proclive a pregonar a voz en cuello lo que menos gustaría a James que se vaya ventilando por ahí. Por supuesto, la vida tiene sus tragos amargos, y no podían faltar en un libro de Herriot, autor diestro como pocos a la hora de retratar la vida en todos sus aspectos; por lo que, entre otras cosas, sufriremos con la historia de cierto muchachito encariñado con un perro y cuya vida de frustraciones y amarguras lo llevará a un mal destino; nos indignaremos con un mal nacido que anda envenenando perros con estricnina; y nos emocionaremos con una gatita que no quiso abandonar este mundo sin dejar algo atrás primero. En otro orden de cosas seremos también testigos, cómo no, de una reaparición del inefable Granville Bennett, que concluirá con James en el estado calamitoso que todos podemos imaginar conociendo el expediente de uno y de otro.

En lo que hace a recuerdos. Respecto al presente de nuestro veterinario favorito, la añoranza lo llevará a hacerse una escapada clandestina a Darrowby durante la cual conocerá a su flamante primogénito, y otra con permiso de sus superiores para conocer a su flamante primogénito; veremos que no es lo mismo. En algún momento, pese a hallarse en la RAF, le tocará incluso hacer trabajo de veterinario.

¿Cuán reales son las historias desgranadas por Herriot en sus libros? Los nombres de los protagonistas han sido cambiados. De hecho, James Herriot es un seudónimo; el verdadero nombre del autor era James Alfred Wight. Esto no fue entera decisión de él; la verdad era que la ley inglesa de aquellos años (no sé cómo será ahora), que prohibía la publicidad para los veterinarios, lo obligaba a usar un seudónimo.y a cambiar los nombres y apellidos de los otros dos veterinarios que aparecían en el libro, los Farnon. El verdadero apellido éstos, por su parte, era Sinclair; Siegfried se llamaba en realidad Donald, mientras que el auténtico nombre de su hermano era Brian. Por lo que pude enterarme, ante la serie literaria de Herriot ambos reaccionaron como cabría esperar de los personajes que inspiraron: Donald negó ser todo lo excéntrico que se dice en los libros, mientras que Brian, por el contrario, disfrutó mucho de la popularidad de la que gozó gracias a ellos. Por otra parte, el hijo de Herriot, Jim Wight, es autor de un libro lamentablemente no traducido al castellano, THE REAL JAMES HERRIOT: A MEMOIR OF MY FATHER, donde como el título en inglés lo indica, se explaya describiendo al hombre detrás del autor. Como no domino el idioma inglés -es más, el castellano básico me domina y me somete salvajemente a mí- no puedo pronunciarme respecto a la exacta concordancia entre las personas de carne y hueso y los personajes que inspiraron; pero vale la pena mencionar el dato para aquellos a quienes les interese.

UN VETERINARIO EN LA RAF, libro por ahora extremadamente difícil de conseguir (y si lo consiguen, prepárense a pagar un ojo de la cara por él, aunque puede descargarse de Internet), quizás deje de serlo en breve: recordemos que Urano promete reedición de los libros de Herriot. Ya que estamos, señores de Urano... ¿Será mucho pedir, de paso, THE REAL JAMES HERRIOT: A MEMOIR OF MY FATHER? (En castellano... ¡Se entiende!)

Escrita hace 10 años · 0 votos · @EKELEDUDU le ha puesto un 10 ·

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